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«Citizenfour»: Hail, Hydra

Críticas

«Citizenfour»: Hail, Hydra

Tremendo trabajo documental de Laura Poitras, adictivo, emocionante y de una elegancia técnica general fuera de toda duda. Una película que una vez más nos hace mirar al poder no ya con recelo, sino con un cabreo real y masticable. Imprescindible.

La documentalista Laura Poitras recibe una serie de correos de alguien que asegura trabajar para la Agencia Nacional de Seguridad norteamericana. Tiene cosas que contar, un montón de material que compartir. Un material que podría cambiarlo todo. Tras «My Country, My Country» (2006), y «The Oath» (2010), Laura Poitras cierra su demoledora trilogía sobre la América post-11 de septiembre con «Citizenfour» (ver tráiler), un trabajo tan estremecedor en su fondo como fabuloso en sus eléctricas formas. Una pieza monumental, que ojalá no tuviese que denunciar lo que denuncia. Volvemos a mirar al poder con una sensación de cabreo creciente en nuestro interior. Como siempre, vamos.

"Citizenfour"

«Disculpe, no sé su nombre». Es verdaderamente pasmoso escuchar a Edward Snowden. Sin más. La falta de límites al control gubernamental es por todos conocida, pero la bastarda impunidad con la que se viola la privacidad de cualquiera que camine por el mundo es verdaderamente irritante por la facilidad con la que se lleva a cabo desde un repugnante anonimato corporativo. Así que ya de por sí el contenido es fascinante, pero el espectro técnico que propone el equipo es vibrante, emocionante, tenso y masticable. Es un genial thriller de espías que lamentablemente no se basa en hecho reales: es la realidad, una certeza que está ahí y que nos mira sin que nosotros la miremos. Que sucede ahora mismo.

"Citizenfour"

Lo curioso del caso es, como añadido artístico, lo atractivo del elemento humano. Por un lado, Snowden, un chaval inteligentísimo que se sacrifica de un modo consciente y valeroso en beneficio de todos, acatando las consecuencias; por otro, Glenn Greenwald, periodista culto, multilingüe, comprometido, implicado, afectado. Ambos dan fantásticamente en pantalla, lo que en este caso es evidentemente secundario, irrelevante incluso, pero es indudable que su temple eleva el conjunto aún más allá. Y Poitras, gracias a una planificación y un montaje naturalmente preciso, consigue no sólo explicarlo todo con claridad, sino exponer la verdadera relevancia de lo que cuenta. Una genialidad que demuestra que podemos atacar a los que nos someten. Corta una cabeza -es un decir- y emergerán mil más. Hail, Hydra.

Calificación: 9/10

Imágenes de “Citizenfour”, película documental distribuida en España por Avalon© 2014 Praxis Films. Todos los derechos reservados.

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