50º FESTIVAL DE SAN SEBASTIÁN
      
Películas         
Crónicas           
Imágenes             
 Palmarés                




 





LA BUTACA - Revista de Cine
Revista de Cine

Estrenos
Novedades
Críticas
Cartelera
Preestrenos
Vídeo y DVD
De compras
Especiales
Reportaje
Carteles
Buscar
Afiliación
Listas de cine
Reseñas de
un Butaquero

Argentina
México
Quiénes somos
Contacto

Añadir a Favoritos

Apunta tu correo


 

IMÁGENES DEL DÍA







Neil Jordan



Rueda de prensa de "The good thief"


Juan Diego Botto y John Malkovich





Javier Bardem



Fotos © 2002 Eñaut Mateos Gómez. En colaboración con
Ciberanika.com


 

 


50º FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE
DE DONOSTIA - SAN SEBASTIÁN
19 - 28 Septiembre 2002

 CRÓNICA DEL JUEVES 19

Rubén Corral, San Sebastián

Imagen de "The good thief"No es tan frecuente la presencia en determinados festivales (categoría A, nos vanagloriamos) de pe-lículas tan decididamente impersonales pero aun así efectivas y entretenidas como la que abría la sección oficial de esta quincuagésima edición del Festival de Cine de San Sebastián. Se trata de un remake de “Bob, le flambeur”, poco conocida cin-ta del director de “El silencio de un hombre”,  Jean-Pierre Melville, y que en esta ocasión toma el nombre deThe good thief. Protagonizada por un Nick Nolte con sinusitis crónica y la voz grave y rota de Tom Waits y Leonard Cohen, su protagonista no ha podido venir a San Sebastián a presentarla junto a su partenaire en pantalla, Tchéky Karyo y su director, el irlandés Neil Jordan. Al parecer, Nolte ha confundido la realidad con la ficción que le proponía esta película y, hace unos días ingresaba en prisión tras ser detenido por conducir tras haber tomado drogas.

Imagen de "The good thief"El asunto es mucho más grave en “The good thief”, donde interpreta a un jugador al que ha abandonado la suerte y al que sólo las drogas duras parecen reconfortar. Película entretenida, bien conducida –aunque de manera más imper-sonal que en la época de “Juego de lágrimas” o “En compañía de lobos”– por Neil Jordan que, como vive en Irlanda puerta con puerta con Bono, el vocalista de U2, encargó a su vecino una versión del “That’s life” –que aso-ciamos a la voz de Sinatra– a este cada vez menos músico y más personaje de papel couché. No es más que un pero que huele a sacrilegio de andar por Dublín a una película a la que no hay que ponerle demasiados. Tal y como ase-guraba Jordan en la rueda de prensa, en su película no hay intenciones críti-cas. Es cine de entretenimiento... Y del bueno, añadiría. Nada que envidiar –si bien desde coordena-das cinematográficas muy lejanas– a “Ocean’s eleven” de Steven Soderbergh, otro artefacto muy bien empaquetado ante el que pasar un rato mucho más productivo –personal, éticamente– que ante un informativo de televisión (por ejemplo).

Imagen de "Bowling for Columbine"Tanto contra la oscura, pérfida, maleable y triste-mente claras intenciones de los informativos de televisión, como contra una sociedad tan oscura, maleable y tristemente transparente como la nor-teamericana se dirigen buena parte de las cargas de profundidad del documental “Bowling for Co-lumbine”, presentado en la sección oficial a con-curso del pasado festival de Cannes y dirigido por Michael Moore. Tras la sesión dedicada a Pa-sos de baile, la película de John Malkovich (que no ha gustado a tanta gente como hizo en Venecia), ha sido la encargada de agradar a un público que ha abarrotado la sala pequeña del Kursaal. Agradar y, hasta cierto punto contentar de manera casi fácil a un público europeo al que le da risa la realidad social estadounidense porque lo cierto es que se parece cada vez más a un capítulo de “South Park” que a otro de “Melrose Place”. Michael Moore es un director militante, muy competente y –por denominación de origen– sabedor de que su mensaje necesitará de un buen carro de invectivas populistas para que funcione como un electro-shock para la población estadounidense. Y las incluye, desde luego.

Imagen de "Bowling for Columbine"Sin embargo, no dejo de pensar en qué probabi-lidades tiene una película inteligente pero de inte-reses no productivos en los Estados Unidos de llegar al público objetivo al que Michael Moore po-siblemente quiera dirigir su propuesta. Sopesando el hecho de que Moore se incluye en el grupo de los “mediáticos” que mueven los intereses de la masa hacia un concepto abstracto como el miedo, y sabiendo –compitió en Cannes– que su película goza de los parabienes de los intelectuales europeos que ya la canonizaron en el festival francés, “Bowling for Columbine” se revela una buena película abocada al fracaso más desesperanzador –comercial, más que probablemente, pero también intelectual– .

Días: 19 - 20 - 21- 22 - 23- 24 - 25 - 26 - 27 - 28


© 2002 LaButaca.net - Revista de Cine. Ángel Castillo Moreno. Valencia (España).
Prohibida su reproducción sin consentimiento expreso. Todos los derechos reservados.