53ª Berlinale


Secciones

Estrenos
Novedades
Críticas
Cartelera
Preestrenos
Vídeo y DVD
De compras
Especiales
Reportaje
Carteles
Buscar
Afiliación
Listas de cine
Reseñas de
un Butaquero

Quiénes somos
Contacto
Añadir a Favoritos

Apunta tu correo

 


Compras de cine

DVD
DVD

Banda sonora
BANDA SONORA

Varios artistas

Fnac

 
 
 


 
  .

LA BUTACA - Revista de Cine

.[Especial 53ª Berlinale] [Películas] [Crónicas] [Palmarés]

CHICAGO
Dirección: Rob Marshall.
País:
USA.
Año: 2002.
Duración: 113 min.
Interpretación: Catherine Zeta-Jones (Velma Kelly), Renée Zellweger (Roxie Hart), Richard Gere (Billy Flynn), John C. Reilly (Amos Hart), Queen Latifah (Matron 'Mama' Morton), Christine Baranski (Mary Sunshine), Dominic West (Fred Casely), Lucy Liu (Kitty), Deirdre Goodwin (June), Denise Faye (Annie).
Guión: Bill Condon; basado en la obra de Maurine Dallas Watkins y en el musical de Fred Ebb y Bob Fosse.
Producción: Marty Richards y Harvey Weinstein.
Música: Danny Elfman.
Fotografía:
Dion Beebe.
Montaje: Martin Walsh.
Diseño de producción: John Myhre.
Dirección artística: Andrew M. Stern.
Vestuario: Colleen Atwood.
Estreno en USA: 27 Diciembre 2002.
Estreno en España: 7 Marzo 2003.

CÓMO SE HIZO "CHICAGO"
Notas de producción
© 2002 Lauren Films

  “Estoy sorprendido por lo duradera que ha resultado ser esta pequeña historia,” dice el guionista Bill Condon sobre la larga relevancia cultural que posee “Chicago”. “La obra original de Maurine Dallas Watkins dio paso a una nueva generación de comedias cínicas e ingeniosas sobre la prensa. En realidad se estrenó unos meses antes que ‘The Front Page’ (Primera plana). En 1975, Bob Fosse arrojó una luz más oscura sobre este material. La corrupción del sistema legal se convirtió en una metáfora del hundimiento de las instituciones americanas. Como la mayor parte del arte popular de la época, estaba influido por los dos traumas parelelos del momento, Vietnam y el Watergate. Posteriormente ‘Chicago’ se reestrenó en 1996, tras los hechos del caso O.J. Simpson, y la metáfora del mundo del espectáculo realmente tuvo relevancia. La gente conectó con ella de una forma totalmente nueva. En cuanto a la película, sospecho que la borrosa linea que separa la notoriedad y la celebridad tendrá mucho sentido en nuestra época post-Lewinski.”

  “Es divertida y emocionante, pero lo que dice es bastante duro,” coincide el director Rob Marshall. “Trata sobre la celebridad, y a quien decidimos hacer famosos.”

  Inspirada en los sensacionalistas juicios de Cook County, el reportero jucidial del Chicago Tribune , Maurine Watkins escribió la primera versión de “Chicago.” La obra, titulada originalmente “The Brave Little Woman,” (Las valientes mujercitas) consiguió unas brillantes críticas cuando se produjo en el año 1926. Le siguieron dos adaptaciones cinematográficas: “Chicago,” un film mudo estrenado en 1927, y “Roxie Hart,” protagonizada por Ginger Rogers, estrenada en 1942 por Twentieth Century Fox. A pesar de que la sátira es específica de un lugar y una época, la historia de Watkins de asesinatos y sobre la manipulación de los medios de comunicación resultarían ser proféticos y sin fecha de caducidad.

  En 1975, los veteranos de Broadway John Kander, Fred Ebb y Bob Fosse adaptaron “Chicago” convirtiéndolo en un aclamado musical de Broadway. Las leyendas del teatro Gwen Verdon y Chita Rivera interpretaron originalmente los papeles de Roxie y Velma, respectivamente. La producción fue un gran éxito, una vez más confirmando la eterna popularidad de la seducción y el asesinato.

  Pero la historia de “Chicago” no sólo es un elemento eterno. Las canciones y las melodías compuestas por Kander y Ebb aumentaron la universalidad del inteligente relato de Watkins. La coreografía de Fosse añadió una sensualidad característica. “John Kander y Fred Ebb son héroes americanos, en el género del teatro,”explica el productor ejecutivo Neil Meron sobre la importancia de la contribución del trío a “Chicago.” “Una buena canción, una buena letra, una buena melodía siempre resiste el paso del tiempo. Creo que esto pasa con las letras y la música de ‘Chicago.’ Son divertidas, son agudas, son sexys, son mordaces. Son buenas ahora, serán buenas en el futuro, serán buenas mucho después de que nos hayamos ido y serán buenas en la distribución videográfica interplanetaria.”

  Miramax Films adquirió los derechos del musical de Kander, Ebb y Fosse en 1994 al productor Marty Richards y empezó el arduo proceso de transformar la premiada producción teatral en una película. A pesar de la popularidad y el éxito de la adaptación y del casting, el musical resultó ser más difícil de lo previsto.“Toda la producción teatral se concibió como un vodevil. Esa fue una de las cosas más complicadas a la hora de llevarlo al cine,porque nadie le canta a otra persona,” explica Marshall. “En la mayoría de musicales, ves que la gente canta las canciones a otros. No cantan a un público. No hay público. Es la cuarta pared.” Pero Marshall pensó una forma de eliminar la cuarta pared.

  No era el primer contacto de Marshall con los musicales, había colaborado con los productores ejecutivos de “Chicago” Neil Meron y Craig Zadan en las aclamadas y premiadas producciones televisivas de “La cenicienta” y “Annie,” con la cual Marshall ganó un Emmy. Marshall también codirigió y coreografió el reestreno del musical de Broadway, “Cabaret”, la obra de Kander y Ebb premiada con el Tony, con el director de “American Beauty”, Sam Mendes.

  Después de estos éxitos, Marshall se reunió con Meryl Poster, el copresidente de producción de Miramax, para discutir la posibilidad de trabajar con el estudio en una propuesta para adaptar a la gran pantalla “Rent.” Pero el valiente director/coreógrafo aprovechó la oportunidad para expresar sus ideas sobre “Chicago.” Poster recuerda, “Estaba muy seguro de sí mismo en nuestra primera reunión; se mostró tan convencido.” Tras oír sus ideas sobre la película, Poster llevó a Marshall al despacho de Harvey Weinstein que acabó en una reunión de más de dos horas. Dice Poster, “Pensé que lo había estropeado todo. Nos habíamos reunido con tantos guionistas y directores, y siempre acababámos teniendo los mismos problemas. En un instante, Ron lo podía arruinar.” Al mismo tiempo, Marshall se reunió con la productora Mary Richards que siempre había sido un gran apoyo en su carrera teatral.

  La solución de Marshall pasó por transformar los números musicales en proyecciones imaginarias de la protagonista, Roxie Hart. La película se desarrollaría en dos planos: la realidad de la época de prohibición de Chicago, y lo que Marshall llama la interpretación “surrealista” que hace Roxie Hart de ese mundo.

  “Tuvimos que pensar una manera de implicar al público de una forma similar sin romper la cuarta pared, de la forma que se puede hacer sobre los escenarios. Roxie es la soñadora en la película. Es la que tiene aspiraciones. Quiere ser artista a toda costa. Ella ve su vida en esas escenas musicales. Se convierte en una historia lineal que salta adelante y atrás entre esas dos realidades. Con la ventaja de que todos esos números pueden tener lugar sobre los escenarios en vez de tener que disimularlo,” explica Marshall. Impresionados por su ingenuidad, Weinstein y Richards le dieron luz verde.

  Miramax y Marshall iniciaron la ardua búsqueda del mejor guionista para la readaptación de “Chicago.” “Nos reunimos con mucha gente del teatro, la televisión y el cine.” Dice Marshall. “Al segundo de conocer a Bill Condon, supe que había encontrado una alma gemela que amaba el teatro musical. Le encantaba ‘Chicago’ y supo instantáneamente como hacer que funcionara en la gran pantalla.”

  “Finalmente, se vio muy claro que Bill era el guionista ideal para ‘Chicago,’ dice Meryl Poster, “Realmente mejoró la idea de Rob al llevar a cabo la suya propia. El concepto era muy innovador. No se trata del viejo y tradicional musical.”

  “Era atractivo en todos los aspectos, y la vez que más me he divertido escribiendo un guión,” recuerda Condon sobre la experiencia. “No sólo por escribir una película musical, sino también por trabajar con Rob, que había tenido una carrera teatral de increíble éxito. Ha trabajado con figuras como Jerome Robbins y Harold Prince. Se aprende tanto con cada guión, y ésta era una oportunidad para aprender de alguien que había aprendido de los maestros, y que él mismo se había convertido en un maestro.”

  Condon se sintió atraído por la idea de rediseñar completamente la adaptación de Broadway, pero se dio cuenta de que el proyecto requería un toque delicado. “Una vez decidimos crear estos dos mundos,” dice Condon “el desafío fue añadir al personaje de Roxie Hart un nivel de complejidad psicológica, sin suavizar su carácter o traicionar a su verdadera pesonalidad. Es un personaje ambicioso y siempre preocupado por sí mismo, pero hay algo simpático en ella.”

  La innovación también permitió al guionista resaltar los personajes secundarios y dotar al musical de unos toques totalmente creativos y visualmente sorprendentes. “La luz intensa de la linterna de un agresivo detective se convierte en una luz suavizada de un foco sobre el escenario. Los reporteros gritando en una rueda de prensa se convierten en marionetas bailarinas, manipuladas por el diestro abogado de Roxie,” afirma Condon. “Es un concepto simple, pero podría haber funcionado fatal, si Rob no lo huviera ejecutado de forma tan hábil.”

  Para todos los que están implicados, “Chicago” es un triunfo del amor, que ha tardado casi ochenta años en cumplirse. “Gracias a que soy un enamorado del teatro y Rob es un profesional del teatro,” dice Condon, “Creo que no va a dar la sensación de ser una versión Hollywoodiense de un gran patrimonio teatral. Se realizó con mucho respeto y amor hacia lo que se hace en el teatro.”

  A pesar de las varias versiones y modificaciones, los temas originales de “Chicago” sonarán reales para el público actual. Uno sólo tiene que mirar a los recientes juicios a celebridades para darnos cuenta que Roxie, Billy, y Velma son una parte muy real de nuestro clima legal contemporáneo. “La corrupción de nuestras instituciones legales, la patología de la adoración a las celebridades,” comenta Condon. “Estos temas encuentran su expresión ideal en la desesperación, y alegría, de seducir a un público.”

  Con el ingenioso guión de Condon a punto, empezó la búsqueda de Roxie. Aunque los inteligentes cambios de Condon y Marshall mejoraron la fluidez de “Chicago”, los cambios también aumentaron la complejidad del papel. Los deseos, sueños y monólogos interiores de Roxie quedaban al desnudo. “Lo magnífico fue que contamos con Renee Zellweger para interpretarla,” dice Condon. “Ella completa a Roxie en muchos aspectos.”

  En su tremendamente diversa carrera, Renee Zellweger ha encarnado a una solitaria madre soltera en “Jerry Maguire,” (Jerry Maguire), a una camarera obsesionada con las telenovelas en “Nurse Betty,” (Persiguiendo a Betty), a una periodista convertida en cuidadora en “One True Thing,” (Cosas que importan) una madre adoptiva con tendencias suicidas en “White Oleander,” y una peculiar soltera británica en “Bridget Jones’s Diary” (El diario de Bridget Jones). Zellweger se ha puesto como objetivo evitar ser encasillada. Por eso los productores y el director de “Chicago” no se sorprendieron cuando descubrieron que la pequeña Tejana poseía una enérgica voz como cantante y un notable talento para el baile.

  “Renee fue la única opción. Punto,” dice Poster, “Tengo una profunda relación con ella y sabía que podía cantar y bailar. Ya sabía que era una actriz brillante. Tenía que conseguir que participara en la película.”

  “Es una mujer a quien encantan los desafíos, a quien le gusta trabajar muy duro, y adora conseguir algo que no ha conseguido antes. Esa es ella. Es muy valiente en este sentido,” dice Marshall. “Es una atleta. Tiene un gran sentido de su cuerpo, y se mueve maravillosamente. El lenguaje del baile le era un poco nuevo, pero ya poseía el estilo, la sensibilidad y la coordinación.”

  “Pensé que nunca podría haber otra Roxie Hart,” afirma Marty Richards. “Nunca ha habido nadie a la altura de Gwen Verdon hasta Renée, y ahora le proporciona toda una nueva dimensión como actriz. Estoy encantado. De verdad.”

  Richard Gere, que interpreta al hábil abogado Billy Flynn en la película, cree que el papel nunca hubiera funcionado sin Zellweger. Aunque gran parte del personaje vive en la fantasía, la infusión de humanidad de Zellweger es lo que le da corazón a Roxie. “Renee aporta algo increiblemente emocionante a su papel,” dice Gere. “Hace algo con su papel que es inexplicable. Te romperá el corazón.”

  “Realmente no me crié cerca del teatro musical,” comenta modestamente Zellweger. “No tenía ninguna razón para cantar, excepto en la ducha, mientras mi hermano me gritaba desde abajo que por favor me callara.’”

  Sin embargo, Zellweger no dejo escapar la posibilidad de interpretar a Roxie. “En cierta forma es tan seria, y a la vez tan desesperada y trágica. Está tan desesperada por conseguir la fama por lo que cree que ésta conlleva – autoestima, respeto por si misma, autovaloración, amor. Todas las cosas de las que carece en gran parte. Cree que si es estimada por las masas como Velma, será más completa como persona. La triste realidad es que es una falacia.”

  Zellweger no se queda corta en efusión cuando se trata de adular a su director. “Su pasión era contagiosa,” dice. “Era tan alentador, tan positivo, y tenía tan buen ánimo. Su amabilidad consiguió sacar la buena voluntad de todo el mundo del rodaje. Ralmente queríamos hacerlo lo mejor posible por él.”

  La primera elegida para la producción fue una enamorada de Broadway, Catherine Zeta-Jones en el papel de la diabólica Velma Kelly. Ser la primera en incorporarse a “Chicago” le dio la oportunidad de compartir con el director su incansable entusiamo por reunir a un grupo de actores diverso y de gran talento. “Fue fantásitco ser la primera en entrar en la película,” recuerda. “Robby solía llamarme y decir, ‘¿Adivina a quién creo que tenemos? ¡ A Renee Zellweger!’ ‘¡Oh Dios mío!’ ‘¿Adivina a quién creo que tenemos? ¡A Richard Gere!’ ‘¡Oh Dios mío!’ ‘¿Adivina a quién creo que tenemos? ¡ A Queen Latifah!’ ‘¡Oh Dios mío! ¡Es un reparto estupendo.”

  Para Zeta-Jones, “Chicago” era la realización de un sueño de la infancia. “Cuando era pequeña, siempre quería estar en escena cantando y bailando. Estaba obsesionada con los musicales de los años dorados de Hollywood. Me hubiese encantado vivir ese mundo de Fred Astaire y Ginger Rogers.”

  “Aquí está en su elemento,” dice Zellweger de su compañera. “Es muy enérgica como cantante y bailarina. Cuando estábamos aprendiendo los bailes me quedaba unos pasos por detrás y observaba sus piés. Podía ver qué era lo siguiente que iba a hacer.”

  “Posee esa vivacidad,” continúa Zellweger. “Tiene esa magnífica energía que consigue elevar la energía en cualquier lugar. Ella entra, y lo notas. Brilla en la pantalla.”

  La devoción de Zeta-Jones por el teatro musical – acompañada por años de formación y entrenamiento – la llevarón al West End de Londres, donde consiguió un papel en “42nd Street” a una temprana edad.

  Zeta-Jones se sintió agradecida al ver que su amor por los musicales era contagioso. “Fue interesante ver al equipo cuando rodábamos algunos de los números,” recuerda. “Veía a los cámaras y al departamento artístico moviendo la cabeza, silbando y cantando. Creo que los musicales pueden levantar los ánimos.”

  Sin embargo, advierte que “Chicago” es poco parecido al tipo de musicales que le encantaban de niña. “Lo que es magnífico de ‘Chicago’ es que es peligroso y sexy y maliciosamente divertido,” comenta Zeta-Jones. “Existe esa idea de que todas las comedias musicales son sosas y superficiales. ‘Chicago’ es lóngeva porque posee ese ingenio y profundidad que la hacen diferente.”

  “La historia se mantiene actual,” continúa, “porque todo el mundo ansía esos 15 minutos de fama. Todo el mundo se siente fascinado por el culto a la celebridad, lo hambrienta que algunas personas se sienten por ella, y los extremos a los que pueden llegar por conseguirla.”

  “Lo pasé fatal sentada en el regazo de Richard Gere durante cuatro días. Lo odié,” bromea Zellweger sobre el rodaje de “Both Reached For The Gun” con su compañero. “Él canta, baila claqué, es un actor fantástico, agradable a la vista, y toca el piano,” continúa. “El tipo tiene tanto talento que es ridículo.”

  A Gere, como a Zeta-Jones, no le eran desconocidos los musicales. También había participado en producciones del West End, habiendo encarnado a Danny Zuko en una producción de “Grease.”

  “Me gustaba el trabajo que había hecho Rob,” dice Gere sobre su decisión de incorporarse a “Chicago.” “Me enviaron el guión que había escrito Bill Condon, y me pareció realmente inteligente. Pensé que la utilización de la fantasía de Roxie yuxtapuesta a la dura realidad de un caso de asesinato en el Chicago de los años 20, era interesante. Y además está esa maravillosa música.”

  “Creo que la parte más interesante, sin embargo es el viaje que realiza esta chica,” continúa explicando. “Ha conseguido todo lo que se ha propuesto, pero está completamente sola. Eso, para mí, es la parte triste de la historia. La gente se enfrenta a la ira, la codicia, los celos y la soledad. Estos son temas que nunca caducan.”

  “Simplemente confié en él,” recuerda Marshall. “‘Es el perfecto Billy Flynn,’ pensé. Tenía razón. Realmente lo es. Tuve mucha suerte. Estuvo increible. A él también le encantó. Le encantó la alegría y camaradería de todo esto.” Confirma Poster, “Es un papel tan diferente para Richard, y a la vez le encaja a la perfección.”

  Marshall contó con Cynthia Onrubia como coreógrafa asociada para ayudar a Gere a aprender el elaborado claqué de Billy. Marshall había colaborado anteriormente con Onrubia en las producciones de “Damn Yankees,” “Victor/Victoria” y “Cabaret.”

  “Cynthia es una magnífica profesora. Es una de las grandes bailarinas de claqué de Broadway y ha enseñado a muchos bailarines patosos como yo,” dice Gere. “Empezamos desde cero, y fue fabulosa. Nos divertimos mucho cuando finalmente lo rodamos.”

  “Nunca había visto a nadie sudando tanto en mi vida,” bromea Marshall. “Era como en ‘Officer And A Gentleman’ (Oficial y caballero) ¡Más flexiones!”

  “De niña, veía todos esos viejos musicales. Me encanta ‘The Sound of Music’ (Sonrisas y lágrimas) y un millón de películas como esta,” dice Queen Latifah, que interpreta a la guardiana Morton. “Fue como ir de viaje en el cine hacia una tierra lejana. Creo que el último gran musical que me impactó fue ‘The Wiz’(El mago). Interpreté a una cantante en ‘Living Out Loud’ (De ahora en adelante), pero nunca he trabajado en una película musical. Cuando me enteré que estaban llevando ‘Chicago’ al cine y supe quien la protagonizaba, realmente intenté conseguir el papel. Al principio, no me consideraban para el papel de la guardiana Mama, pero continué intentándolo.”  Tres pruebas más tarde, Latifah fue elegida para el papel. “Con Mama todo se basa en la reciprocidad,” comenta Latifah sobre su personaje. “’Si quieres mi salsa, pon pimienta en mi carne.’ Es dura, pero consigue lo que se propone.’”

  Aunque ella ya tenía experiencia como cantante y bailarina, el rodaje no estuvo exento de desafíos. “Habíamos ensayado su número ‘When You’re Good To Mama,” recuerda Marshall. “Y el día antes de rodarlo, le dije, ‘¿Sabes qué? Estoy re-diseñando todo el número. En vez de situarte sobre un escenario, te situaré en la casa, así será más indecente, y podrás interaccionar con ellos.’” “Me miró mal y dijo, ‘¿Estas hablando en serio?’” “Y le respondí, ‘Ahá,’” recuerda Marshall riendo. “Era un buen soldado y, lo aceptó.”
“Queen Latifah es una actriz sorprendente,” comenta Neil Meron. “Le da un giro al papel, y lo reinventa, sin quitarle coherencia. Es muy creíble, y aporta su propio espíritu, talento y brillo al papel de Mama Morton.”

  “Nos envió su versión de ‘Mr. Cellophane,’ y ¡bingo!, lo contratamos. Encajaba a la perfección,” dice Neil Meron sobre la decisión de elegir a John C. Reilly para el papel de Amos. Reilly, que rápidamente señala que es el único actor del reparto que realmente es de Chicago, dice que su cariño por los musicales proviene de su infancia en la Ciudad del Viento. “Hay algo puro en el hecho de contar una historia cantando. Realmente me encantan los musicales y me da la sensación de regresar al hogar porque aprendí a ser actor a través de los musicales,” explica Reilly. A parte de esto, Reilly se mostró algo escéptico en cuanto al hecho de interpretar a Amos. “Me dio un poco de miedo porque aunque he hecho muchos musicales de niño, nunca lo había hecho de forma profesional. Fue una tarea enorme. Tienes que tener talento en tantas disciplinas diferentes para que salga bien.”

  Finalmente fue la fe que tenía Marshall en Reilly la que le facilitó hacerse con el personaje. “Lo mejor de Rob fue su inagotable confianza y su increíble buen gusto. Tiene una forma de conseguir sacar lo mejor de la gente. Nos hizo sentir cómodos, lo que es importante porque alguno de nosotros no éramos unos verdaderos y expertos profesionales, en términos musicales. Y gracias a su experiencia como coreógrafo, entendió el lenguaje del baile y el movimiento y la música y los actores, además de tener un extraordinario sentido visual.”

  Marshall transformó el papel de Mary Sunshine, interpretado por su vieja amiga Christine Baranski, a quien Marshall había dirigido en la producción teatral de “Promises, Promises.” Tradicionalmente en las versiones teatrales de “Chicago,” un hombre vestido de mujer interpreta al reportero Sunshine. Marshall concretamente eligió a una mujer para este papel, “porque Mary Sunshine tiene que existir de forma creíble en la realidad de la película así como en el surrealismo de Roxie. No huviera funcionado de la misma forma que lo hace sobre los escenarios.”

  “Además,” añade, “Christine Baranski es fabulosa y perfecta para el papel. Christine y yo tuvimos que encontrar la forma de hacer este cambio. Ella, Bill y yo creamos esta experta periodista que había sido una llorosa enfermera. Pero trabajamos para conseguir que diera la sensación de ser tan corrupta como todos los demás.”

  “Me preguntaron si estaría abierta a la posibilidad de realizar un cameo, y respondí ‘por supuesto,’” Lucy Liu comenta sobre su decisión de realizar una pequeña aparición “Chicago.” Liu interpreta a Kitty, una vividora convertida en asesina cuyos actos amenazan con robar el protagonismo a Roxie y Velma. “Vi la obra en el teatro y me pareció increíble. Me sorprendió lo sexual y actual que era, a pesar de la época en que fue escrita.” “Asesinato, crimen, amor, fama. Todas estas cosas son actuales,”continúa. “Añade música a todo eso, y no puede salir mal!”

  Redondeando el reparto se encuentran Colm Feore, Dominic West, y Taye Diggs en el papel del líder de la banda. En otoño de 2002, Diggs tuvo el gran placer de unirse a los actores del “Chicago” de Broadway para encarnar a Billy Flynn.

  Aunque Gere, Baranski y Zeta-Jones poseían una extensa experiencia en el teatro musical, todo el reparto accedió gustosamente a realizar unos intensos ensayos y un largo periodo de formación y entrenamiento. De hecho, los dos meses de ensayos antes del rodaje se pareció más a un campamento musical.

  “Contamos con instructores de baile para ayudarnos con la coreografía. Pasabámos de ensayos de bailes a los ensayos de voz y a continuación los ensayos interpretativos,” recuerda Latifah. “Al principio fue mucho trabajo, pero fue genial. Hizo que fuera mucho más fácil.”

  “Fue como en el colegio,” explica Zellweger. “A primera hora tenía clase de canto. Me reunía con Elaine en la sala del piano mientras Richard estaba con el claqué y mientras Catherine estaba trabajando el número “All That Jazz” en el escenario principal. Después rotábamos. Fue fantástico.”

  “Trabajamos muy duro en el proceso de los ensayos. Pero necesitaban que los trabajáramos mucho. Todos” dice Marshall.

  “Catherine quería regresar a sus raíces,” continúa. “Durante los ensayos se sentía totalmente como en casa, delante del espejo con bailarines en todas partes. Estaba en el cielo.”

  “Todo esto resultaba nuevo para Renee, pero ella es muy trabajadora,” recuerda Marshall. “Para ella fue como un curso intensivo, y estuvo magnífica. Richard era increíble. A él también le encantaba. Disfrutó de la alegría y la camaradería que había.”

  “Con unos ensayos de esta naturaleza durante seis semanas consigues tener una compañía teatral. Una compañía con Queen Latifah, John C. Reilly, Christine Baranski y todos estos magníficos bailarines. ¡La podríamos haber llevado al teatro!”

  “Grabamos todas las voces de quince canciones en una semana, lo que no supone demasido tiempo,”explica la supervisora musical Maureen Crowe sobre las primeras y frenéticas sesiones de grabación de “Chicago”. “Todos aportaron sus propios estilos a las canciones procedentes de la naturaleza de sus personajes y de su experiencia como actores. Todos estuvieron excepcionales. Trabajar con toda esta gente de tanto talento como supervisora musical fue un sueño.”

  El reparto trabajó la coreografía de Marshall durante unas exhaustivas jornadas de 14 horas. Los ensayos no finalizaron cuando empezó el rodaje principal. Durante la producción se prolongaron hasta los sábados, cuando los actores se juntaban para trabajar los números que se rodarían la semana siguiente. Marshall coreografió meticulosamente cada baile para que se adaptara a la naturaleza de la escena y para conectarla perfectamente a la ‘realidad’ que la precedía.

  “Cada número poseía su propia personalidad y carácter. Estudiamos la época para incorporar bailes de los años 20. Además, algunos números se inspiraron en artistas de vodevil e incluso películas,” explica el coreógrafo asociado Joey Pizzi. “Por ejemplo, podrás encontrar el Charleston en ‘Reach for the Gun,’ el tango, obviamente, en ‘Cell Block Tango, las Ziegfeld follies en ‘All He Cares About Is Love,’ Sophie Tucker en ‘When You’re Good To Mama’ de Queen Latifah, ‘Showboat’ en el número de Renee ‘Funny Honey’ y ‘King of Jazz’ en la final de Catherine y Renee, ‘Nowadays.’”

  Todos los bailes son composiciones originales de Rob Marshall. Pizzi y sus compañeros, la ayudante de coreografía Denise Faye y la coreógrafa asociada Cynthia Onrubia, junto con el supervisor de baile John DeLuca, han colaborado con Marshall durante muchos años.

  La mayoría de las fantasías de Roxie sobre el vodevil y el mundo del espectáculo transcurren en un escenario imaginario denominado Onyx Club. El diseñador de producción John Myhre creó un original decorado lleno de detalles, destinado a convertise en la pieza central de la película.

  “Sabíamos que el Onyx sería un decorado importante, ya que es el lugar principal donde tienen lugar la mayoría de números musicales. Rob posee un conocimiento fantástico de los teatros de Nueva York,” explica Myhre. “Me envío a un par de teatros y me di cuenta que pocos poseían los elementos arquitectónicos que nos gustaban a Rob y a mí. Daban una sensación de concentrado, con palcos que casi colgaban encima del escenario. Rob me mostró el trabajo de un artista llamado Reginald Marsh, quien realizó esas maravillosas pinturas en los teatros de Nueva York de los años 30. En sus trabajos había una gran compresión. Cada nivel era muy compacto y lleno de detalles.”

  Con todos los palcos dorados llenos de filigranas pero desconchados, el telón carmesí con bordes dorados, el escenario negro ya gastado, y las luces parpadeantes de color ámbar sobre las balanceantes mesas redondas de ébano, Myhre creó el decorado perfecto para que volase la imaginación de Roxie.

  Pero el Onyx era un decorado práctico, con un escenario lo suficientemente amplio como para acomodar a una troupe de bailarines y el espacio necesario para que el director de fotografía Dion Beebe colocase su equipo, las guías del travelling, las grúas o para instalar un elevador.

  “Como todos los números musicales reflejan la imaginación de Roxie, conseguimos un medio que solapase estos dos mundos,” comenta Beebe. “Intentamos hacerlo de la forma que resultara más inapreciable posible. “El giro de una cabeza o una luz de entrada te dan paso a ese otro mundo. La imaginación de Roxie es como un paisaje de ensueño. Nos proporcionó una oportunidad única de recrear la visión del director con toda libertad.”

  El trabajo de cámara de Beebe está influido por una gran cantidad de fuentes, desde los films clásicos de Hollywood al vodevil al teatro experimental. Él y Marshall intentaron de forma deliberada evitar el formato típico wide-screen de las tradicionales películas musicales. “Discutimos mucho sobre si debía ser anamórfica o no,” dice Beebe. “Al final, decidimos que no. Los decorados están inspirados en las pinturas de Reginald Marsh, que son más verticales que horizontales.Los decorados eran muy compactos y llenos de gente. Quisimos mantener esa sensación de multitud y de concentración. Esta atmósfera también se reflejaba en el escenario, los brazos y los cuerpos de los bailarines aparecían casi entrelazados. Intentamos captar esa sensualidad en el encuadre.”

  “Dion Beebe era mi mano derecha. Es un verdadero artista. Posee un increíble sentido del color y la luz. Sabe como hacer que las cosas salgan favorecidas pero también sabe cómo explicar una historia,” explica Marshall.

  Marshall acudió a sus amigos del mundo del teatro, célebres técnicos de iluminación como Jules Fisher y Peggy Eisenhauer para que colaboraran con Beebe en la iluminación del ‘escenario’ del Onyx. Fisher ha iluminado más de 150 espectáculos en Broadway y en el off-Broadway. Ha recibido siete premios Tony por su trabajo. Entre sus créditos se encuentra la producción original de “Chicago.” Su compañera Peggy Eisenhauer colaboró con Marshall en la nueva versión de “Cabaret” y ambos aportaron su mágia a “Chicago.”

  “Los técnicos en iluminación fueron una parte importante del equipo y su trabajo aportó otra dimensión,” dice Beebe. “El diseño de la iluminación era muy concreto y complejo. En ‘Cell Block Tango,’ por ejemplo, teníamos 500 fuentes de luz.”

  Fisher y Eisenhauer también trabajaron codo con codo con Marshall, Beebe y Myhre no sólo para establecer una serie de movimientos de luces sino también para crear una paleta de colores.

  “Para nosotros escoger colores es algo un poco intuitivo,” comenta Eisenhauer. “En gran parte procede del trabajo que hemos realizado con anterioridad, por ejemplo, sabemos cuando el color rosa debe ser algo más sucio para conseguir una cierta sensación. Intetamos no utilizar colores modernos, escogiendo los tonos que debían captar los ojos de esa época.”

  “También había la influencia de Reginald Marsh,” añade Fisher. “Intentamos captar ese tipo de calidez, de penumbra de brillo teatral que se puede ver en una pintura de Degas. Esto fue lo que utlizó Dion en todo momento consiguiendo un gran efecto. Fue capaz de encajarlo en el film para que la película captara todas las sutilizas y matices de la iluminación teatral.”

  La diseñadora de vestuario Colleen Atwood estudió el estilo y el arte de los años 20, escogiendo de la moda, el art deco, la Bauhaus y el cubismo para crear el vestuario sexy y asombroso de “Chicago”. “Aunque es una película de época, también es teatral. Interpretamos la época con una sensibilidad moderna,” explica.

  Atwood contó con el peculiar desafío de diseñar tanto el vestuario ‘real’ como el ‘imaginario’ y cada número requería de unas ropas en sintonía con el tema musical correspondiente.

  “Tras hablar con Rob, entendí que el principal objetivo era separar el mundo de la imaginación del mundo en el que viven los personajes. Mi primera inspiración e idea surgió viendo los ensayos de cada uno de los números de baile, así pude ver el tipo de movimientos que se realizaban en cada una de las canciones. Lo interesante de ‘Chicago’ y lo que la hace divertida, como diseñadora, es que cada número es una entidad en si mismo.”

  Pero los vestidos no eran sólo específicos para cada número musical: sinó que cada vestido también reflejaba la personalidad individual del correspondiente personaje. “El personaje de cada actor en la historia se revela y se muestra de diversas formas,”explica Atwood. “El personaje de Roxie fue el más complejo porque la vemos en el mundo real, y después vemos a todo el mundo a través de sus ojos en sus fantasías. Para su mundo real, utilicé unos colores de tonos carne. Pero los colores de sus fantasías eran más vivos y enérgicos.”

  “Velma aparece en la película como un personaje muy fuerte y se mantiene de esta forma; sus colores son el negro y colores vivos,” continúa. “Posee un carácter totalmente temerario.”

  “Colleen Atwood realizó unos diseños de vestuario asombrosos,” dice Marshall. “Posee una visión magnífica y única, y eso era lo que buscaba. Entendió la libertad de esa época y la sensualidad que había. Supo la cantidad de piel que debía mostrarse.”


Imágenes y notas de cómo se hizo "Chicago" - Copyright © 2002 Miramax Films. Distribuidora en España: Lauren Films. Fotos por David James. Todos los derechos reservados.

Página principal de "Chicago"
Añade "Chicago" a tus películas favoritas
Opina sobre "Chicago" en nuestra Lista de Cine
Suscríbete a Lista de Cine si todavía no eres miembro
Recomienda "Chicago" a un amigo


© 2003 LaButaca.net - Revista de Cine. Ángel Castillo Moreno. Valencia (España).
Prohibida su reproducción sin consentimiento expreso. Todos los derechos reservados.