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“El destino de Júpiter”: Aquí mi fusil, aquí mi fregona

Críticas

“El destino de Júpiter”: Aquí mi fusil, aquí mi fregona

Los hermanos Wachowski regresan con una mega propuesta scifi que no es sino un soso refrito de su propio trabajo técnico y emocional. Parece que pierden la batalla entre mantener su esencia y ceder a una industria que les puede dar la espalda en cualquier momento.

Jupiter (Mila Kunis) trabaja como limpiadora, y por supuesto aspira a algo más. La aparición de Kane (Channing Tatum) le dará la oportunidad que busca. Sea por su planteamiento estético y visual, tremendamente ultratecnológico, o por su sensibilidad evidente y desatada, casi infantil, los hermanos Wachowski siempre resultaban sorprendentes en sus propuestas, gustasen o no, funcionasen comercialmente o no. Por eso “El destino de Júpiter” (ver tráiler) es tan decepcionante, por lo errático de unos resultados que luchan entre el mantenimiento de la esencia de su trabajo y la cesión total a una industria amenazante. Sucumbe, o puerta. ¿Verdad o no, Shyamalan?

"El destino de Júpiter"

«Odio mi vida». Visualmente, todo bien, desde luego. Todo bien, pero poco original, ya que la película es un refrito de su propio trabajo técnico y emocional, así como de los clásicos eternos del fantástico intemporal. Pero bueno, es limpio, espectacular, cósmico, estruendoso. El gran problema es una historia sin gancho, ridícula en ocasiones por lo arbitrario y pueril, reiterativa en sus pasajes, recursos narrativos, lecturas y conclusiones; y en ese marasmo se pierde su enfoque, que no aclara si se dirige a un palco global ─más allá de lo obvio─, fanático del género o palomiteramente desganado. Ni para unos, ni para otros, pero dispuesto para todos.

"El destino de Júpiter"

Los actores no se defienden mal buceando en esta space opera estridente y psicotrónica, pero en algunos casos el aspecto no les favorece demasiado ─esas orejas, ese Tatum que parece que va a dar gracias por todo a Wong Foo─, mientras que en otros se dejan llevar demasiado por los despatarrados ecos de tragedia griega post-industrial, torpedeando secuencias que requieren mayor control general ─el mejor ejemplo es el ronco, cansadamente amenazante Eddie Redmayne─. “El destino de Júpiter” es una experiencia sensorial amena a ratos, un cuento aburrido en otros. Mejor leer el atlas de las nubes que perderse dentro del laberinto de los Wachowski.

Calificación: 5/10

Imágenes de “El destino de Júpiter” © 2015 Warner Bros. Pictures. Todos los derechos reservados.

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