53ª Berlinale


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LA BUTACA - Revista de Cine

.[Especial 53ª Berlinale] [Películas] [Crónicas] [Palmarés]

CRÓNICA DEL VIERNES 14
Por Diego Vázquez                                                                                  

Día 6 | 7 | 8 | 9 | 10 | 11 | 12 | 13 | 14 | 15 | 16 de Febrero de 2003

La polémica “Alexandra’s Project” cierra la competición en Berlín

  No parece difícil que el nuevo film de Rolf de Heer (creador de portentos al mal gusto como “The Tracker”, recientemente galardonado con el premio del jurado en Valladolid), se haga mañana con alguna parte del pastel de los premios, pues sin duda este intento de imitar a Michael Haneke, tan potente por mo-mentos y de tan deleznable conclusión, habrá calado hondo en parte de la au-diencia que la recibió con aplausos. No ocurrió lo mismo con “Angst” de Oskar Roehler, el otro film de la jornada (uno más para Alemania), que dividió a los espectadores (hubo pitidos y aplausos a partes iguales) con su intermitente histerismo y su trayecto al límite. Fuera de concurso, pudimos asistir al ejem-plo más patético de imitación de Wong Kar-Wai (el día va de malos imitadores) en una cinta de Sun Zhou con Gong Li como reclamo principal, “Zhou Yu’s Train”, que ha conseguido alzarse con el hipotético galardón de bodrio más grande del festival.

Imagen de "Alexandra's project"  En una edición tan reñida y de cine en general interesante y bueno, faltaban los granitos de polé-mica que completaran el invento y éstos se los habían guardado los programadores para el final. Ya el hecho de saber que el último film de Rolf de Heer iba a cerrar la competición era para echarse a temblar, pero peor fue cuando Ale-xandra’s Projectcomenzó y pareció vislum-brarse un rayo de esperanza, finalmente macha-cado impúdicamente en el tramo final del film. La película arranca de manera solvente y mucho menos tendente al manierismo, el discurso fácil y manipula-do y la vía única de pensamiento con que este director suele sembrar sus tra-bajos. Parecía que esta historia de un hombre que en el día de cumpleaños descubre que su mujer le está preparando una sorpresa especial para cuando vuelva a su casa de barrio acomodado tras acabar su trabajo, podría adentrarse por caminos de ficción sin muchas lecturas, pero bien llevados. Pero algo olía mal desde el primer momento y las malas vibraciones se sentían desde el pri-mer fotograma. Como se esperaba, la cosa se torna negra y da un giro real-mente arriesgado hacia una locura cerrada y rencorosa, en la que la mujer le reprocha al marido el pasado que le ha hecho sufrir, sin que sepamos en nin-gún momento si ella está loca o si ese pasado es real, ya que sólo lo conoce-mos por boca de su personaje. Con la incursión del film en terrenos tan delica-dos, uno ya se había preparado a que cualquier cosa pudiera suceder y así fue, pues pronto nos encontramos ante un acto de reivindicación completamente loco de no se sabe qué, en donde el director termina con una lectura a favor del personaje más delirante e insano. ¿Provocación? ¿Tomadura de pelo? Las dos cosas, sin duda. Definido en sus notas de prensa como “un thriller psico-sexual sobre las políticas sexuales del matrimonio”, en realidad ofrece la típica historia manipuladora y aborrecible que se podía esperar de este señor. Un premio se-guro, como digo.

Imagen de "Angst"  Mientras tanto, un film igual de irregular, pero al menos sin ánimo de buscar la polémica fácil de chico listo, traía la primera división en la audien-cia. Sin llegar a ser Angstun buen trabajo, so-bre todo por la tendencia a llevar permanentemen-te al límite a sus personajes (algo que también ocurre en el film anterior) y por desperdiciar las in-teresantes ideas que presentaba su guión, tampo-co es una cinta completamente desdeñable, con-siguiendo reflejar una ciudad de Berlín con gente encerrada en grandes apar-tamentos y con una felicidad esquiva, que por momentos (cuando Roehler no tensa las cuerdas) funciona en pantalla. Una vez más el tema está relacionado con los problemas sexuales dentro de un matrimonio de clase alta y también tenemos a un personaje femenino un tanto desquiciado (aunque aquí el hombre tampoco es que ande muy fino), sólo que los objetivos de este film son más modestos que el caso anterior.

  De la película de Sun Zhou “Zhou Yu’s train”, presentada fuera de concur-so, mejor ni hablar, porque además de no tener nada que contar y estirar esa inanidad en unos eternos 95 minutos, pretende ofrecernos “arte cinematográfi-co” enlatado y caducado, en donde la estructura del relato es un continuo sin-sentido, un ir y venir de secuencias que se repiten, trenes que pasan, esteticis-mos varios y una música constante e insufrible, para hablarnos de una historia de amor a varios frentes nada original. Un delirio de un egocentrismo galopante, que de tanto mirarse en “Deseando amar” resulta hasta grotesco.

Imagen de "Hui jia"  En Panorama también se pudo ver la que resultó la película más solvente del día, “Hui Jia” (Going Home) de Peter Ho-Sun Chan, un mediometraje que forma parte de un proyecto de film que reúne a tres directores de países asiáticos en historias que tienen que ver con la muerte y que se llamará “Three”. A la espera de ver el resultado final del film completo, este episodio (que se presentó en una edición extendida diferente a la que se podrá ver en la película final) se mostró solvente en su creación de atmósferas enra-recidas y en su idea de la muerte y la resurrección, aunque algunas salidas de tono en su puesta en escena y algunos trucos sonoros y visuales lleguen a molestar. Visualmente hay que mencionar el trabajo de fotografía de Christo-pher Doyle (habitual fotógrafo de los films de Wong Kar-Wai) y la elección como escenario del edificio abandonado donde sucede la acción.

  Llegados a la hora del balance y de las predicciones, parece que todas las cartas juegan a favor de “The hours” para llevarse el Oso de Oro al mejor film. A partir de ahí las cosas se ponen complicadas. Mi apuesta para el mejor director, como ya dije ayer, sería para Yoji Yamada por “The twilight Samurai”, pero este film también podría llevarse el premio del jurado (al igual que “Adap-tation”, “Good Bye, Lenin!” o “Son frère”). En una quiniela hipotética, yo entre-garía el premio del jurado a “Adaptation”, el premio a la mejor música a Philip Glass por “The hours” (otro premio indiscutible), el de mejor actriz a Sarah Po-lley por “Mi vida sin mí”, el de mejor actor ex aequo a Bruno Todeschini y a Eric Caravaca por “Son frère”, un premio especial a la contribución artística para el reparto de “The hours” y el premio europeo “El ángel azul” a “Good Bye, Lenin!”. Sería realmente difícil que se cumplieran estos pronósticos en un palmarés donde todo puede suceder y donde también pueden entrar buenas cintas (y al-gunas malas que no nombraré) como “In this world”, “Hero”, “Solaris”, “Confe-ssions of a dangerous mind” o “25th hour”, ninguna superior de todas maneras a las que yo premiaría. La suerte está echada y mañana podrán conocer el re-sultado aquí, además de la crónica de la que será la última jornada.



© 2003 LaButaca.net - Revista de Cine. Ángel Castillo Moreno. Valencia (España).
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