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.[Especial 51ª Berlinale] [Películas] [Crónicas]
........................................................................................................................... OPINIÓN El mundo de las letras no es una cancha para los competidores Jamal es un joven negro que juega al baloncesto con sus amigos en una cancha del bronx. Llaman «el ventana» a un viejo (Sean Connery) que no sale jamás de un apartamento de la esquina pero que los observa desde allí. Jamal es bueno en el baloncesto, y un test estatal revela que también es un genio de la literatura. Fichado por un buen colegio privado de la ciudad inicia una doble formación, va al colegio y es pupilo de «el ventana» al que conoce por una apuesta de entrar en su piso. Su problema es que un profesor de literatura no reconoce su mérito, y hace lo posible por quitarle la beca. Ha pasado casi un año desde que se perpetró ese error llamado «Jóvenes prodigiosos», pero alguien ha querido insistir en él. Algunos creadores se empeñan en considerar la literatura como el deporte, una carrera donde se baten marcas y se demuestra lo que uno es siendo más listo que los demás. Quizá algún día se enteren de que en la literatura no cuenta el ser más, vale ser sincero, vale decir algo que tenga significado. El buen mundo de las letras no tiene canchas para los competidores, y le sobran todos los chuletas. El narcisismo yankee debería conformarse con medallas olímpicas y copas de baseball. «Descubriendo a Forrester» no descarrila sólo en su sentido competitivo, lo hace, sobre todo, porque es una gran mentira. Parece que nos habla de un chico negro sacado del Bronx y llevado a un colegio de pijos, pero en realidad no recoge ninguna las preocupaciones de un chico pobre (lo digo porque dudo que la gran preocupación de un niño del bronx con un padre drogadicto sea sacar sobresalientes y ganar un certamen literario). Es una colección de fantasías de niños pijos, escrita por y para ricachones. El único problema de Jamal es que quiere tener razón, quiere ser más que el profesor. Pero no debemos preocuparnos por él ni por su sobresaliente porque tiene al primo de zumosol. La relación entre el joven talento y el escritor veterano no es desigual. Los dos se harán mutuamente un favor que ninguno de los dos necesitaba de verdad. ........................................................................................................................... < Página principal de Descubriendo a Forrester
........................................................................................................................... © 2001 LaButaca.net. Ángel Castillo
Moreno. Valencia (España). |
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