53ª Berlinale


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LA BUTACA - Revista de Cine

.[Especial 53ª Berlinale] [Películas] [Crónicas] [Palmarés]

LAS HORAS
(The hours)
Dirección: Stephen Daldry.
País:
USA.
Año: 2002.
Duración: 114 min.
Interpretación: Meryl Streep (Clarissa Vaughan), Nicole Kidman (Virginia Woolf), Julianne Moore (Laura Brown), Stephen Dillane (Leonard Woolf), Miranda Richardson (Vanessa Bell), Ed Harris (Richard Brown), John C. Reilly (Dan Brown), Charley Ramm (Julian Bell), Toni Collette (Kitty), Claire Danes (Julia Vaughan), Jeff Daniels (Louis Waters), Eileen Atkins (Barbara).
Guión: David Hare; basado en la novela de Michael Cunningham.
Producción: Scott Rudin y Robert Fox.
Música: Philip Glass.
Fotografía:
Seamus McGarvey.
Montaje: Peter Boyle.
Diseño de producción: Maria Djurkovic.
Dirección artística: Mark Raggett, Judy Rhee y Nick Palmer.
Vestuario: Ann Roth.
Estreno en USA: 27 Diciembre 2002.
Estreno en España: 21 Febrero 2003.

CRÍTICA por Julio Rodríguez Chico

Rostros en el espejo del celuloide

  Tras "Billy Elliot", Daldry vuelve a ofrecernos una historia que mezcla poesía y drama a partes iguales, y que viene cargada de una fuerte dosis existencialista, además de refle-jar su propio mundo. Con admirable dominio técnico, nos presenta a tres mujeres de distintas épocas, pero marcadas por el mismo sino, hasta el punto de que podría decirse que son la misma vida, la de la protagonista de la novela "Mrs. Da-lloway", de Virginia Woolf. Esta obra parece ir señalando irremediablemente los derroteros de esas mujeres que tienen que optar en la encrucijada de la vida y de la muerte: la escitora Virginia Woolf (Ni-cole Kidman) decide inmolarse para salvar a su protagonista; Laura (Julianne Moore), una abnegada madre de los años 50, encuentra en su lectura las pau-tas para elegir el destino de su vida; y Clarissa (Meryl Streep), una mujer inde-pendiente de los albores del nuevo milenio, trata de ocultar sus emociones y su alma atormentada por un amor imposible hacia su amigo enfermo de SIDA. Son tres historias engarzadas por un beso, un hijo y una muerte que planea de principio a fin. Por un lado, la novela parece reflejar sus vidas vacías e inmersas en una constante depresión, y por otra viene a influir en ellas empujándolas hacia una salida ante tanta oscuridad.

  Las magníficas interpretaciones del trío femenino –incluyendo a una Nicole Kidman emocionalmente implicada y desconocida por maquilla-je y prótesis nasal– hacen creíble este drama nihilista, con gestos y reacciones que traslucen el infierno en que viven, aunque quizá permanezcan excesivamente frías y distantes respecto al espectador. Igualmente loable es el cuidado guión, adaptación de la novela de Michael Cunningham –premio Pu-litzer–, o el montaje con unos encadenados apenas perceptibles que nos tras-ladan de una época a otra y que no dan la impresión de cortes secos ni trau-máticos en la historia sino todo lo contrario: consiguen la sensación pretendida de asistir a la agonía de una misma vida, como si de una constante universal se tratara. La música de Philip Glass contribuye a crear esa atmósfera y a suscitar la vaciedad de las propias vidas mostradas.

  Desde el punto de vista psicológico, la película refleja agudamente la complejidad del mundo fe-menino, y también los laberintos vividos específi-camente por unos personajes hipersensibles que no encuentran seguridad en nada de lo que ha-cen, que necesitan huir continuamente de sí mis-mos, y que encuentran salida a sus sentimientos en la literatura, en las flores, o en una afectividad un tanto epidérmica y pasajera. De hecho, una de ellas manifiesta al final del film cómo vivía en la muerte y un día decidió salir a la vida. Las maneras que nos proponen de realizar esa transición no son muy alentadoras ni atrayentes: suicidio y abandono de la familia se ofrecen como únicas vías para abandonar un sufrimiento y un no encontrar su sitio en el mundo, con lo que el pesimismo existencialista sale a flote en su más pura esencia.

  El director ha manifestado que el tema de la película "no es la depresión fe-menina ni la ambigüedad sexual, sino los altos costes a pagar por los cambios que son necesarios que uno mismo efectúe por y para la libertad de los de-más". Por eso pone en boca de sus personajes comentarios como que “hay que mirar la vida y afrontarla”, “no disimular el vacío de un vida organizando fiestas”, o “alguien tiene que morir para que los demás aprecien el tesoro de la vida”, a la vez que acusa a una sociedad altamente restrictiva que les empuja al desequilibrio psíquico o al suicidio. Estamos de nuevo ante una visión som-bría y pobre del propio individuo, que adolece de mecanismos interio-res para superar unos obstáculos que se le presentan como insalvables.

  La implicación de Daldry en este proyecto ha sido total desde sus años de estudiante cuando se sumergió en la figura de Virginia Woolf, hasta el punto de haber rodado la película en su propia mansión campestre y en su piso de Nueva York. También se aprovecha la película de la identifica-ción de Nicole Kidman con un personaje que le ayudó a superar sus horas bajas en un terreno más personal, según sus propias declaraciones. A fin de cuentas, una vez más el cine parece presentarse como prolongación del propio universo personal –de la misma manera que lo es la novela "Mrs. Dalloway" de la vida de Woolf y las fronteras entre la realidad y la ficción pa-recen confundirse.

  Hasta el momento, la película ha cosechado abundantes premios, a la espera de varios Oscar para los que está nominada. Sin duda los merece porque mú-sica, guión o interpretación están resueltos con inteligencia y sensibilidad. Dis-frutarán todos aquellos que gusten del buen cine, que valoren la cali-dad interpretativa de los actores –quizá lo mejor de la película– y que quieran adentrarse en unos duros dramas interiores que, por otra parte, no dejan buen sabor de boca.

Calificación:


Imágenes de "Las horas" - Copyright © 2002 Miramax Films, Paramount Pictures y Scott Rudin / Robert Fox Productions. Distribuidora en España: Lauren Films. Fotos por Clive Coote y Francois Duhamel. Todos los derechos reservados.

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© 2003 LaButaca.net - Revista de Cine. Ángel Castillo Moreno. Valencia (España).
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