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Cómic "V de Vendetta" (Alan Moore y David Lloyd)
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V DE VENDETTA
(V for Vendetta)


Dirección: James McTeigue.
Países:
USA, Reino Unido y Alemania.
Año: 2005.
Duración: 132 min.
Género: Acción, drama, thriller.
Interpretación: Natalie Portman (Evey), Hugo Weaving (V), Stephen Rea (Finch), Stephen Fry (Deitrich), John Hurt (Adam Sutler), Tim Pigott-Smith (Creedy), Rupert Graves (Dominic), Roger Allam (Lewis Prothero), Ben Miles (Dascomb), Valerie Berry (Bane), Sinead Cusack (Delia Surridge), Nathasha Wightman (Valerie), John Standing (Lilliman).
Guión: Los Hermanos Wachowski; basado en la novela gráfica creada por Alan Moore y David Lloyd.
Producción: Joel Silver, Grant Hill, Andy Wachowski y Larry Wachowski.
Música: Dario Marianelli.
Fotografía:
Adrian Biddle.
Montaje: Martin Walsh.
Diseño de producción: Owen Paterson.
Dirección artística: Marco Bittner Rosser, Sarah Horton y Sebastian T. Krawinkel.
Vestuario: Sammy Sheldon.
Estreno en Reino Unido: 17 Marzo 2006.
Estreno en España: 7 Abril 2006.

CÓMO SE HIZO "V DE VENDETTA"
Notas de producción © 2005 Warner Sogefilms

1. La historia

  El director James McTeigue describe V de Vendetta como un ‘thriller’ político con un protagonista oscuro y polifacético. “Por un lado V es altruista y cree que puede operar un gran cambio social, pero por otro está dispuesto a vengarse de todos los que le hicieron daño”. En la preparación de V de Vendetta McTeigue estuvo influenciado por muchísimas películas, aunque destaca entre todas La batalla de Argel de 1965, que ofrece una visión muy realista de la revolución argelina contra los franceses que tuvo lugar entre 1954 y 1962. Al igual que La naranja mecánica de Stanley Kubrick, 1984 de George Orwell, Fahrenheit 451 de Ray Bradbury o If... de Lindsay Anderson, V de Vendetta nos previene contra los peligros que engendra la corrupción, el control, la manipulación y la represión, a la vez que explora los riesgos del extremismo, tanto en el caso de un gobierno que abusa de su poder como en el de un individuo que se toma la justicia por su mano.

 

  “V de Vendetta es una película de varios estratos, comenta el productor Joel Silver, cuya larga e impresionante carrera cinematográfica incluye títulos como la revolucionaria trilogía de Matrix e importantes películas de acción como las sagas de Arma letal, La jungla de cristal y Depredador—. El público puede disfrutar de una película de acción dinámica. Pero al mismo tiempo puede profundizar en complejas ideas y temas como la responsabilidad individual del poder que delegan en su gobierno, y qué medios son necesarios o aceptables para acabar con una tiranía. Plantea un montón de cuestiones fascinantes, pero no proporciona respuestas fáciles”.

  La película está basada en la novela gráfica homónima de Alan Moore y David Lloyd. V de Vendetta comenzó a publicarse en 1981 en Warrior, una revista de cómics mensual e independiente, y no tardó mucho en convertirse en una historieta de culto. Llegaron a salir 26 números antes de que la revista cerrase, dejando a todos sus fans colgados a mitad de la historia. Tras un intervalo de cinco años, Moore y Lloyd completaron V de Vendetta en 1989 a instancias de la editorial DC Comics. La serie completa se publicó bajo el formato de novela gráfica.

  V de Vendetta transcurre en un tiempo futuro, aunque puede reconocerse la imagen actual de Londres. Los creadores del personaje, Moore y Lloyd, estuvieron influenciados por el periodo político que les tocó vivir. “Nuestra actitud hacia el gobierno ultraconservador de Margaret Thatcher fue uno de los motivos que nos empujó a crear el estado policial y fascista británico de Vendetta —explica Lloyd—. La destrucción de este sistema era la causa primordial para la existencia de V”.

  Desde un punto de vista temático la serie de Moore y Lloyd indaga en muchas nociones políticas y éticas que siguen siendo relevantes en el mundo actual. “El mensaje principal consiste en que todo individuo tiene derecho a ser un individuo, y como tal tiene el derecho (y el deber) a oponer resistencia al conformismo —comenta Lloyd—. La resistencia de V consiste en atacar directamente las instalaciones gubernamentales y asesinar a los adeptos al régimen. De modo que no es una simple historia sobre una batalla contra una malvada tiranía, sino una historia sobre el terrorismo, y si el terrorismo puede justificarse de algún modo. Y eso es algo que debemos tratar de comprender, si alguna vez queremos resolver el problema que nos acucia en el mundo real”.

  Los aclamados guionistas y directores Andy y Larry Wachowski, las inspiradas mentes tras la revolucionaria trilogía de Matrix, eran fans de la obra original de Moore y Lloyd. Los hermanos trabajaron en una adaptación para la pantalla de la novela gráfica a mediados de los noventa, antes de embarcarse en la hercúlea tarea de rodar la trilogía de Matrix. Durante la fase de posproducción de la segunda y tercera entrega de Matrix, los hermanos Wachowski revisaron el guión de Vendetta y se lo llevaron a su primer ayudante de dirección, James McTeigue, con quien ya habían trabajado en las tres partes de Matrix. McTeigue dirigía anuncios de publicidad en ese momento y buscaba dar el gran salto a los largometrajes.

  “Estábamos en la posproducción de Revolutions cuando Andy y Larry me dieron una copia de V de Vendetta”, recuerda McTeigue. Intrigado y excitado por la temática de la novela gráfica, comparte el criterio de los hermanos Wachowski sobre su indiscutible vigencia en el panorama político actual. “Nos parece que la novela era bastante profética respecto al clima político actual. Reflejaba muy bien lo que puede ocurrir cuando una sociedad es dirigida por un gobierno que hace caso omiso a la voz de la gente. No me parece muy descabellado afirmar que este tipo de cosas puedan ocurrir cuando los dirigentes dejen de escuchar a su pueblo”.

  Por aquel entonces los hermanos Wachowski acababan de poner punto y final a una odisea de diez años con la saga de Matrix, y no estaban preparados para volver a saltar inmediatamente a la dirección. Como explica McTeigue, “diez años es un periodo muy largo para cualquier cosa, y hacer películas es algo que se lleva mucho de ti. Pienso que Andy y Larry querían que la película se hiciese ahora, pero querían permanecer en un segundo plano durante algún tiempo”.

  De este modo los hermanos Wachowski y el productor Joel Silver brindaron a su antiguo compañero la oportunidad de dirigir V de Vendetta, rodeado de otros muchos colaboradores indispensables de los hermanos Wachowski, como el productor Grant Hill, el diseñador de producción Owen Paterson, el supervisor de efectos visuales Dan Glass y el coordinador de especialistas Chad Stahelski. Sin olvidar la inestimable colaboración de los propios hermanos como productores y guionistas.

  Volviendo al guión, los hermanos Wachowski retomaron el boceto original y comenzaron a revisarlo. McTeigue recuerda que “su primera versión era una adaptación muy buena, pero era una reproducción casi exacta de la novela gráfica. Pensamos que sería conveniente hacer avanzar la historia en el tiempo, enmarcando las escenas de ‘flashback’ en los años noventa y desplazando la línea temporal en un futuro cercano al año 2020”.

  Con la revisión se trató de perfilar la trama de Moore y Lloyd, modificar el entorno de Evey y presentarla con más edad que en el material original. “La novela gráfica está bastante espaciada y tiene muchísimos personajes —apunta McTeigue—. Así que tuvimos que fundir, e incluso eliminar algunos de esos personajes. Pero comprobamos que en todo momento nos adheríamos a la temática y la integridad de la novela gráfica”.

  El proceso de adaptación resultó más fácil por el enfoque cinematográfico con que Lloyd y Moore construyeron la novela original, reemplazando los clásicos bocadillos con titulares y las clásicas cartelas rectangulares por trazados pintarrajeados. Lloyd considera que la adaptación de los hermanos Wachowski es una buena representación del original. “Nunca tuve un concepto purista de Vendetta como cómic —recuerda—. Siempre pensé que era una idea que podía trasladarse a otras formas de expresión artística. En cualquiera de mis obras, lo único que espero y deseo es que se conserven el espíritu y los elementos clave, y que se capte el mismo mensaje esencial”.

  Los realizadores se empeñaron en mantener intacto el eterno misterio de V. En consideración a la novela de Moore y Lloyd y a un personaje tan bien dibujado, el horrible rostro quemado y desfigurado de V permanece oculto en la película tras una máscara de Guy Fawkes, otro legendario saboteador que tuvo un final violento hace unos cuatrocientos años. El 5 de noviembre de 1605 Fawkes fue capturado debajo de la Cámara de los Lores con 36 barriles de pólvora ocultos bajo un montón de hierros y leña. Durante la tortura Fawkes confesó que formaba parte de una temeraria conspiración para detonar el Parlamento inglés y acabar con la vida del rey Jacobo I el día en que éste debía inaugurar la sesión parlamentaria.

  Fawkes fue uno de los trece católicos resentidos que ansiaba poner fin a la persecución de los católicos ingleses por parte del rey Jacobo. El objetivo consistía en crear una situación de caos y desorden en el país, que condujese a la instauración de un nuevo régimen político y monárquico partidario de la causa católica. El veterano soldado Fawkes era todo un experto en explosivos, y pasó a desempeñar un papel fundamental en el plan del grupo.

  Los conspiradores alquilaron un sótano debajo de la Cámara de los Lores, donde almacenaban los explosivos mientras aguardaban la apertura del parlamento. Al incorporar más hombres a la conspiración el secreto comenzó a correr peligro. Hasta que una carta anónima entregada a Lord Monteagle —que era católico—, advirtiéndole de que no asistiera a la apertura oficial del Parlamento, echó todo el plan por la borda. La noche del 4 de noviembre descubrieron a Fawkes en el sótano, le arrestaron y le llevaron en presencia del rey. Ante la cruel tortura quebrantó su silencio y reveló el ambicioso plan. Fawkes y el resto de conspiradores fueron ahorcados, destripados y descuartizados en público, como era costumbre hacer con los traidores en aquella época.

  Desde entonces cada 5 de noviembre se encienden hogueras y se lanzan fuegos artificiales que iluminan toda Inglaterra para rememorar el fracaso de la conspiración que pretendía derrocar al rey y a su gobierno. Se venden máscaras de Fawkes en todo el país, y se prende fuego a muñecos del conspirador o “Guys”.

  Cuando Alan Moore y David Lloyd comenzaron a trabajar en el personaje de V para su novela gráfica V de Vendetta, Guy Fawkes les proporcionó la inspiración para el contexto político del cómic. Al igual que Fawkes, V pretende originar una situación de caos que provoque la caída del malévolo régimen del país. “Guy Fawkes era una especie de anarquista precoz —anota Lloyd—. Parecía la inspiración perfecta para V”.

  También resulta dramáticamente perturbador que V utilice una máscara de Guy Fawkes. “Las máscaras de Guy Fawkes presentan un aspecto escalofriante a causa de su sonrisa —sugiere Lloyd—. Confiere al personaje un aire bizarro y amenazador al mismo tiempo. Lo último que puedes esperarte de alguien que va a matarte es una sonrisa en su cara”.

  En V de Vendetta el hombre que se oculta tras la máscara de la sonrisa misteriosa es el polifacético actor Hugo Weaving, cuya espectacular y variada carrera incluye papeles estelares como el del letal Agente Smith en la trilogía de Matrix, o el de Elrond en las tres entregas de la saga del Señor de los anillos; sin olvidar memorables interpretaciones para el cine independiente como Las aventuras de Priscilla, reina del desierto o La prueba.

  “V quiere continuar el plan que Guy Fawkes y los conspiradores del 5 de noviembre no pudieron ejecutar —aclara Weaving—. Pretende detonar la Cámara de los Lores porque, al igual que ellos, cree que se ha convertido en un símbolo de la tiranía”.

  V se siente predestinado a desestabilizar un sistema que le parece cruel e injusto. “Su profundo anhelo de servir a un bien mayor está fuertemente ligado a su obsesiva busca de venganza personal”, aclara Silver.

  En medio de su cruzada para liberar al pueblo de Inglaterra del fascismo de sus dirigentes, V se embarca en otra misión mucho más personal: vengarse de todos los que le encerraron y le atormentaron y que, al hacerlo, crearon un monstruo. Irá eliminando uno a uno a sus enemigos, dejando una rosa “Violet Carson” como tarjeta de visita en la escena de cada crimen.

  Siguiendo sus arraigadas convicciones intensificadas por esta amarga sed de venganza personal, V combate fervientemente por la dignidad y la libertad en una Inglaterra distópica y fascista. Esto requiere un poco de maña y astucia, cierta temeridad y arrojo, y una capacidad para el extremismo que roza en la locura.

  “Es un hombre bastante complejo y ambiguo —comenta Weaving—. Le han encarcelado, le han torturado, y han abusado de él mental y físicamente. Todos esos abusos han creado este ángel vengativo, si quieres llamarlo así. Es un asesino, pero también es un hombre muy educado y culto que cree firmemente en la libertad individual”.

  Weaving tuvo que realizar su interpretación tras una máscara inmóvil, por lo que se vio desprovisto de herramientas tan fundamentales para un actor como la expresión del rostro o el contacto visual, y tuvo que valerse de otros medios para infundir vida y humanidad a V. “Recuerdo que en la escuela de Arte Dramático me encantaba trabajar con máscaras —observa Weaving—. De modo que trabajar con la máscara de V en la pantalla supuso para mí un gran rato interpretativo. Necesitas comunicar mucho por medio de la voz, pero a la vez dispones de pocos movimientos fluidos para lograr dar a la máscara una vida que de otro modo jamás tendría. También trabajamos mucho para ver qué transmitía la máscara con diferentes luces y sombreados”.

  “Desde el momento en que Hugo se puso la máscara, sabíamos que funcionaría —comenta McTeigue—. Él ha hecho mucho teatro, y eso es muy importante para este personaje. Además tiene una gran capacidad física y una voz espléndida. Fue capaz de amoldarse a las claustrofóbicas limitaciones de la máscara, y valerse de su voz y sus movimientos para transmitir las emociones de su personaje”.

  El uso que V hace de la máscara y de la personalidad de Guy Fawkes cumple una doble función en la historia: es práctica y simbólica al mismo tiempo. Él lleva la máscara para ocultar sus cicatrices físicas; pero, al ocultar su identidad, V se convierte en algo más que un hombre con una idea revolucionaria: se convierte en la propia idea. Esto refuerza la creencia de V de que un hombre puede ser vencido, pero las ideas pueden perdurar y conservar su poder para siempre. La máscara de V también ofrece un contraste significativo con las “máscaras” metafóricas que llevan los ciudadanos, quienes han renunciado a sus identidades y sus creencias individuales para amoldarse a los preceptos del gobierno y evitar así su persecución.

  “En la película se muestra a V más como una idea que como una persona —comenta Natalie Portman, que interpreta a Evey Hammond, la joven en quien V reaviva un activismo aletargado—. Una de las razones por las que resulta invencible es que se puede matar a un hombre, pero no a una idea. Y V representa la verdad, la resistencia y el individualismo. Pero su sed de venganza echa a perder todo su idealismo político”.

  Actuar frente a un actor que lleva puesta una máscara durante toda la película suponía todo un reto, pero el director McTeigue no albergaba ninguna duda respecto a la capacidad de Portman para involucrarse emocionalmente con el personaje a pesar de su disfraz. “Sabía que sería capaz de enfrentarse a la máscara e infundirle vida”.

  La joven y aclamada actriz Natalie Portman puede presumir de incluir en su carrera papeles en los Episodios I, II y III de La guerra de las galaxias, así como elogiadas interpretaciones en películas como Closer, Algo en común o Todos dicen I Love You (Everyone Says I Love You). McTeigue, quien ya había trabajado con Portman como primer ayudante de dirección en La guerra de las galaxias. Episodio II: El ataque de los clones, da fe de su increíble talento y su gran concentración. “Es toda una profesional y siempre está radiante —la elogia el director—. Además, su arrojo y su inteligencia se ajustaban perfectamente a este papel”.

  “Evey representa a la gente que V intenta ayudar —comenta Silver—. Pero a pesar de que ella se une a V en su campaña para liberar al pueblo de Inglaterra, no le perdona su avidez de venganza personal. Natalie es una actriz sutilmente expresiva. Sabíamos que poseía la rara habilidad que se necesita para reflejar esta especie de conflicto interno”.

  Evey queda huérfana a muy temprana edad. Sus padres fueron asesinados por atreverse a expresarse en contra del régimen represivo que somete a su país. Empujados al activismo tras la muerte de su hijo por causas políticas, en cierto sentido los padres de Evey antepusieron sus ideales políticos a su hija. “Ella ya vivió una experiencia muy personal en relación con el activismo político, y por culpa de ella sus padres murieron, dejándola sola. Así que ahora sólo intenta vivir su vida bajo el radar y permanecer segura —comenta Portman—. Ella sobrevive a sus miedos”.

  Hasta la noche en que el destino introduce a V en la vida de Evey. Durante su patrulla por las calles tras el toque de queda general —a las 11 de la noche—, la policía secreta del estado (“los dedos”) coge sola en un callejón a Evey, que se dirigía sigilosamente a casa de un amigo. Pero sólo cuenta con un spray pimienta para defenderse, por lo que sucumbe a la crueldad del retorcido uso de la discreción judicial. Pero antes de que el encuentro derive hacia la brutalidad, un misterioso enmascarado surge de la nada para salvar la dignidad y la vida de Evey. Sin saberlo, este encuentro casual enciende la llama del resurgir político de Evey.

  La tortura y el confinamiento refuerzan la conciencia política de Evey. “Mediante su arresto ella aprende a afrontar sus miedos. Y esto es vital para su propia integridad”, asevera Portman, a quien le pidieron que se rapara la cabeza para rodar una secuencia fundamental en la que sus raptores le despojan de su identidad con alevosía.

  Portman se sentía intrigada por las ideas de la historia y la transformación del personaje de Evey, que pasa de ser una oficinista anónima a convertirse en una audaz y politizada heroína. “El guión contiene fuertes alusiones políticas e ideológicas —aclara la actriz—. Y examina la clase de decisiones que debe tomar un individuo para tomar conciencia política, y cómo esas decisiones afectan a su vida privada”.

  Para preparar su papel la actriz vio The Weather Underground, un documental que trata sobre un grupo de jóvenes radicales americanos que atacaron el Capitolio y ayudaron a escapar de la cárcel al preso Timothy Leary a finales de los sesenta. También leyó la famosa autobiografía del primer ministro israelí Menachem Begin, en la que describe su encarcelamiento en la Unión Soviética y su posterior liderazgo del Irgún, un grupo sionista de Palestina responsable de actividades terroristas que perseguían expulsar a los británicos de su tierra.

  Portman también encontró muy instructivo el libro de Antonia Fraser, La conspiración de la pólvora: Catolicismo y terror en la Europa del siglo XVII. “Aprendí mucho acerca de la opresión que ejercía la realeza británica sobre los católicos y su insurrección, y la inspiración de Macbeth en todas las conspiraciones de la vida del rey Jacobo I”.

  El inspector jefe Finch es el detective que persigue a V. Debe apresurarse para frenar su cadena de asesinatos y dar con él antes de que éste cumpla su promesa de volar el Parlamento el 5 de noviembre. Dirige la investigación del estado sobre los misteriosos y similares asesinatos de varios personajes importantes. Finch está resuelto desde un principio a atrapar al escurridizo terrorista y a su aparente cómplice, Evey.

  Sin embargo, a medida que Finch va descubriendo detalles acerca la historia de V, descubre espantosos secretos de estado ocultos por el gobierno al que sirve y sus simpatías comienzan a desplazarse. Empieza a cuestionarse aquello que había aceptado durante tanto tiempo. La investigación le hace ver la realidad y la verdad, y le hace recapacitar sobre su aceptación del opresivo dominio que ejerce el estado sobre los derechos y las libertades de su gente. Interpretado por el actor Stephen Rea, Finch guía al público a través de esta historia policíaca, mientras desentraña paso a paso la evidencia de que el gobierno británico oculta un crimen inconfensable. “La historia contiene esa nota intrigante del cazador que poco a poco va cobrando interés por su presa”, comenta Rea sobre su personaje.

  Rea cree que las ideas de la historia son intemporales. “La historia contempla lo que sucede cuando un gobierno presiona demasiado a su pueblo. Es un aviso, una advertencia bastante antigua ya, sobre la función del gobierno y su responsabilidad hacia sus ciudadanos.

  “Andy y Larry están haciendo un trabajo muy interesante y peligroso —continúa Rea—. Supone un intento muy ambicioso de trasladar una historia de un medio a otro. Las novelas gráficas son obviamente estáticas y están articuladas en viñetas, por lo que trasladar todo eso a una película resulta bastante complicado y no demasiado realista, pero me parece muy interesante. Para mí fue muy positivo colaborar en un proyecto de tanta calidad”.

  Rupert Graves es Dominic, el ayudante de Finch y su compañero menor en la investigación. “Experimenta algo parecido a la epifanía durante la película —apunta Graves—. No posee una gran imaginación. Siempre agachó la cabeza y creyó en el estado, pero de repente él y Finch comienzan a darse cuenta de que su gobierno no es tan bueno como pensaban”.

  La cabeza villana de este régimen totalitario es el canciller Sutler, interpretado por el venerable John Hurt, quien ha estado nominado en dos ocasiones a los Oscar por sus soberbias actuaciones en El expreso de medianoche y El hombre elefante. El gobierno de Sutler se fundamenta en el miedo, y para garantizar la sumisión de sus ciudadanos se vale de medios intimidatorios como la policía secreta, la vigilancia ininterrumpida y la constante amenaza de peligros inminentes y apocalípticos. La censura, la propaganda, y la falta de libertad de expresión están a la orden del día, y acabar con las minorías es un crimen necesario. “Sutler representa a una sociedad que cree que un gobierno fascista es el mejor modo de dirigir un país —explica Hurt—. No preguntes. Deja que el partido se encargue de todo y, sobre todo, no critiques nuestra autoridad”.

  Hurt interpretó el papel de Winston Smith en la película 1984 de Michael Radford, basada en el escalofriante relato de George Orwell sobre una sociedad totalitaria gobernada por un dirigente fascista omnipresente. Salvo algunos momentos clave, en V de Vendetta Sutler pasa todo el tiempo delante de un inmenso monitor desde el que dirige incendiarios discursos al país, y desde el que estalla en acaloradas disputas con su gabinete mediante conferencias digitales.

  Sin embargo, en una escena de la película Hurt se aleja de la pantalla para actuar frente a Stephen Fry en un espectáculo de variedades en que el personaje de Fry, el presentador de televisión Gordon Deitrich, parodia con osadía –y peligrosa temeridad– al canciller.

  Deitrich es una graciosa personalidad televisiva contratada por el gobierno para producir un espectáculo de variedades diario. Es amigo íntimo y confidente de Evey. Pero él conoce secretos que el estado nunca debe desvelar. “Deitrich debe despertar de su letargo moral y poner resistencia —comenta Fry acerca de la evolución política que experimenta su personaje—. Rompe en pedazos el guión de su espectáculo nocturno que acaban de corregir los censores, y vuelve a escribirlo burlándose con crueldad del canciller”.

  Fry comparte la mayoría de sus escenas con Natalie Portman. “Estoy totalmente asombrado con Natalie —admite—. Quiero decir, ¿qué edad tiene? ¿12 años y medio? Apenas es una niña y ya habla varios idiomas, es totalmente competente y además es una actriz muy natural. Es realmente brillante y amable. Me parece fenomenal. Sin duda estará entre las mejores de su profesión durante mucho tiempo”.

  Redondeando un espectacular reparto, Tim Pigott-Smith interpreta a Creedy, el jefe de la policía secreta británica y el enemigo final más poderoso de V. Aunque aparentemente es Sutler quien pone los grilletes a su país, el auténtico poder está en manos de Creedy. Ben Miles es Dascomb, el jefe de propaganda de Sutler que tergiversará astutamente la explosión de Old Bailey para presentarla en la BTN (cadena controlada por el gobierno) como una “demolición de emergencia” programada.

  Roger Allam, ganador de dos premios Laurence Olivier, interpreta a Prothero, el arrogante y rencoroso presentador de un programa de noticias llamado «La voz del destino». El popular programa de televisión atrae a millones de espectadores, que lo sintonizan cada día para oír sus discursos y hallan consuelo en el eslogan que cierra cada emisión: Inglaterra por siempre. “Predica sus creencias particulares y sirve como portavoz de la propaganda de su gobierno —afirma Allam—. Su evangelismo es una especie de fascismo nacionalista”.

  John Standing, uno de los actores británicos más respetados de teatro, cine y televisión, interpreta al obispo Lilliman. Las convicciones religiosas de este clérigo pasan a un segundo plano ante sus perversos deseos sexuales, que al final le arrastrarán a la perdición. “Disfruté mucho interpretando a Lilliman Standing, porque es ligeramente cómico y completamente atroz. Es un papel muy interesante”.

  El rumbo de la vida de V, y más tarde el de Evey, se ve irrevocablemente afectado por la aparición de una mujer llamada Valerie Page: una mujer a quien ninguno de los dos ha visto jamás. Su historia es la de una de esas miles de personas que fueron torturadas y asesinadas por la insensible crueldad del gobierno y su persecución de aquellos que no estimaban adecuados. Pero también es la historia de una pequeña chispa que puede encender la llama de una revolución. El papel de Valerie lo interpreta Natasha Wightman, que trabajó en Gosford Park de Robert Altman.

  La aclamada actriz irlandesa Sinead Cusack interpreta a Delia Surridge, una juez de instrucción atormentada por su horrible pasado: un pasado que la liga a V. “Jamás imaginé que interpretaría a un ser humano tan vil —afirma la actriz nominada a los Tony—. ¡Pensé que siempre sería una irlandesa suave y dulce! En esta ocasión soy una asesina depravada, lo que para mí constituye toda una novedad. La película es un estudio psicológico muy interesante y nos presenta un mundo que espero que no nos toque habitar jamás”.

2. El proyecto >>


Imágenes y notas de cómo se hizo "V de Vendetta" - Copyright © 2005 Warner Bros. Pictures, Virtual Studios, Silver Pictures y Anarchos Productions. Distribuida en España por Warner Sogefilms. Todos los derechos reservados.

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