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.[Especial 52ª Berlinale] [Películas] [Crónicas] [Palmarés]
CRÍTICA por Tònia Pallejà La obra de una mente tan superlativa que no puede pertenecer a este mundo
Se hace imposible –así, tal cual, letra por letra, y con toda la rotundidad que ofrece el término– encontrar un solo defecto, un solo elemento prescindible o simplemente mediocre, en esta colosal obra de facturación y calibre irrepro-chables. "El viaje de Chihiro" es una maravilla genuina, divertida y chis-peante, donde nada falta y nada sobra, que te obliga a permanecer con la boca abierta y los ojos como lunas durante sus 122 minutos de dura-ción, tal es su apabullante poder sorpresivo y su fecunda originalidad. Se hace igualmente imposible no caer rendido de soberana admiración ante el en todo momento iluminadísimo desempeño que han llevado a cabo Miyazaki y su equipo, producto no sólo de su maestría en los pormenores artísticos y téc-nicos de la animación, sino de su ingenio, talante y talento creativos en la fabu-lación de esta arrolladora historia y en el diseño de los magníficos personajes que la pueblan. No debo ni quiero hablarles con demasiado detalle sobre este enérgico derro-che de imaginación y humanidad antes de que hayan podido verlo por sí mis-mos: han de disfrutarla y, sobre todo, descubrirla con sus propios sentidos, sin más. Porque "El viaje de Chihiro" no es simplemente una buena película; ni si-quiera es la mejor película de la prolífica carrera de Miyazaki; tampoco esta-mos delante de la mejor cinta animada de los últimos años. No. Sus proporcio-nes la convierten en la mejor película –animada o real– que recuerdo haber vis-to en mucho, mucho, muchísimo tiempo. Irrepetible.
Así comienza este fantástico periplo que nos introducirá en un mundo mágico como nunca antes habíamos conocido. A un ritmo delirante que también ofrece agradecidos remansos para la poesía visual y el intimismo, y con unas notas de humor simpatiquísimas y muy entrañables, "El viaje de Chihiro" cuenta las peripecias y vicisitudes de su joven protagonista en este universo disparatado, habitado por extravagantes y encantadoras criaturas; tra-yectoria que hará las veces de viaje iniciático, pues le permitirá madurar como persona, dar un nuevo enfoque y reencontrarse a sí misma –no en vano, deberá recuperar su verdadero nombre–. Como ya les avanzaba en mis entusiastas –y siempre merecidos– halagos sobre este film, "El viaje de Chihiro" nos depara una sorpresa tras otra, sin ape-nas ofrecernos una sola tregua para reaccionar. Es una incansable maratón de ilusiones y quimeras que hace diana en nuestra alma. Aquí hay espacio para todo –aventura, drama, humor, amistad, amor...–, con una inusual habi-lidad para la fastasía y una fuerza tan desbordante que no admite pa-rangón. Esperemos que no sufra las mismas limitaciones de exhibición con que se castiga a toda producción de animación por el simple hecho de serlo (véase el caso aún reciente de la "Metrópolis" de Tarô Rin, que no llegó a muchas ciuda-des españolas y se proyectó de manera anecdótica e insuficiente en otras). Esperemos también que los espectadores ocasionales de películas animadas no le hagan feos a esta joya de la corona por el simple hecho de no ser una cinta de acción real. El Oso de Oro ex aequo en Berlín no fue gratuito. Merecería todos los hono-res y laureles habidos y por haber. Una aventura enorme, incomparable, defini-tiva; la obra maestra de unas mentes tan superlativas que no pueden pertene-cer a este mundo. Saboréenla segundo a segundo, fotograma a fotogra-ma, porque no querrán que se acabe nunca. Y cuando llegue a su final, añorarán la oportunidad de destapar por primera vez este impagable regalo para el espíritu. Pluscuamperfecta. GRACIAS HAYAO MIYAZAKI. Valoración: 10 Imágenes de "El viaje de Chihiro" - Copyright © 2001 Tokuma Shoten, Studio Ghibli, Nippon Television Network, Dentsu, Tohokushinsha Film y Mitsubishi. Distribuidora en España: Vértigo Films. Todos los derechos reservados. © 2002 LaButaca.net - Revista de Cine.
Ángel Castillo Moreno. Valencia (España).
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