Síguenos

«Campamento Flipy»: Trash campista

Críticas

«Campamento Flipy»: Trash campista

FichaCartelFotosSinopsisTráilerPreviaCríticasComentarios

«Campamento Flipy» es un popurrí salvaje en el que tanto cabe escatología como caspa, humor absurdo e hipervitaminado desde la estética visual  y pinceladas de gross comedy. Lo mejor, Ernesto Sevilla y Carlos Areces. Lo peor, Flipy.

Aunque en otro nivel de traslación, «Campamento Flipy» existe, como existieron otros éxitos recientes del cine español, desde la prolongación del triunfo de ciertas fórmulas televisivas. Eso sí, pocas veces ese salto a la gran pantalla había tenido un protagonismo tan concentrado como el que aquí aglutina Flipy, figura estrella alrededor de la que gira este desmadrado microuniverso de inspiraciones ochenteras y pretensiones pseudo-familiares. Uno, además, con carácter de reunión anárquica de cómicos y amigotes propensos al desvarío y a la hipérbole

Esa reunión chiflada con carta blanca para el exceso, sin embargo, no da los buenos resultados que sí dan, por buscar un equiparable, las comedias taradas de Will Ferrell y compañía. Las razones no son difíciles de discernir: no sólo se trata de trasplantar un cómico a un medio ajeno, sino de trasplantar, si procede, su comicidad a este. En el caso de Flipy, su desempeño como showman de un programa de rabioso (y cansino) directo hace que la adaptación de su propio personaje al cine chirríe en escenarios que le son extraños. Los tiempos de la comedia no son, siempre, los urgentes del ritmo televisivo, y tal confusión lleva aquí a la práctica anulación de esa comedia del histrión, vía un actor que se desgañita en cada plano, pero que ignora cualquier progresión de su personaje. No sucede así con unos espléndidos, tronchantes Carlos Areces y Ernesto Sevilla, duchos en el terreno del sketch y sin problemas, por tanto, para filtrar agradecidas dosis de humor chanante.

Casos particulares aparte, «Campamento Flipy» es un popurrí salvaje de sensibilidades cómicas en el que tanto cabe escatología como caspa, tanto el humor absurdo e hipervitaminado desde una estética visual pretendidamente cartoon (lejos, muy lejos de Javier Fesser) como pinceladas de gross comedy («Algo pasa con Mary» es, una vez más, la referencia). Es más, en sus diferentes gradaciones de humor se hace difícil imaginar al público que quedará plenamente satisfecho ante el experimento: baste la pueril introducción animada en la que, pese a lo pueril, un Flipy de dibujos animados lanza el chiste más cafre de la película (a propósito de un perro en coma). Pero esto, como su avalancha indiscriminada de gags, como su nada esmerada continuidad (el intermitente rabo de cerdo) o como su total despreocupación geográfica (la aparición repentina del parque temático de Don Carcajón), es sólo un signo más que apunta la cercanía del producto a un vocacional espíritu trash.

Calificación: 4/10

En las imágenes: Fotogramas de «Campamento Flipy» – Copyright © 2010 Esa Mano Amiga Producciones. Distribuida en España por Buena Vista International Spain. Todos los derechos reservados.

Continue Reading
Subir