Síguenos

«Amerrika»: La minoría constante

Críticas

«Amerrika»: La minoría constante

FichaCartelFotosSinopsisTráilerPreviaCríticasNoticias

Las dificultades de una familia palestina para integrarse en la sociedad norteamericana centran la mirada de Cherien Dabis en una propuesta afable, simpática y esperanzadora. El hogar está donde estemos nosotros.Fadi (Melkar Muallem) consigue una oportunidad única para viajar a Estados Unidos para estudiar. Su madre, Muna (Nisreen Faour), un tanto reticente al respecto pero siempre en apoyo a su hijo, accede a desplazarse con él abandonando Palestina. Una vez en la tierra de los sueños, como es de esperar, las cosas no serán tan sencillas como parecen. El pueblo palestino y el drama constante en el que viven los habitantes de los territorios ocupados por Israel es uno de los que más conciencias favorables despiertan en todo el planeta; pero una cosa es verlo desde la distancia, en la comodidad de nuestros hogares, que invitan a la piedad y a la compasión sin reservas, y otra muy distinta es convivir cuando se desplazan a la seguridad de nuestro bonito hemisferio occidental. Y ahí, en la coexistencia forzosa y sus hipócritas tiranteces, y en la dificultad de adaptarse a un nuevo hogar, es donde “Amerrika” centra su mirada.

Amerrika-jose-1

La realizadora Cherien Dabis sitúa los acontecimientos en un momento ciertamente complejo, con la construcción del muro israelí por un lado y el inicio de la guerra en Irak por otro. Las reticencias del conservadurismo yanqui sazonan la narración de manera más o menos sutil pero constante, estirando la cuestión racial hasta más allá de lo puramente físico y acogiendo en su discurso a negros, judíos polacos y frikis marginales, enfrentados todos ellos desde los terrenos del diálogo a la supremacía blanca que les rodea y no les acoge con los brazos totalmente abiertos. Planteada desde un prisma abiertamente más cómico en su trazado argumental que en su propia puesta en escena, la película supera problemáticas oscuras subrayando la calidez que desprende cada minuto del metraje, principalmente gracias al inagotable candor y la cercanía que transmite una sencillamente encantadora e imbatible Nisreen Faour, tan creíble como espontánea en su recreación de una madre soltera capaz de echarse el mundo a sus espaldas y cargar con él sin perder (casi) nunca la sonrisa.

Amerrika-jose-2

A pesar de lo atávico y recurrente de su disposición, el hilo se sostiene sin más pretensiones que las de recrear y celebrar el valor de la familia y los más allegados, la imposibilidad de desprenderse de la nostalgia del hogar que dejamos atrás y de lo absurdo de las beligerancias que salpican la historia de la humanidad desde el inicio de los tiempos. Sin polémicas gruesas, simpática en la sencilla sutileza de su denuncia, el mundo que presenta Dabis permite que la protagonista encuentre una improbable ayuda en el estamento financiero que cubrirá su maltrecha fachada laboral, o que el joven Fadi pueda eludir una noche de calabozo gracias al encono con el que su profesor (Joseph Ziegler) irrumpe en una comisaría en plena madrugada jurando sobre su honor que el muchacho no es un terrorista en potencia. La vida es amarga, pero un poco de azúcar ayuda a pasar el trago. Ojalá la “Amerrika” real se pareciese a la de esta afectuosa y recomendable ficción.

Calificación: 6/10

En las imágenes: Fotogramas de “Amerrika” © 2009 First Generation Films, Alcina Pictures, Buffalo Gal Pictures, Eagle Vision Media Group y Levantine Entertainment. Distribuida en España por Festival Films. Todos los derechos reservados.

Continue Reading
Publicidad

Novedades destacadas

Subir