● Cobertura de la 51ª edición del Festival de San Sebastián  ●
                                                         18 - 27 Septiembre 2003

     

OPEN RANGE


Dirección: Kevin Costner.
País:
USA.
Año: 2003.
Duración: 145 min.
Interpretación: Robert Duvall (Spearman), Kevin Costner (Charlie Waite), Annette Bening (Sue Barlow), Michael Gambon (Denton Baxter), Diego Luna (Button), Abraham Benrubi (Mose), Michael Jeter (Percy), James Russo (Poole), Dean McDermott (Doc Barlow), Kim Coates (Butler).
Guión: Craig Storper; basado en la novela "The open range men" de Lauran Paine.
Producción: David Valdes, Kevin Costner y Jake Eberts.
Música: Michael Kamen.
Fotografía:
James Muro.
Montaje: Michael J. Duthie y Miklos Wright.
Diseño de producción: Gae S. Buckley.
Dirección artística: Gary Myers.
Vestuario: John Bloomfield.
Estreno en USA: 15 Agosto 2003.
Estreno en España: 10 Octubre 2003.

CÓMO SE HIZO "OPEN RANGE"
Notas de producción
© 2003 Filmax

2. Reunido el reparto

  Hubo una apabullante respuesta por parte de todos los actores con los que se contactó para protagonizar Open Range, desde el relativamente novato Diego Luna hasta veteranos como Robert Duvall o Annette Bening.

  Asegurar la presencia del legendario Robert Duvall fue vital para que el film finalmente se pudiera rodar, en opinión de Craig Storper. “Cuando leí el libro y escribí el guión”, comenta, “tenía a Robert Duvall en mente. Cuando Kevin y yo nos reunimos por primera vez, una de las primeras cosas que dijo fue, ‘Sabes, podría ver a Robert Duvall haciendo esta película’. Si Duvall hubiera dicho no, no sé qué es lo que hubiera pasado, porque no habíamos pensado en otro para el papel”.

  “El papel estaba hecho a la medida de Bob”, añade Costner. “Craig la escribió, y yo empecé a moverlo por ahí, sin ni siquiera haber hablado con Bob. Cambié muchas líneas de diálogo para que se adaptaran a su personalidad, y creo que eso era lo mejor y lo más inteligente que se debía hacer para sacar adelante la película”.

  De hecho, la relación más importante de la película es la que se entabla entre Charley y el viejo Boss. Descrito por Storper como “un hombre atormentado por su pasado, pero básicamente decente, trabajador, honesto que siempre te dirá las cosas a la cara”. Boss es el amigo, mentor, figura paternal y jefe de Charley. Los diferentes niveles de su relación se van fortaleciendo y, al mismo tiempo, complicando. La trama nos provee de paisajes, historia y la acción que se espera de un western, pero son estos dos personajes y su relación lo que aporta a la película su significado y su alma.”

  Años de lucha contra los elementos y el estrés de la constante amenaza de un ataque les han pasado factura, aunque Charley y Boss se las han arreglado para encontrar un nivel de comodidad el uno con el otro que les ha mantenido unidos contra cualquier peligro. Charley llega incluso a bromear con Sue diciéndole que Charley y él no necesitan una esposa o un hogar porque ya son de hecho “como un viejo matrimonio”. Pero bromas aparte, el modo en que uno siempre cuestiona las acciones y las opiniones del otro, siempre con respeto, es el sello de su complicada conexión.

  Para suerte del director y los productores, Duvall aceptó el papel 24 horas después de leer el guión. “Tan sólo supe que quería formar parte de aquello”, declara Duvall. “Es un western como los clásicos, y encima me ofrecieron un papel fantástico. Pero Duvall casi no llega al rodaje. En abril de 2002, mientras preparaba sus escenas en Virginia, fue derribado por un caballo y se rompió seis costillas. Si esto hubiera ocurrido aún más cerca del comienzo del rodaje, no se hubiera podido recuperar a tiempo. Incluso después de que sus huesos se hubieran soldado, era todo un desafío psicológico volver a montar.

  “Vacilaba sobre el hecho de volverme a subir a un caballo”, admite Duvall, “pero los jinetes especialistas, los hermanos Bew, fueron de mucha ayuda, y en poco tiempo ya había vuelto a coger la onda. Fue duro, pero yo quería hacer la película, por lo que sabía que tenía que recuperarme como fuera.”.

  Quizá no hubo nadie más agradecido por la fuerza de voluntad de Duvall que su director. “El lenguaje se adapta a su estilo”, afirma Costner, un admirador de Duvall. “Las situaciones, como yo las había concebido, sabía que podría controlarlas estupendamente. Todo salió a la perfección. Creo que éste podría ser un momento clave en su carrera, este papel y cómo lo ha interpretado.”

  Costner ya había aceptado desde un principio dar vida al enigmático Charley White. “Charley es un personaje clásico. Casi no sabes nada de él, y de pronto, empieza a emerger su pasado violento”, explica Costner. “Es un buen hombre que cree ser malo.”

  El personaje de Costner era diez años más joven en la novela original y no se daba mucha información sobre su pasado. “Reescribir el papel no fue tan sólo una labor de acomodarlo a Costner”, asegura Storper, “sino incorporar un subtexto más rico y profundo para Charley. Y la vida te enseña cosas, buenas y malas, por lo que el hombre que eres a los cuarenta es muy diferente del que eres a los treinta. De sus conversaciones con Kevin al respecto salió toda una historia para ese personaje, del cual en el libro tan sólo se dan pinceladas”.

  El público es invitado a compartir la aventura de Charley mientras “lucha por avanzar en su vida desde el lugar en que está ahora al que estará en el futuro”, afirma Storper. “Quiere olvidarse de cómo era y lucha por rehacerse a sí mismo”.

  Siendo Boss un personaje interpretado por alguien tan potente, fue muy difícil encontrar un enemigo que resultara desafiante. La antítesis perfecta para Boss vino en la forma de Sir Michael Gambon, un actor irlandés más conocido por su papel de Thomas Sandefur en El Dilema y, más recientemente, por dar vida a William McCordle en la aclamada Gosford Park. En palabras de Craig Storper a propósito de sus elecciones para el reparto: “Tuvimos mucha suerte poder encontrar un actor que pudiera estar a la altura del personaje que hace Robert Duvall. Si tienes un antagonista flojo y un protagonista fuerte, no tienes nada. Robert Duvall es una presencia poderosa y un icono, por lo que escoger a Michael Gambon, que puede componer un personaje poderoso en un tiempo limitado en pantalla, fue absolutamente esencial”.

  El personaje de Gambon, Baxter, y sus sicarios dominan Harmonville. Muchos en la ciudad odian en secreto al despiadado Baxter y no sólo porque gobierna Harmonville como si fuera su reino de Taifas. Baxter es el tipo de persona que no tiene problemas en enviar a seis tipos a darle una paliza a un pobre desgraciado; le gusta tener las tornas a su favor y a la gente atemorizada.

  Gambon creó una historia para Baxter que finalmente no aparece en el guión para dotar de contexto al personaje. Según Gambon, Baxter era un irlandés que “había llegado a América y las cosas le habían ido muy bien. Posee tierras, ganado, y construye esas ciudades cobrando un alquiler a los ocupantes de los edificios que él levantó. Cree tenerlo todo, pero no es así.”

  Por su parte, Gambon estaba muy excitado ante la posibilidad de trabajar en un género al que normalmente no acceden los actores ingleses o irlandeses. “Me moría por salir en un western”, afirma Gambon riendo. “Para un inglés o un irlandés, salir en un western es como un sueño. Y si encima eres el villano, pues todavía mejor”. además estaba la oportunidad de trabajar con Kevin Costner, un icono del cine. “Yo estaba acostumbrado a verle en la gran pantalla en Londres”, explica Gambon. “Por lo que, cuando lo tuve delante, con sombrero vaquero y una pistola, y dirigiendo la película, sentí que era algo surrealista. Sensacional”.

  También fue fantástico cuando Annette Bening, nominada al Oscar en dos ocasiones por sus trabajos en American Beauty (1999) y Los Timadores (1990), aceptó la invitación de los productores para interpretar a la protagonista femenina de Open Range. “Sue es una mujer pragmática”, explica Bening. “No se complica la vida; está en paz consigo misma. Cuando los vaqueros entra en su casa y en su vida, ella se convierte en una influencia civilizadora para ellos”.

  Aunque Sue ya no cumplirá los treinta y cinco años en una época en que este tipo de mujer era compadecida o desdeñada, y muy consciente de que el tiempo va matando sus anhelos de amor en pareja y niños, todavía se respeta lo suficiente como para no abandonar. “Es una mujer fuerte y estable”, afirma Bening. “Ha pasado por momentos muy duros y ha tenido que enfrentarse a tantas decepciones que, si al final no se casara y tuviera que pasar el resto de su vida con su hermano y ocupándose de la casa, de algún modo sabría salir adelante”.

  Entonces conoce a Charley Waite. “Se enamora de verdad y vislumbra la posibilidad de que ella y Charley puedan construir algo juntos”, explica Bening.

  Robert Duvall, cuyo personaje, Boss, intenta hacer de Celestina entre Sue y Charley, simpatiza con Sue: “Es su última oportunidad de conseguir un hombre, y es más conmovedor todavía saber que lo es para ambos. Aporta una dimensión maravillosa a la relación. Cuando Sue conoce a Charley, ella comprende que quizás él sea su futuro, y creo que la idea de perderle es algo muy doloroso para una mujer que ya no es joven”.

  La resistencia de Charley resulta ser tan poderosa como los tranquilos encantos de Sue, pero al final gana ella. No debería sorprender a nadie, ya que Bening aporta una gran luminosidad al papel. Tiene, en palabras de Kevin Costner, “una gracia, un don. Creo que es la Audrey Hepburn de nuestra generación. Tiene mucha clase”.

  Bening le dio al personaje una profundidad y una inteligencia que, según los productores, la diferenciaba sobremanera del resto de las actrices. Y su profesionalidad y confianza fueron advertidas y apreciadas por el reparto y el equipo, quienes entendieron lo dificultoso que le resultaba a la actriz contenerse en aquel universo cargado de testosterona. Bening nunca se quejó o pidió un tratamiento especial, y por ello el director no tiene más que palabras de elogio y agradecimiento hacia ella: “El haberla visto, a una actriz clásica como es ella, sumergirse en el papel, en esta película de hombres, fue estupendo para mí, como colega actor. Y como director, me motivó muchísimo poder contar con ella. Nunca dijo algo como ‘Bueno, ¿qué se supone que debo hacer mientras vosotros hacéis todo eso?’ Annette no tiene ni idea de lo agradecido que le estoy por ello”.

  Completando el reparto están Michael Jeter, Diego Luna y Abraham Benrubi. Jeter, respetado y galardonado actor, fallecido el pasado mes de marzo, interpretó a Percy, dueño del establo local, y uno de los pocos habitantes de Harmonville que simpatiza con la acusa de Charley y Boss. Jeter había comentando que fue la integridad y extraordinaria calidad humana del personaje lo que le llevó a involucrarse en la película. “Es una relación de amistad, y al mismo tiempo una relación profesor-alumno, padre-hijo, jefe-empleado. Tiene muchas facetas”, explicaba. “Quería saber qué es lo que les había ocurrido a estas personas, y cuando te pasa eso, sabes que estás en un territorio bueno y fértil”.

  Diego Luna, visto recientemente en Y tu mamá también, encarna a Button. El papel fue escrito originalmente para un chico americano de quince años, pero se cambió a un personaje mexicano cuando Luna aceptó la oferta de Costner de interpretar a Button. Luna fue contactado después de que el productor David Valdes asistiera a la gala de los Independent Spirit Awards en Los Angeles, donde Luna estaba promocionando Y tu mamá también. Reconociendo inmediatamente una estrella en ciernes, Valdes contactó con Costner, que le pidió a Luna que le enviara algunas escenas suyas en vídeo. Luna lo hizo, impresionó al director y se hizo con el papel. “Diego fue una chispa que salió de la nada”, asegura Costner. “Es tan joven y fresco, y todos nos veíamos reflejados en Diego, en su capacidad de maravillarse y emocionarse. Disfruté mucho con su trabajo”.

  El joven Luna apunta que el retrato de estos vaqueros como personajes complejos es lo que hace de Open Range una propuesta mucho más atractiva, tanto como western como una buena historia.” “En los viejos westerns, los vaqueros suelen ser gente muy callada”, comenta Luna. “La diferencia en esta película es que se les escucha hablar, se puede ver qué es lo que discurre por su mente, lo que les preocupa o emociona. Y siempre es una combinación, un equilibrio entre lo bueno y lo malo que cada uno alberga en su interior. Creo que ésta es una película donde los personajes son realistas, donde uno puede identificarse con ellos porque son humanos, aunque la acción transcurra en 1882. Creo que el problema de Charley es uno que tenemos todos. Todos hemos hecho cosas horribles, y es difícil olvidar, y aún más duro continuar con nuestras vidas, cambiar”.

  Por todo ello puede que Open Range sea un western con una estructura clásica, razona Luna, pero también es “una película sobre la esperanza y el amor. Tiene todos los elementos. Incluye buenos actores; un buen guión. Creo que todos pueden esperar una buena película. Algo muy especial”.

  Button, como benjamín del grupo, está en esa edad difícil en la que uno intenta hacerse hombre cuando todavía alberga el corazón de un niño. Es el tipo de muchacho que hace trampas en las cartas, no porque no sea digno de confianza, sino porque está ansioso por demostrar a sus veteranos amigos que es un hombre tan curtido como cualquiera de ellos.

  “Intenta hacerse hombre antes de tiempo”, afirma Luna. “Vive una vida muy de adulto en las praderas, pero también es un niño que necesita ser querido, que necesita jugar. Al final, lo que realmente quiere es que Boss esté orgulloso de él. Por eso siempre está saltando del niño al hombre y viceversa”.

  Parecida a su relación con Button, Charley y Boss son como el padre y el abuelo de Mose, interpretado por Abraham Benrubi. Mose, de unos treinta años, es el mayor de los dos jóvenes, pero aunque pudiera parecer que él podría dar buenos consejos a Button, siempre delega en Charley, más experimentado. No obstante, Mose es todavía lo suficientemente joven como para soñar en emigrar a la exótica Sudamérica y, al igual que Button, se toma la vida en las praderas como una gran aventura.

  Abraham Benrubi está muy agradecido por esta segunda oportunidad de trabajar con Costner. Benrubi ya había tenido un pequeño papel en El Mensajero del Futuro, pero la escena en que aparecía fue finalmente cortada. “Kevin me prometió que algún día me volvería a llamar”, revela Benrubi, “y aquí estoy. Pero debo decir que, como todos, tuve que pasar una prueba. Tuve que demostrar que podía ser Mose. “Mose es el optimista del grupo”, afirma Benrubi. “Es quien ve un rayo de sol entre las nubes tormentosas, y le encanta la lluvia, aunque a todos los demás les fastidie”.

  A Benrubi también le excitaba la oportunidad de poder trabajar con Robert Duvall. “Robert Duvall es una leyenda”, proclama Benrubi. “Ya sé que éste no es el mejor momento para películas de vaqueros, pero busqué en Internet, y chequeando sus casi cien créditos como actor, vi que había trabajado con todo el mundo. Cuarenta años después sigue siendo un maestro. Puede hacer siete tomas de una secuencia y cada una será diferente, y todas brillantes y utilizables. En ocasiones, me canso mientras hago una película, y entonces me fijo en Robert y me digo a mí mismo, ‘Wow, OK, mejor me pongo las pilas’.”

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Imágenes y notas de cómo se hizo "Open range" - Copyright © 2003 Cobalt Media Group, Touchstone Pictures  y TIG. Distribuida en España por Filmax. Todos los derechos reservados.

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