53ª Berlinale


Secciones

Estrenos
Novedades
Críticas
Cartelera
Preestrenos
Vídeo y DVD
De compras
Especiales
Reportaje
Carteles
Buscar
Afiliación
Listas de cine
Reseñas de
un Butaquero

Quiénes somos
Contacto
Añadir a Favoritos

Apunta tu correo

 


Compras de cine

DVD
DVD

Banda sonora
BANDA SONORA

Varios artistas

Fnac

 
 
 


 
  .

LA BUTACA - Revista de Cine

.[Especial 53ª Berlinale] [Películas] [Crónicas] [Palmarés]

CHICAGO
Dirección: Rob Marshall.
País:
USA.
Año: 2002.
Duración: 113 min.
Interpretación: Catherine Zeta-Jones (Velma Kelly), Renée Zellweger (Roxie Hart), Richard Gere (Billy Flynn), John C. Reilly (Amos Hart), Queen Latifah (Matron 'Mama' Morton), Christine Baranski (Mary Sunshine), Dominic West (Fred Casely), Lucy Liu (Kitty), Deirdre Goodwin (June), Denise Faye (Annie).
Guión: Bill Condon; basado en la obra de Maurine Dallas Watkins y en el musical de Fred Ebb y Bob Fosse.
Producción: Marty Richards y Harvey Weinstein.
Música: Danny Elfman.
Fotografía:
Dion Beebe.
Montaje: Martin Walsh.
Diseño de producción: John Myhre.
Dirección artística: Andrew M. Stern.
Vestuario: Colleen Atwood.
Estreno en USA: 27 Diciembre 2002.
Estreno en España: 7 Marzo 2003.

CRÍTICA por Diego Vázquez

¡Que no pare la música!

  Nos queda el espectáculo. De eso no cabe duda que “Chicago” está cargado. Se comprueba a primera vista en sus magníficas coreografías (todas y sin excepción, pese a que algunas destaquen más que otras), su espíritu de des-lumbrante pasatiempo y el esfuerzo de sus intérpretes, bailarines y cantantes a la vez, en cada número. Es una lástima que esto úl-timo nunca pueda igualarse al esfuerzo que los bailarines desprenderían vistos en una representa-ción en vivo de este gran musical, pues eso es una experiencia única que el cine difícilmente puede imitar. Pero entonces, ¿cómo ha de abordarse la trasla-ción de un musical de Broadway (con todo la parte de circo y de comunión con el público que conlleva) a la gran pantalla? Bob Fosse, que es el genio creador escondido detrás de lo mejor de este film (y de su versión original de los esce-narios), nos brindó varias clases maestras en las modélicas creaciones que realizó con “Cabaret” y “All that Jazz”, puros musicales de Broadway filmados (pese a ser creaciones directas para la pantalla). Y parece que Rob Marshall, profesional indiscutible como coreógrafo y director también de musicales (ha-biendo alcanzado su cumbre en 1998 con el revival para los escenarios del “Ca-baret” de Fosse), no ha tomado demasiado buena nota de esas lecciones en su debut como cineasta.

  Pese a que el film resulta un excelente entretenimiento, se queda lejos (y me duele decirlo siendo como soy un amante infatigable del musical) de llegar al corazón del género, al estilo de los más grandes (Minnelli, Fosse o Donen), que no sólo sabían sacar de él la elegancia y alegría vital (o dolor brutal) de sus coreografías y canciones, imposible de extraer en cualquier otro género (gra-cias a la irresistible y única mezcla de fantasía y realidad del cine musical), si-no que además nunca dejaban de lado las escenas intermedias de narrativa convencional y los imprescindibles y cruciales momentos de descanso, en los que el ritmo descendía para que el espectador se preparara para el siguiente gran número. Algo que sólo unos pocos grandes maestros han sabido controlar y manejar y que parece ya no ser útil hoy en día.

  Rob Marshall, por desgracia, en lo que a na-rrativa y ritmo se refiere, ha optado por un punto intermedio entre el Baz Luhrmann de “Moulin Rouge” (demasiadas veces el refe-rente más evidente) y el refinamiento del mu-sical clásico; una tierra de nadie que le hace al-canzar momentos de extraordinaria belleza fílmica (el número del ventrílocuo y las marionetas, la co-reografía de las mujeres en la cárcel relatando sus crímenes, el número final y sobre todo el solo de John C. Reilly, que se lleva el film por delante), pero que no deja que en ningún momento la maquina se detenga, ni permite disfrutar al máximo de sus coreografías (muchas veces ensuciadas por un montaje demasiado sincopado), ahogando la belleza de las partes en busca de un todo siempre frenético e inal-canzable. También se echa de menos una mayor penetración en la época que retrata, en los clubes y la gente que en ellos se movían (sólo esbozados en las primeras secuencias); aunque el retrato del Chicago sin ley de los años 20 y el sarcasmo a la hora de abordar la corrupción y la manipulación de los medios sea notable. Pero los momentos narrativos son demasiado escasos y no pare-cen tener ninguna importancia para el director, que los despacha con demasia-da facilidad (más según el film va avanzando). Hubiera sido mejor haber pres-cindido definitivamente de ellos o haberles dado un mayor poder dramático para engarzarlos bien en la trama, antes que la decisión a medias tintas que aquí se ve.

  Aunque las pegas que se pueden poner al film son importantes y numerosas, sólo sirven para explicar por qué no estamos ante la obra maestra que éste debería ser, pues por otro lado el resultado no deja de ser un rena-cer del musical que está pidiendo a gritos ser disfrutado y que consigue elevarse por enci-ma de sus tropiezos, haciéndonos gozar con un entregado reparto en donde reina Catherine Zeta-Jones, aunque la habitualmente pusilánime Renée Zellweger mantenga el tipo dentro de su inamovible registro, y donde Richard Gere se esfuerza al máximo por hacerlo bien, pese a estar algo incó-modo, y Queen Latifah y John C. Reilly bordan sus creaciones de secunda-rios de oro. Un espectáculo, en definitiva, a lo grande.

Calificación: 7.5


Imágenes de "Chicago" - Copyright © 2002 Miramax Films. Distribuidora en España: Lauren Films. Fotos por David James. Todos los derechos reservados.

Página principal de "Chicago"
Añade "Chicago" a tus películas favoritas
Opina sobre "Chicago" en nuestra Lista de Cine
Suscríbete a Lista de Cine si todavía no eres miembro
Recomienda "Chicago" a un amigo


© 2003 LaButaca.net - Revista de Cine. Ángel Castillo Moreno. Valencia (España).
Prohibida su reproducción sin consentimiento expreso. Todos los derechos reservados.