David
Garrido Bazán, Valladolid–
La prensa que abarrotaba el Salón de los Espejos mientras Robert
Guédiguian leía el Palmarés de la 49ª Edición de la Seminci
recibía los premios con una mezcla de satisfacción y
resignación. Lo primero, porque en los premios verdaderamente
importantes, el Jurado coincidía de forma mayoritaria con las
apuestas que se habían hecho el día anterior. Lo segundo, porque
era de lamentar la ausencia de riesgo que caracterizaba a un
palmarés bastante acomodaticio y previsible en algunas de sus
categorías, lo que siempre desanima un poco a los que somos
partidarios de que el riesgo y la innovación reciban cierta
recompensa. Pero allí estaba:
Espiga de Oro
Era evidente que "Hierro
3" (Bin-jip) era la mejor película de la Sección Oficial.
Por más que a algunos de nosotros nos siga fascinando Wong
Kar-Wai, no era de recibo, como ya dije en su momento, que un
film que depende tanto de una película anterior se llevara el
máximo galardón del Festival. La maravillosa propuesta de Kim
Ki-duk, minimalista, despojada de todo ornamento y llena de
humanidad, sentido del humor y, por encima de todo, de emoción,
recibe la Espiga de Oro por unanimidad, algo que es un buen
indicativo de su indiscutible calidad.
Espiga de Plata
Decíamos ayer que, pese a algunas deficiencias en el campo
visual, "Domicilio
privado" (Private) funcionaba a la perfección como acertada
metáfora del conflicto de Oriente Medio, algo que ha marcado
profundamente esta edición de la Seminci. Este si es un premio a
una propuesta diferente y arriesgada, más valioso por lo que
cuenta y denuncia que por cómo lo cuenta y que también sirve
como una declaración de principios de este Jurado. Ojalá sirva
para que la película tenga la repercusión que merece.
Premio Especial del Jurado
Más reparos me supone aceptar que el Dogma "En
tus manos"
(Forbrydelser)
sea la obra más arriesgada e innovadora del Festival en ausencia
de "Hierro 3", por más que el Jurado haya apuntado que lo merece
«por su excelente guión, economía de medios, destacada
interpretación y planteamiento de un dilema moral que se
traslada a los espectadores» en el único comentario de los tres
grandes premios que el Jurado ha querido hacer. Quizás hubiera
sido más justo reconocer la aportación de Wong Kar-Wai en este
apartado o incluso a la suiza "Todo
un invierno sin fuego" (Tout un hiver sans feu), que se ha
ido injustamente de vacío. Lo más preocupante de este galardón
es que siga dando alas a los practicantes del estilo Dogma, con
los que hemos tenido más de una experiencia funesta en esta
Seminci y que sin duda seguirán surgiendo como setas por el
panorama internacional.
Premio Pilar Miró al Mejor Nuevo Director
Aquí solo había dos opciones: Leonardo Di Cesare por la
estupenda "Buena
vida – Delivery" o Saverio Costanzo por "Domicilio privado".
Que la segunda se haya alzado con la Espiga de Plata sin duda ha
ayudado al reconocimiento, muy justo por otra parte, de una de
las películas que más han gustado en esta Seminci a la prensa y
al público. La veremos en España en febrero del 2005 y así
tendremos de nuevo ocasión de tener por aquí a Leonardo Di
Cesare, buen tipo donde los haya, que merece de forma
incuestionable este reconocimiento a un proyecto que costó mucho
sacar adelante y que sigue su exitoso camino internacional.
Premio al Mejor Actor
Sin duda el más contestado y decepcionante del Festival. Nadie
le va a negar a Ricardo Darín su incuestionable calidad como
intérprete (yo soy un enorme admirador suyo), pero su papel en
"Luna de Avellaneda" ya lo hemos visto con anterioridad y no
creo que le haya supuesto un gran esfuerzo. Como dije ayer, la
unanimidad de los medios respecto del trabajo de
Aurélien Recoing
en "Todo un invierno sin fuego" era casi inaudita y, de paso,
hubiera servido para que la película suiza no se hubiera ido de
vacío, algo que a muchos nos ha decepcionado. Nada que objetar a
Darín como actor, pero sí a este galardón en particular, que nos
parece una componenda complaciente para con una película, "Luna
de Avellaneda", que quizás no lo merece por su falta de riesgo.
Premio a la Mejor Actriz
Este era un premio cantado, como decíamos ayer, pues la Seminci
no se ha destacado por sus interpretaciones femeninas y Pilar
Bardem está espléndida en la piel de María Zambrano en "María
querida", por no
mencionar que este premio cumple la ‘cuota’ española en la
Seminci. Pero notamos cierta incoherencia en el Jurado: si nos
atenemos a sus comentarios respecto al Premio del Jurado a "En
tus manos", ¿no hubiera tenido mucha más lógica premiar a su
protagonista,
Ann Eleonora Jørgensen,
que era otra de las favoritas? Ya sabíamos que nuestra
pretensión de la protagonista de la holandesa "Sur"
(Het zuiden) era un poco demasiado pedir para una película tan
horrenda, pero… Lo dicho: falta de riesgo, premio cantado. Pero
ni mucho menos injusto, que conste.
Premio a la Mejor Dirección de Fotografía
Christopher Doyle nos ha proporcionado (con permiso de "Eleni"
[Trilogia: To livadi pou dakrisi], la
película de Angelopoulos, fuera de concurso) la mayor exhibición
de dirección de fotografía que hemos podido ver en la Seminci.
No había ninguna duda, todavía menos si consideramos que, si no
fuera por este premio menor, "2046"
se hubiera ido de vacío de la Seminci, algo totalmente
impensable. El Jurado se encargó de remarcar eso en la rueda de
prensa, añadiendo que este era un premio a todo el film de Wong
Kar-Wai. En ese momento, muchos supimos que "2046" no se
llevaría ningún galardón más. Salvo el de la FIPRESCI, que
muchos celebramos con una gran ovación cerrada.
Por lo demás, mencionar muy brevemente (más que nada porque
tengo una legión de periodistas a mi espalda esperando que deje
este ordenador libre, pues incomprensiblemente la organización
cierra la sala de prensa a las tres de la tarde, una falta de
respeto absoluta por nuestro trabajo) que nos han gustado
muchísimo los premios de Cortometraje. Ambos de animación y
ambos canadienses: Espiga de Oro a "Ryan" (éste por unanimidad)
y Espiga de Plata a "La saga de Mabel" (Mabel’s saga), que ya
destacamos en su momento, más el Premio Especial del Jurado a la
suiza, también de animación, "El hombre sin sombra"
(L'homme sans ombre),
un trabajo espectacular, aunque algo frío. Los premios de la UIP
se han ido ex aequo para "Randevú" (el mejor de imagen real, sin
duda alguna) y la tierna "Cae la lluvia" (Rain Is falling), con
una niña maravillosa de protagonista.
Esto se ha acabado definitivamente. En otro momento quizás
podremos añadir un epílogo con las muchas cosas que hoy nos
resulta imposible contaros por falta de tiempo. La Seminci
cierra sus puertas a la espera de cumplir medio siglo en su
edición del año que viene y hay que decir que, en líneas
generales, y salvando algún desastre inexplicable, su Sección
Oficial ha tenido un nivel bastante aceptable y que se mantiene
intacta su capacidad de denuncia. Echaremos de menos esos
madrugones, la belleza del Teatro Calderón y las acogedoras
salas del Roxy… hasta el año que viene.