49º Festival Internacional de Cine de San Sebastián

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LA BUTACA - Revista de Cine

[Especial 49º Festival de San Sebastián] [Películas] [Palmarés]


LA BICI DE GHISLAIN LAMBERT
(Le vélo de Ghislain Lambert)


 
Dirección: Philippe Harel.
Países:
Francia y Bélgica.
Año: 2000.
Duración: 119 min.
Interpretación: Benoît Poelvoorde (Ghislain Lambert), José García (Claude Lambert), Daniel Ceccaldi (Maurice Focodel), Emmanuel Quatra (Ricardo), Sacha Bourdo (Denis), Jean-Baptiste Iera (Fabrice Bouillon), Christel Cornil (Babette), Guy Van Riet (Carlos), Isabelle Giani (Monique), Koen De Kober (Freddy).
Guión: Philippe Harel, Benoît Poelvoorde y Olivier Dazat.
Producción: Adeline Lecallier.
Música: Philippe Eidel.
Fotografía:
Gilles Henry.
Montaje: Bénédicte Teiger.
Dirección artística: François Emmanuelli.
Vestuario: Eve-Marie Arnault.
Estreno en Francia: 31 Octubre 2001.
Estreno en España: 6 Junio 2003.

CRÍTICA por Tònia Pallejà
Canalcine.net, Barcelona

 Cuando El Coyote se sube a una bicicleta

  Comedia "triste" –por el patetismo casi lace-rante de su antihéroe protagonista– y, paradóji-camente, de holgada jocosidad, "La bici de Ghislain Lambert", película del todoterreno fran-cés Philippe Harel que fue reconocida en el San Sebastián del 2001, expone –como dirían en el país vecino– con charme y savoir faire el colosal empeño de un infeliz ciclista belga de poca monta que, durante los años 70 (cuando su compatriota y coetáneo Eddy Merckx era el rey de la pista), aspiraba a convertirse en campeón, pese a que su tenacidad fuese mayor que sus capacidades reales para la victoria. Como si El Coyote animado de la Warner montase ahora en bicicleta, Ghislain Lambert –ridícula figura-palillo embutida en su mallot–, condenado a formar parte del eterno pelotón de "gregarios", no cejará en su voluntad de atrapar, superar y devenir el nuevo Correcaminos, rol que ahora ostenta Fabrice Bouillon –líder del equi-po al que pertenece, niño mimado del entrenador, imán de las féminas, único degustador de las mieles del éxito–, al que el resto de compañeros deben apoyar con su esfuerzo durante la carrera para que destaque en el sprint final y llegue el primero a la meta, disfrutando de todos los honores. Al igual que el infatigable Coyote, Ghislain Lambert se las ingeniará para abrazar su objetivo utilizando todos aquellos medios que se encuentren a su alcance –y que, por supuestísimo, siempre se volverán en su contra–, recibirá mil trompazos –no cuesta imaginarlo con un chichón tapado por una cruz de tiritas a lo cartoon–, sin que nada ni nadie mine su admirable entrega e infinito tesón.

  De esta forma, Harel lanza una mirada fresca, ácida y de agradecida huma-nidad en torno a un personaje del ciclismo profesional frecuentemente olvi-dado o subestimado –el "gregario" sin nombre que se sacrifica en favor de la victoria del líder (como en la vida misma, es un trabajo de equipo pero no deja de joder que sólo uno vista los laureles)–, que se sitúa entre la comedia de caricatura, el humor de situaciones, el gag visual rayano al slapstick, y el melodrama más cotidiano y costumbrista, rodeándose para ello de un elenco actoral en estado de gracia y perfectamente coordinado y dirigido: desde su protagonista, un hilarante, tierno y ajustado Benoît Poel-voorde –también coautor del guión–, pasando por José García –aquí su her-mano en la ficción– y Emmanuel Quatra –su colega Ricardo–, hasta el en-trenador Focodel, interpretado por Daniel Ceccaldi, o la Babette de "belleza díscola" a la que da vida Christel Cornil.

  "La bici de Ghislain Lambert" es una película de hechura sencilla pero dirigida a conciencia. Harel fluye con soltura de lo cómico a lo dramá-tico, manteniendo siempre un saludable equilibrio lleno de matices y capturando sin dificultades las emociones del espectador, orientándole ya sea a la risa o a una lástima bien entendida. Su labor pasa desapercibida cuando así se precisa, dosificando con acierto los ingredientes y poniendo en juego cada pieza en el lugar y en el momento que conviene. Frente a esta precisa mecánica subcutánea, destaca, por otro lado, la visión más realista que se ofrece de la trastienda –el llamado backstage– del ciclismo de com-petición. El realizador galo filma las carreras con profesionalidad y dinamis-mo, componiendo unos planos notables que no están reñidos con la vis có-mica.

  Poco espacio queda libre para el aburrimiento o la desconexión. Ghislain Lambert –Charlot so-bre ruedas que también aspira, no podía ser de otra forma, al amor de una joven– atrapa con su talante tan tozudo como obtuso, conmueve por su ilusión incansable, se gana nuestra palma-dita en la espalda animándole a continuar, y –por qué no decirlo– también nos saca de quicio por su imbecilidad. Película, en definitiva, casi intachable, homogénea y regular: supera sobra-damente al pelotón de comedias ordinarias y no se limita a lanzar unos cuantos sprints aislados sumiendo el resto del metraje en la mediocridad. Sólo se le puede atribuir algún pequeño y pasable bajón a media carrera, pero en general sabe estirar la anécdota hasta el final.

  Comedia original, simpática y personal, "La bici de Ghislain Lam-bert" es una historia de perseverancia como pocas, que combina ma-gistralmente la autoría libre de tics con una entrañable proximidad. Contrariamente a lo que pudiera parecer a simple vista, es posible que in-cluso resulte más recomendable para aquellos que no sean aficionados al de-porte de las dos ruedas que para los que practican el ciclismo: no se vayan a deprimir... Un relato aplicable a cualquier aspecto de nuestras vidas.

  Lo peor: Que algunos discutieran el premio al mejor guión que recibió en el Festival de San Sebastián del 2001; ¿siguen con la remilgada costumbre de considerar la comedia un género demasiado ligero para tomárselo en serio y demasiado cercano como para imaginar que no es tan sencillo de confeccio-nar?

  La imagen: Ghislain Lambert, con el rostro lleno de magulladuras y un ojo medio cerrado por la hinchazón, en la barra de un bar, viendo cómo las posi-bilidades de éxito se esfuman ante sus narices.

Calificación: 8 / 10
 

Canalcine.net - Revista de cine colaboradora


Imágenes de "La bici de Ghislain Lambert" - Copyright © 2000 Adeline Lécallier y Les Productions Lazennec. Distribuidora en España: Vértigo Films. Todos los derechos reservados.

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