![]() |
. .[Especial 51ª Berlinale] [Películas] [Crónicas] ........................................................................................................................... CRÍTICA conjunta de Ai ni ai wo (Betelnut Beauty) e Inugami Mateo
Sancho Cardiel El cine oriental es una de la tendencias que más "enrollan" en los últimos años a los festivales de cine. El tópico de tachar una película china o japonesa como repelente instantáneo para el público se ha derrumbado ("Tigre y Dragón" es ya la película extranjera más taquillera de la historia de América). Sin embargo, esta "fiebre amarilla" puede tener efectos secundarios. Por un lado, que la gente, por dárselas de intelectual, aplauda cualquier película con actores de ojos rasgados, y por otra, que en los festivales se acepte cualquier subproducto sólo por su denominación de origen. Esta mañana en Berlín hemos sido víctimas de este último punto. Dos películas a concurso: una china y otra japonesa, "Betelnut Beauty" e "Inugami" respectivamente, han bajado a cotas subterráneas la calidad que hasta ahora se había mantenido en la competición, cada una a su manera, no se tienen que envidiar nada la una a la otra.
Sin embargo, ni aun después de un bocata tiene excusa "Inugami". Anunciada como una película de terror psicológico a la japonesa, yo esperaba la típica película de crímenes adolescentes para consumo masivo, pero ojalá fuera eso. La indigestión empieza cuando vemos que todo se desarrolla en una familia sectaria que fabrica papel. El ritmo lento se ve algo compensado por algunos paisajes bonitos. Pero de repente, algún pronto inexplicable produce una sucesión de disparates que nos hace pensar que estamos bajo los efectos de algún alucinógeno. De repente la protagonista es inmortal, por lo que es madre de su amante, hermana de su marido y testigo de una muerte familiar que aún no ha aceptado. Todo acabará en un suicidio colectivo, y no me refiero al de los que nos encontramos en la sala de cine. Vamos, que ya estamos hartos de tanta tontería. Estas son películas que quitan crédito a un festival de tanta magnitud, y nosotros tenemos que hacer un trabajo sobre este material tan pobre, rellenando líneas como mejor podemos. Que hagan el favor de revisar un poco mejor lo que nos traen a concurso, que se supone que acudimos a un evento que fomenta el amor por el séptimo arte, no a una cura de desintoxicación cinematográfica.
........................................................................................................................... © 2001 La Butaca. Ángel
Castillo. Valencia (España). |