50º FESTIVAL DE SAN SEBASTIÁN
      
Películas         
Crónicas           
Imágenes             
 Palmarés                




 





LA BUTACA - Revista de Cine
Revista de Cine

Estrenos
Novedades
Críticas
Cartelera
Preestrenos
Vídeo y DVD
De compras
Especiales
Reportaje
Carteles
Buscar
Afiliación
Listas de cine
Reseñas de
un Butaquero

Argentina
México
Quiénes somos
Contacto

Añadir a Favoritos

Apunta tu correo

 


ARO TOLBUKHIN. EN LA MENTE DEL ASESINO


cartel
Ampliar cartel
Dirección y guión: Agustí Villaronga, Lydia Zimmermann y Isaac P. Racine.
Año: 2002.
Países: España y México.
Duración: 95 min.
Interpretación: Daniel Giménez Cacho (Aro adulto), Carmen Beato (Carmen), Zoltan Jozan (Aro adolescente), Mariona Castillo (Selma adolescente), Aram González (Aro niño), Eva Fortea (Selma niña). Jesús Ramos (Padre), Pepa Charro (Tata).
Producción: Antonio Chavarrías.
Música: José Manuel Pagán.
Fotografía: Guillermo Granillo.
Montaje: Ernest Blasi.
Dirección artística: Margalida Obrador y Lorenza Manrique.
Vestuario: Antònia Marqués y Lourdes del Valle.
Estreno en España: 8 Noviembre 2002.

CRÍTICA por Rubén Corral
Valoración:

Curiosidad y dudas

  Una película ciertamente extraña. “Aro Tolbukhin. En la mente del asesino”, dirigida por tres personas, es una novedosa combinación de géneros. Se-gún afirmaba Zimmermann con motivo de la presentación del film en el festival de San Sebastián, se trata de un “ejercicio para investigar en el lenguaje cine-matográfico, para combinar géneros”. Porque, efectivamente en “Aro Tolbukhin” se dan cita fragmentos documentales, entrevistas y (re)construcción de hechos que tienen como referente una base supuestamente real.

  En cualquier caso, lo que más curiosidad pro-vocará al espectador de la película es saber si la trama que aquí se narra ora como documental ora como ficción obedece a motivos de creación o de recreación. Es decir, ¿existió Aro Tolbukhin, un marino mercante húngaro que quemó vivas a siete personas en una misión guatemalteca y que fue ejecutado por la justicia de ese país por estos crímenes? Ocurre, de manera ya casi recurrente en una rama del documental, que no resulta tan interesante la recreación de hechos acaecidos en la rea-lidad, a la manera tradicional del documental, sino que se siente más atraída por la estética del documental. Se trata, en definitiva, de contaminarlo, una práctica que a algunos quizá les parezca bárbara (si son feligreses del modo etnicista de entender el documental a la Jean Rouch), pero que está acaparan-do el interés de los más prestigiosos cultivadores del género.

  Porque con este uso del documental lo que se hace, a fin de cuentas, es tratarlo como si fuera un género dentro del cine. Al menos si entende-mos por género una serie de códigos estéticos característicos. De este modo, cualquier asunto puede ser tratado desde un punto de vista documental: que sea verdad o mentira es un problema no menor, aunque en todo caso de rele-vancia en un estrato diferente de la significación.

  “Aro Tolbukhin” viene a unirse, en los estrechos márgenes del documental español, a otras expe-riencias como la genial “Tren de sombras”, de Jo-sé Luis Guerín, “Cravan vs. Cravan”, de Isaki La-cuesta o “Ataúdes de luz”, de Nacho Cerdá (los dos últimos, si bien se estrenarán más tarde, lle-van más tiempo de “cocción”). Sin embargo, y a diferencia de muchos de estos trabajos citados, así como a diferencia de buena parte de los docu-mentales más interesantes del cine español reciente, “Aro Tolbukhin” se cen-tra tanto en la creación de una realidad propia, en la elaboración de una coartada verosímil para el espectador quisquilloso que termina perdiendo de vista su propio rumbo. De este modo, si con películas como “El sol del membrillo” o “Mones com la Becky”, el espectador se iba a casa tan contento con un saco lleno de reflexiones ajenas y propias, ante el logrado tra-bajo de Villaronga, Racine y Zimmermann la sensación es otra muy distinta. El espectador termina la proyección y duda acerca de la existencia o no del protagonista, duda sobre si creer toda la historia, pero sobre todo duda sobre si la anécdota era lo suficientemente interesante como para haberla visto. Como si el género documental ya hubiera caído en la rutina, como si ya se hubiera convertido en un fin en sí mismo, como si se lo pasaran mejor haciendo la película los autores que los espectadores viéndola.


Imágenes de "Aro Tolbukhin. En la mente del asesino" - Copyright © 2002 Oberon Cinematográfica y Altavista Films. Distribuidora en España: Lauren Films. Todos los derechos reservados.

Página principal de "Aro Tolbukhin. En la mente del asesino"
Añade "Aro Tolbukhin. En la mente del asesino" a tus películas favoritas
Opina sobre esta película en nuestra Lista de Cine
Suscríbete a Lista de Cine si todavía no eres miembro
Recomienda esta película a un amigo


© 2002 LaButaca.net - Revista de Cine. Ángel Castillo Moreno. Valencia (España).
Prohibida su reproducción sin consentimiento expreso. Todos los derechos reservados.