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«4 Fantásticos»: ¡Autor! ¡Autor!

Críticas

«4 Fantásticos»: ¡Autor! ¡Autor!

Podía haber sido una estupenda película, pero hay veces (demasiadas) en las que el mercado se impone a la obra artística. Una verdadera lástima; la Primera Familia de Marvel sigue sin encontrar su camino.

Reed Richards (Miles Teller), Ben Grimm (Jamie Bell), Sue Storm (Kate Mara) y su hermano, Johnny (Michael B. Jordan). Y Víctor Von Doom (Toby Kebbell), claro… cuánto talento juvenil, cuánto futuro por delante… ah, no, futuro no, que hablamos de «4 Fantásticos», el nuevo intento de Hollywood de sacar provecho franquiciable de la Primera Familia de Marvel en estos tiempos de anhelos súper heroicos multimillonarios. Llega precedida por un tremebundo vapuleo en USA, así que era fácil que nos pareciese mejor de lo esperado, tan horrenda no podía ser; lo malo, eso sí, es la frustración resultante de su visionado: podíamos haber tenido aquí una película sencillamente genial. Pero no. A veces los estudios no quieren correr riesgos… aunque sea demasiado tarde.

4 Fantásticos

«He construido algo». Conocidas por todos son las aspiraciones de que la propuesta fuese un pelotazo palomitero veraniego que, además, anclase la saga a 20th Century Fox ante la amenaza -es un decir- de un Disney siempre acechante. Pues no haber dejado la dirección en manos de Josh Trank, que aplica su enfoque personal, serio, agudo y cárnico -como hiciese en «Chronicle»– a una propuesta que, en su visión, se acercaba a las dos horas y media de duración; con un montaje definitivo de apenas noventa minutos -la sala de edición tiene que haber sido zona de guerra- el desastre es inevitable: sesenta minutos interesantes, treinta de pim pam pum forzado, acelerado y casi fuera de lugar por tono y frágil desarrollo. Una verdadera lástima que dilapida, nos tememos, la posibilidad de una suculenta continuación. Argh.

4 Fantásticos

Así pues, poco que achacar al equipo técnico -apuros tridimensionales y giros musicales aparte-, y un apunte claro hacia la responsabilidad de quien haya decidido enfrentar, una vez más, el mercado contra la obra artística. Lo trágico es que aquí no gana nadie, porque «4 Fantásticos», pese a no ser un completo desastre, es insuficiente para quien se deje seducir gustosamente por el estilo del cineasta -como es nuestro caso- y para quien, con toda la razón del mundo en estos parámetros, espere fuegos de artificio, Surround a tope y colorines mutantes a granel. Una película ahogada en tierra de nadie, a la espera de que se deje redescubrir en formato doméstico en una versión del director que quizá nunca vea la luz. Una verdadera lástima.

Calificación: 5/10

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