50º FESTIVAL DE SAN SEBASTIÁN
      
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50º FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE
DE DONOSTIA - SAN SEBASTIÁN
19 - 28 Septiembre 2002

 CRÓNICA DEL JUEVES 26

Mateo Sancho Cardiel, San Sebastián

  Cuando cumplimos una semana del festival, éste retoma, si no su calidad ini-cial, sí un agradable interés, una ligereza en la Sección Oficial que se siente como agua de mayo en nuestras retinas. Ya empiezan a hacerse quinielas, se oyen apuestas y discusiones acerca de cómo “Los lunes al sol” debe ganar, quizá “Lugares Comunes” o hasta hay algún rumor que afirma que Wim Wen-ders se decantará por premiar a la mediocridad rusa “The Lover”. Dos días que-dan para que todo sea oficial, pero parece que todos se olvidan de que aún quedan cuatro películas por proyectar, dos de ellas se han visto hoy y, aunque, precedidas por el prestigio de sus respectivos directores, Paul Schrader y Car-los Sorín, no parecen cambiar mucho los pronósticos.

Greg Kinnear en "Desenfocado" (Auto focus)  En primer lugar, por su ritmo, por su factura, por su guión y por sus intérpretes, se tiene el hálito de cine americano que desprende por todas sus facetas Paul Schrader en su nueva película, “Auto focus”. Sin emparentarse lo más mínimo con la industria más comercial, el director de “Aflicción” sí hereda ese aroma yanquie, en una época tan publicitada como los sesenta y seten-ta, en la que recrea la vida de Bob Crane con una visión ácida, despiadada, que se aleja de todo sentimiento. Es por ese empeño por escapar a la sensiblería por lo que deja de lado la pasión en la narración y nos ofrece una película desalmada, fría, que entretiene, divierte a ratos, pero nunca entusiasma. Su retrato de la autodestrucción propiciada por la fama es de una originalidad inexistente, propia de mil y un telefilmes de sobremesa y, a pesar de su desinhibido tratamiento de la adicción al sexo, su ligereza y su humor corrosivo, sigue sin resultar convincente. Pasa sin pena ni gloria, como la propia rueda de prensa, en la que, aunque estuvo presidida por Schrader y el actor principal, un estupendo Greg Kinnear, fue ensombrecida por la proyec-ción estrella de Zabaltegi: “El pianista” de Roman Polanski. Esta noche, no obstante, tratarán de compensar este mayúsculo error de programación ofre-ciendo una fiesta mucho más estimulante en una conocida discoteca de San Sebastián.

Imagen de "El pianista" (The pianist)  Avalada por, nada menos, la Palma de Oro en Cannes, Polanski adapta la novela “El pianista del gueto de Varsovia”, una historia que le queda tan cercana que sabe mimar hasta el extremo. Por ello, se sirve de una desoladora reconstrucción, de sus mejores armas narrativas, de un atractivo aunque anónimo reparto y de su talento cinemato-gráfico más refinado, pero, sin embargo, el conte-nido del filme resulta ya tan manido, que en sus dos horas y media de metraje, consigue que la expresión dejà vu retumbe en nuestra cabeza durante toda la proyección. El holocausto nazi ha sido tan sobreexplotado que nos hace sentir inhumanos cuando ni nos inmutamos ante masacres, cremaciones o bombar-deos. El cine nos ha hecho insensibles a ello, y la posición de la película, algo cobarde, no colabora en que cambiemos esto. Recibida con disparidad de opi-niones, por su efectismo sigue siendo una posible candidata a recoger premios del público o de la juventud.

  Así, una visión agradable en esta jornada fue “Historias Mínimas”, que como su propio título indica, no se deja arrastrar por ningún tipo de ambición narrati-va. Tres personajes que se entrecruzan en su camino a San Julián, una ciudad de la Patagonia Argentina, consiguen, cada uno a su manera, resultar enorme-mente entrañables, y muy en especial la de Don Justo, un anciano cuya meta es obtener el perdón de Mala Cara, un perro que le abandonó hace tres años. Con sensibilidad y delicadeza, con ironía y humor sano, la película es de una visión agradabilísima, transmite tranquilidad y eso, a estas alturas, se nota y se valora.

Imagen de "Ciudad de Dios" (Cidade de Deus)  No era fácil de ver, pero gustó muchísimo “Ci-dade de Deus” en Zabaltegi. Tras su paso triun-fal pero materialmente infructuoso por Cannes, la película brasileña es desgarrada, realista y emo-cionante en sus dos horas y cuarto de metraje y promete ser la sorpresa del festival, una película por la que ahora se dan de bofetadas por conse-guir entrada. Dureza y sobrecogimiento que con-trastaron con la ligereza, el humor, la agilidad de “Real Women Have Cur-ves”, que ya se metió al público en el bolsillo en el festival de Cannes y que tiene todas las de repetir en San Sebastián. Consigue que el cansancio desa-parezca, que la atención no mengüe y que las horas pasen rápido, una acción terapéutica a estas alturas.

Días: 19 - 20 - 21 - 22 - 23 - 24 - 25 - 26 - 27 - 28


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