“Déjame entrar”: Hambre de sangre y de cariño

by Miguel A. Delgado | 20 abril 2009 22:05

“Déjame entrar” es una de esas pequeñas joyas que devuelven la fe en el cine. En ella, lo hermoso convive con lo terrible, y una amputación o una efusión de sangre antecede, o incluso coincide en pantalla, con un gesto de profunda emoción.

Muy de vez en cuando aparecen títulos como “Déjame entrar”[1], capaces de caminar por senderos absolutamente trillados arrojando sobre ellos una nueva mirada que les devuelva la vida, que nos diga por qué viejos géneros e historias han llegado a convertirse en una referencia que todos podemos entender. Sólo una adecuada y justa combinación de talento y fortuna nos puede narrar historias que creemos conocer a la perfección como si las oyéramos o viésemos por primera vez. Y son estas pequeñas joyas las que nos devuelven la fe en el cine, en un arte en el que la acumulación de centenares, miles de títulos vistos, acaba hurtándonos en demasiadas ocasiones la maravillosa sensación del descubrimiento, de la bocanada de aire fresco y la construcción de una metáfora que no remita al cartón piedra, sino a la verdad más palpitante.

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Porque cualquier sinopsis de “Déjame entrar” sería tremendamente injusta con lo que la cinta ofrece, por la equivocada sensación de que se trata de otra historia más de vampiros adolescentes, una moda en ebullición tras el éxito de la recién inaugurada saga de “Crepúsculo”[3]. No es la primera vez que, en realidad, se nos narra una historia de amor bajo el envoltorio de una canónica narración vampiresca. Aquí los no muertos cumplen a rajatabla las convenciones de su descripción, sin revisionismos ni pieles brillantes: seres tristes que se ocultan del sol, duermen de día en lugares oscuros y no pueden entrar en ningún domicilio a no ser que sean invitados (lo que da pie a algunos de los momentos más bellos). Pero sí que es una de las pocas en las que ese sentimiento rehúye la impostación o la grandilocuencia, convirtiéndose en algo tan real y comprensible como la atracción entre dos seres condenados, cada uno por sus propias circunstancias, a ser extraños en una sociedad cruel, de la que sólo podrán huir siendo, a su vez, crueles. Dos víctimas de destinos no escogidos, y que pueden sentir tanta hambre de cariño como de venganza o de sangre.

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Resulta imposible describir con palabras la profunda emoción que Tomas Alfredson[5] logra insuflar a las escenas compartidas por Kåre Hedebrant[6] y Lina Leandersson[7], en gran parte porque la cámara elige una mirada a ras de la del niño, continuamente curiosa y ensoñada, que mendiga el más leve gesto de amor de una madre ocupada y un padre con buenas intenciones, pero abocado a la misma tristeza que parece reinar en una Suecia ochentera cubierta por la nieve, donde sólo el vodka y las amistades superficiales hacen medianamente soportable una existencia monótona y sin horizonte alguno.

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Así, no es extraño que lo hermoso conviva, codo con codo, con lo terrible, que una amputación o una efusión de sangre anteceda, o incluso coincida en pantalla, con un gesto de profunda emoción. Donde el gore a menudo sólo ofrece gamberrismo de brocha gorda, secuencias como la de la piscina logran hacer elegante la mayor barbaridad. Porque quizá lo más desasosegante de esta extraordinaria película sea la manera en cómo consigue que, en cierta manera, seamos capaces de entender la mirada del monstruo, y de ser esos casi adolescentes solitarios que se aferran, en el fondo, a un impulso tan humano y potente como la necesidad de alimentarse: la de verse reconocido en otro, sentir que nuestra existencia de cada día encuentra un eco en alguien de quien dependemos tanto como él de nosotros. Y ese algo tan íntimo late en el metraje de esta historia de vampiros, ese género que creíamos conocer de memoria… hasta que llegó “Déjame entrar”.

Calificación: 9/10

En las imágenes: Fotogramas de “Déjame entrar” – Copyright © 2008 EFTI Film. Distribuida en España por Karma Films. Todos los derechos reservados.

Endnotes:
  1. “Déjame entrar”: http://www.labutaca.net/films/63/dejame-entrar.php
  2. [Image]: http://www.labutaca.net/films/63/dejame-entrar-foto15.php
  3. “Crepúsculo”: http://www.labutaca.net/estrenos/2008/12/05/crepusculo/
  4. [Image]: http://www.labutaca.net/films/63/dejame-entrar-foto13.php
  5. Tomas Alfredson: http://www.labutaca.net/films/63/dejame-entrar-photocall1.php
  6. Kåre Hedebrant: http://www.labutaca.net/films/63/dejame-entrar-foto1.php
  7. Lina Leandersson: http://www.labutaca.net/films/63/dejame-entrar-foto2.php
  8. [Image]: http://www.labutaca.net/films/63/dejame-entrar-foto14.php
  9. Más información sobre “Déjame entrar”: http://www.labutaca.net/films/63/dejame-entrar.php
  10. Fotos de “Déjame entrar” (16): http://www.labutaca.net/films/63/dejame-entrar-foto1.php
  11. Crítica (9/10): Despertar a la vida y a la muerte: http://www.labutaca.net/criticas/2009/03/24/dejame-entrar-despertar-a-la-vida-y-a-la-muerte/
  12. Crítica (10/10): La educación sentimental: http://www.labutaca.net/criticas/2009/04/12/dejame-entrar-la-educacion-sentimental/
  13. Reportaje: Una Historia del vampiro en diez pasos: http://www.labutaca.net/reportajes/2009/04/15/dejame-entrar-una-historia-del-vampiro-en-diez-pasos/
  14. “Déjame entrar” en el Festival de Sitges 2008: http://www.labutaca.net/noticias/2008/07/17/el-festival-de-sitges-2008-adelanta-su-programacion-la-ciencia-ficcion-y-el-terror-de-lo-cotidiano/
  15. Noticias relacionadas con la película y su equipo: http://www.labutaca.net/noticias/tag/lat-den-ratte-komma-in/

Source URL: http://www.labutaca.net/criticas/dejame-entrar-hambre-de-sangre-y-de-carino/