“El francotirador”: Abre la mirilla

Escrito por el 19.02.15 a las 20:07

Una de esas propuestas que levantan ampollas desde su misma concepción y que, la verdad, no da para tanto. Clint Eastwood propone un himno a los que luchan muy pulcro técnicamente, bien sostenido por sus actores, pero que no alcanza alturas mayores.

Chris (Bradley Cooper) espera a que llegue el momento. Y entonces… dispara. Rodeada de un ¿inevitable? halo de polémica ─que, en realidad, no ha hecho sino beneficiarla en taquilla─ recibimos “El francotirador” (ver tráiler), película doblemente sorprendente para nosotros por a) ser la mejor propuesta del Clint Eastwood director en años; y b) su capacidad, desde una tramposa sencillez, para esquivar follones ideológicos y belicosos más allá de lo intrínsecamente inevitable. Una buena película de asesinos en tiempos de asesinos, una mirada al horror del hombre contra el hombre en un momento global de horrores generalizados. Hurra. Ánimo.

"El francotirador"

«No soy un paleto, soy de Texas». Por la parte técnica, olvidando los delirantes bebés-muñeco que sacan totalmente de la historia al espectador, todo bien, por supuesto. Buena foto, buen montaje, sonido y look videojueguil de nueva generación ─que nadie se llame a engaño, la acción abunda y es lo que hay: con palomitas entra todo mejor─. Y por la parte discursiva, bastante bien, un producto entretenido y dinámico, con bajones de ritmo derivados de esa sensación de que el conjunto parece formado a base de mostrar pequeños pedacitos de una vida mucho más interesante y compleja en su fondo vital y moral.

"El francotirador"

Y se muestra lo que hay: a la guerra se va a aniquilar y ser aniquilado, cada uno defendiendo sus valores o intereses independientemente de lo bonitos que puedan cuadrar como ideales en la cabeza y el corazón de cada cual. América es América, pero se dibuja en la medida de lo posible la historia de Chris Kyle como un ser humano común, pasmado por el sufrimiento que terceros infligen a sus compatriotas, a su país. Claro. Eastwood compone otro Himno a los que Luchan, agradece a los soldados su sacrificio y muestra (con tacto y sin profundidades) las consecuencias de la barbarie a nivel individual y colectivo, íntimo y social. “El francotirador” está bien, sí, pero en cierto modo también parece una oportunidad perdida.

Calificación: 6/10

Imágenes de “El francotirador” © 2014 Warner Bros. Pictures. Todos los derechos reservados.



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17 - Raúl - 13:31 - 18.07.15

Clint Eastwood hace gala de su patriotismo putrefacto en un film bien dirigido e interpretado pero con una falta de ética, moral y realidad alarmantes. EEUU (como Inglaterra, Francia o España) no van a “democratizar” países ni a acabar con los Islamistas radicales sino a ROBAR todas sus riquezas y intentar tener el control global. Y todo esto a base de vejar, violar y asesinar civiles desarmados. Aparte de ganar billones en la venta de armamento. Esa es la realidad de las patrias y de las banderas y hay que tener poco o ningún cerebro para no verlo. El bueno del pobrecito de clint todavía no sabe que las torres gemelas fue un atentado de bandera blanca dirigido por el propio mayor accionista en defensa en ese momento de EEUU: Bush. Hay documentales de expertos en explosiones que lo muestran. Un avión salió con la familia Laden de EEUU cuando en teoría tenían restringido el tráfico aereo. Y hay otra 3er torre que se hundió solita… En fin, patriotas idiotas abrid de una puta vez los ojos.
Buena crítica y pésimo final alabando la memoria de un asesino que acabó como debió acabar: a manos de otro compatriota



16 - dudu235 - 10:46 - 21.03.15

Es fácil criticar el patriotismo de otros cuando no se tiene aprecio a la bandera propia. Algunos con sus críticas desde el sofá de su casa no se dan cuenta de que pueden ver tranquilos el “sálvame” gracias al esfuerzo y dolor de otros muchos, independientemente de nacionalidad, raza o sexo.



15 - Charly Barny - 21:48 - 12.03.15

Cuanto más añejo, mejor, diríamos si se tratase de una bebida espirituosa. La cuestión, es que el Viejo Clint, hace fácil lo difícil, interpreta a su manera un libro semi autobiográfico, reflexiona sobre la vida del autor, y finalmente logra un impresionante fresco sobre el modo de ser americano que lo vuelca en imágenes con una maestría absoluta.
Cuando el film se inicia, un francotirador hace una barrida con su mira y observa un movimiento extraño en un terraza. A continuación baja la mira, y ve a una mujer con un niño, que salen a la calle. La mujer parece portar un arma. Es una bomba que entrega al niño. El niño queda en la mira del francotirador. Un close up cierra en negro, la narración regresa 20 años atrás, se abre un bosque donde corretea un niño con un rifle acompañado seguramente de su padre. El niño ve un siervo, apunta y pega. El animal cae herido de muerte. En la siguiente escena, los niños están escuchando a un predicador evangelista en su iglesia, quien les dice que diariamente obramos y nos sometemos al juicio de los demás, y a continuación, toda la familia está reunida en torno a la mesa tomando la cena. Allí el padre les explica que hay 3 clases de personas, las ovejas, los lobos, y los perros pastores. Les dice también que algunas personas creen que no existe el mal en el mundo. Esas personas son las ovejas, las que no saben cómo protegerse a sí mismas. Después, están los lobos, los malvados, que maltratan a los débiles. Y finalmente, para equilibrar, aparecen los perros pastores, que surgen de la necesidad de equilibrar y ayudar a los débiles. El padre define a su familia como una familia de perros pastores, han nacido para cuidar de los demás, y sobre todo, cuidarse entre ellos. Después sobrevendrá el fatídico 11 de setiembre de 2001, marcando un inexorable antes y después. Los Estados Unidos, por primera vez en la historia, son atacados en su propio territorio.
El resto del film, guiado por estos principios y acontecimientos, será una exposición donde tanto el personaje central, un soldado que pelea la guerra de Afganistán (un ¨no lugar¨¨o ¨la nada”), como el propio ejército de los Estados Unidos, guiados por el espíritu del Perro Pastor, pelearán una guerra lejana e impersonal, donde los malos son solamente eso, maldad, y los buenos, tratarán de redimir y poner las cosas en su lugar.
Pero el Viejo Clint, a esta altura del partido, no es tan zonzo como para quedarse en la epidermis de la cuestión. Se adentra en el personaje, lo sigue por todos lados, y comienza a hundirlo en sus propias convicciones demostrando que todo en lo que se va metiendo (carrera militar, amor, casamiento, continuas idas y vueltas a Medio Oriente, nacimiento y crianza de los hijos) es un circulo vicioso de violencia absolutamente inconducente, donde la “nada kiergardiana” se va apoderando de él, especialmente cuando toma conciencia de su propia falibilidad, hasta acorralarlo en la más absurda de las situaciones, y hacerlo morir en manos de alguien a quien pretendía ayudar.
Absolutamente lúcido a los 84 años, Eastwood logra otra de sus grandes obras maestras y uno de sus films más humanistas. Apoyado en su grandes planos generales acompañados de extraordinarios primeros planos, un montaje perfecto y un sonido verdaderamente espectacular, sentimos la violencia y nos hace sentir asco de ella. Lejos está Eastwood de cuestionar la intervención americana en Oriente Medio, o de realizar un film pacifista. Por el contrario, su interés parece querer focalizarse en las conductas individuales, generalizar a partir de ellas, y tratar de explicar el porqué de ciertos sentimientos y sobretodo, conductas americanas. Eastwood no aprueba ni desaprueba ni emite juicios de valor. Simplemente, parece querer decirnos: “asi somos nosotros”, perros pastores. Ese es nuestro destino como país. A veces nos toca matar, y otras veces, nos toca morir. La vida suele parecer un absurdo que solo encuentra respuesta en nuestras creencias. Pero también deja en evidencia que toda situación bélica degrada la humanidad del combatiente.
Punto y aparte, la actuación de Bradley Cooper, aquí también productor del film, es para tener en cuenta.



14 - Ciudadanos Kine - 14:29 - 04.03.15

Clint Eastwood nos entrega otra magistral película excelentemente rodada -como es costumbre en él- y con un único ingrediente: Patriotismo. Un producto que en EE.UU gusta casi más que la hamburguesa o la Super Bowl. Él lo sabe y lo ha llevado más allá. Durante 132 minutos sentirás que tu corazón va a salir de tu pecho, serás testigo de escenas no aptas para gente sensible y terminarás con una sensación de mal cuerpo que te dejará plof, sin ganas de nada por un par de horas.
http://www.ciudadanoskine.com/2015/03/el-francotirador-patriotismo-en-estado.html



13 - zorro - 0:25 - 02.03.15

Lobos, corderos y pastores. Y resulta que los pastores son los lobos. Pero lo peor de todo es que hay gente que es tan inteligente, que ve estos panfletos de propaganda, y se los CREE. Es increible lo bien que se puede usar el cine para CREAR opinion, con falacias.

Esto es como si Hitler hubiera ganado la guerra e hiciera propaganda de los conquistadores.

Con respecto a lo que dice Teresa, yo aqui no veo el “machismo” por ninguna parte. Simplemente veo que como lo dirige Eastwood, para Arce es automaticamente una pelicula “defendible”.



12 - Audi - 15:14 - 26.02.15

Corto y raso. En una humilde opinión. Que la gente no se deje llevar por el nacionalismo y por el corte bélico (exagerado).No es lo mejor de Eastwood, cierto. Un filme que merece la pena verlo por dos muestras: la dureza de una vida de una família americana corriente y la dureza de los que sufren la guerra en su propia piel, inclusive los soldados en tierra hostil.



11 - luis - 13:22 - 25.02.15

La pelicula esta bien realizada, demassiado larga quiza, el problema es el contenido, reflejo de un sector de poblacion USA, probanlemente bastante transversal. Sin embargo y a pesar de todo,me pregunto si el mismo Eastwood no se da cuenta de que lo que muestra es bastante barbaro, de que esos patriotas van por ahi aporrendo familias enteras, asesimando inocentes a la par que algun que otro terrorista; de que el relato es bastante maniqueo y solo digerible por un lado muy escorado del mundo occidental. Las premisas morales son simplistas “ojo por ojo” o “nosotros somos los guardines de las esencias del bien”
A pesar de todo ello, una persona no implicada emocionalmente, puede darle la vuelta a todo y hacer un analisis menos sesgado de la situacion sacando sus propias conclusiones. La pelicula crea anticuerpos, contra la guerra, los “heroicismos” y los totalitarismos.
En el peor de los casos la pelicula es una fabrica de yihadistas y de antiamericanismo asi como tambien una forjadora de nuevos aspirantes a “heroes”.
Le doy un 7 por su capacidad de evidenciar los errores de la guerra y el sectarismo



10 - Dr.Chandra - 11:19 - 25.02.15

No puedo negar que esperaba más de Eastwood, mucho más. Se lee por ahí lo de “hondo drama humano”. Drama humano, el de la guerra en sí, que en la película apenas se deja entrever. Pero en los personajes, el drama, a excepción del que encarna Sienna Miller, para mí lo mejor, brilla por su ausencia. La transformación física de Cooper (evidente y elogiable por demás) no se acompaña en mi opinión de relieve emocional: su personaje casi no ofrece matices (si acaso levísimos), y el horror del entorno bélico no se refleja ni en sus actitudes, ni en sus conductas, ni siquiera en sus gestos. Hay que entender que hablamos de cuerpos de élite, operaciones especiales (SEAL), se supone, por tanto, que sus integrantes han sido cuidadosamente seleccionados y entrenados para llevar a cabo las misiones más complejas en el campo de batalla, y se les presume un temple de acero, una férrea disciplina y una mente impermeable a la duda o a la consideración de cualquier clase que ponga en juego su “target”. Como que la película se basa en un libro autobiográfico y en los testimonios de quienes conocieron al auténtico Chris Kyle, debemos suponer que la composición de Bradley Cooper se ajusta al personaje real. Por tanto, tal vez la interpretación sea lo más realista posible, pero no despierta en mí la más mínima empatía. De hecho, ningún personaje, principal o secundario, de los “buenos” o de los “malos”, a excepción, como he dicho, de la sufrida esposa de Kyle, Taya (Miller), me revelan emoción alguna. Veo, por tanto, este filme, donde abunda y mucho la acción bélica y la pirotecnia, más como un “video juego” bien orquestado que como un relato del drama humano al que aludía al iniciar el comentario. Por desgracia, esa es la imagen que se nos muestra de la guerra moderna, lo que no significa que sea eso, por supuesto… No entro a juzgar las pretensiones ideológicas o apologéticas (si las hubiera, que probablemente las haya) del filme. Tampoco juzgo su oportunidad u oportunismo, a tenor de las noticias que van llegando de esa maltratada región de la Tierra. Trato de ceñirme a los valores cinematográficos que exhibe. Y, francamente, me parecen muy muy pobres. Me cuento también entre quienes admiran una buena parte del cine de su director, pero éste, en sus grandes películas (y pienso ahora en “Sin perdón”, “Los puestes de Madison”, “Mystic river”, “Million dollar baby” o “Invictus”), o incluso en otras que han pasado más desapercibididas pero que me parecen muy apreciables (como “Gran Torino”, “El intercambio” o “Más allá de la vida”), se esmera en llegar al espectador a través del retrato de los protagonistas, incidiendo en sus dramas personales, en sus dudas existenciales, en sus anhelos no realizados o en sus transiciones particulares, empujados por las circunstancias y también por sus propias decisiones o determinación. Esta virtud del cine de Eastwood, que en buena lógica a menudo se califica de “clásico”, se pierde en el camino de la narración de “El francotirador”, un mundo en el que no hay ambigüedad ni, como he dicho, casi matices, no hay apenas recorridos (emocionales), todo está como programado y no hay lugar para la sensibilidad (ojo!, digo sensibilidad, no sensiblería), y la frialdad más gélida domina el panorama en medio del desierto iraquí. La supuesta pulcritud técnica (no exenta de algún que otro anecdótico error de continuidad) redunda al final en asepsia narrativa que a mí, como espectador, me deja indiferente, y, en el peor de los casos (que no es el mío, pero lo apunto) puede resultar hasta molesta por el maniqueísmo que rezuma. Tal vez sea yo el del problema, pero para mí es de lo peor que he visto de este gran director, y lo siento.



9 - lourdes lulu lou - 15:46 - 23.02.15

“Yo sólo protegía a mis chicos, ellos intentaban matar a nuestros soldados; estoy listo para conocer a mi creador y responder por cada disparo que hice; la cosa es que me atormenta los chicos que no pude salvar” y tres salvas fueron disparadas en su entierro y la bandera de barras y estrellas entregada a su viuda mientras la nación entera le despedía y lloraba…, USA, experta en glorificación de dramas verídicos, elevados a los altares, de decoración pomposa y grandilocuente.
Quien espere ver el cine del mejor Clint Eastwood director se puede ir olvidando, este sabio, diligente, astuto y avispado ojeador de la cámara, inteligencia sensible de fotogramas y meticulosas secuencias se limita a poner imágenes y voz a las palabras que el propio Chris Kyle escribe para narrar sus vivencias como soldado en acción, en espera, vuelta a la acción hasta completar un total de cuatro misiones y, retirado; está claro que el californiano veterano actor/director sigue siendo republicano.
Quien espere ver una de las mejores interpretaciones de Bradley Cooper hasta el momento no saldrá defraudado, el respeto que siente por su personaje, la implicación personal en el proyecto, la evidente dedicación de su esfuerzo, el plasmado empeño en su simbiosis, el carisma que desprende cada una de las escenas con la mira puesta en la fotografía presencial y cuidada de esta leyenda norteamericana lleva a ambos, director y actor, productores el uno y el otro, a la mayor consideración y admiración por su figura, al acatamiento de su historia sin duda de nada ni opinar en algo, postura neutra y dócil que se ciñe a contar sus memorias y que su nombre corra de boca en boca, especialmente norteamericana, para pasar a los anales de la orgullosa y patriótica historia donde, sin duda, ya está consagrado.
Por tanto, queda un desfile de sucesos que marcaron la vida de este texano que acabó siendo el mejor francotirador de los Seal, empezando por un lema grabado a fuego en la conciencia “No temas, te sientes mal pero, tienes que hacerlo” que alivie posibles remordimientos; retrocediendo a la infancia donde, la ejemplarizante cultura paterna, le inculcó qué clase de hombre sería “Hay tres clases de personas en el mundo, ovejas, lobos y perros pastores; algunas personas…, no saben protegerse, son las ovejas; están los malvados…, maltratan al débil, son los lobos; están los benditos con el don de la agresión y la necesidad de proteger a los débiles…, viven para confrontar al lobo, son los perros pastores; no criamos ovejas en esta familia y les azotaré si se vuelven lobos”, para proceder a relatar la noria emocional, caos andante en que se vuelve su vida, un efectivo ejecutor soldado/hermético y callado marido, loable, fiel e impacable compañero de batalla/moribundo padre presente de cuerpo/ausente de pensamiento que sólo vive para volver a campo de acción y cumplir con su trabajo, acabar con su inicial misión que consiste en no abandonar nunca a un compañero pues “Nosotros protegemos a los nuestros” y, aunque el ruego de su amada mujer sea “Tienes que lograr volver a nosotros…, necesito que seas humano otra vez, te necesito aquí, conmigo”, el orden es “Dios, país, familia” y, sólo cuando sanee las cuentas pendientes en tierra hostil y honre la memoria de sus hermanos y cumpla con su obligación, podrá volver a casa, una vuelta a un hogar donde se siente perdido e inútil, en agónico desfase anímico y donde su siempre recta, cabal y ordenada conciencia debe encontrar un nuevo rumbo por donde continuar contribuyendo a la dignidad, esplendor y honor de su país manteniendo un consistente sentido del deber que siempre ha regido su crianza, moralidad y andadura.
Respecto a su recepción y visión, entiendo la fascinación sentida por el pueblo norteamericano que ve la máxima de lo que significa el patriotismo, ser buen hijo, bendito hermano, honorable soldado, fiel amigo, cumplidor marido, ejemplarizante padre, modelo puro de virtudes que cualquier ciudadano de dicha tierra debe estar orgulloso de conocer e imitar en lo posible; para el resto de nosotros, la película no tiene mucha emoción, ni gran adrenalina ni excesiva pasión, la seguirás con interés o mirarás con ínfimo afecto, la aceptarás con atención o rechazarás por desapego, altivez o desdén que se mueve según sensibilidad propia e ideas morales subjetivas de cada uno pero, como filme bélico sobre Irak, los hay mejores/ como relato de hazaña individual, los hay de mayor grandeza/como curiosidad de vida y actos llevado a cabo/digamos que sólo logra rozar tu implicacion y apego en su trágico final, soberbia interpretación lograda de quién era y cómo vivía el héroe nacional, maravillosa veracidad y realismo en la plasmación del día a día de las calles donde habita la muerte sin pedir permiso pero, sin duda, no sentirás la devoción, admiración, connivencia y orgullo de Eastwood, Bradley y todo el pueblo norteamericano por la historia de este épico marine ya que, sólo ellos se levantan cuando suena su himno, se alza su bandera y realizan sus faustos nacionales, a ti ni-fu-ni-fa; un espectáculo más, entretenido por momentos/excesivamente alabado en otros, un patrio y fervoroso “Born in the U.S.A”, de un magnífico Bruce Springteen, de adoración eterna como lema y estandarte musical nacional, da igual lo que diga su letra y las intenciones de su autor al escribirlas; a levantarse, cabeza firme, mirada concentrada y mano en el pecho.

lulupalomitasrojas.blogspot.com.es



8 - Ppeito - 13:21 - 23.02.15

Me parecio muy buena la pelicula, entretenida y muy realista, quien no sepa como es una guerra de verdad no deberia de opinar nunca. Ojala en España tuvieramos tanto respeto por los nuestros/ y por nuestra bandera
y tanta,union.



7 - Ricardo - 9:25 - 22.02.15

Muy buena película y con un Cooper excepcional.Está claro que abunda la ignorancia,queremos ver lo que no es o lo que quisiéramos que fuera,estamos hablando de la vida de una persona y transcurre tal como fue en el paso del tiempo,no como algunos les gustaría.Buscar polémica es gratuito y como tal aquí no va a ser menos pero al que le exceda de patriotismo que hubiera ido a ver la isla mínima que todavía está en cartelera.Un saludo.



6 - sabio - 2:10 - 21.02.15

la exaltacion de un criminal , arropado por una bandera, nada mas



5 - Teresa - 1:18 - 21.02.15

Mala. Típica americanada nacionalista, machista, diálogos absurdos y sin fuste. Aburrida.



4 - Mario - 19:35 - 20.02.15

A todos los que os meteis con la peli por ser la vida del francotirador más efectivo de la historia, os recuerdo que los que mataba eran los primitos del Estado Islamico. Lastima no se hubiese cargado más. Sin más un saludo desde las trincheras.



3 - jujutsu - 17:15 - 20.02.15

¿y Jose Arce se considera de izquierdas?

Si esto lo dirige otro diria que es “apologia del fascismo”. Y que se hace propaganda a favor de un genocida que se ha cargao a 200 personas. (y muerto en extrañas circunstancias)

Pero como lo dirige su idolo Clint Eastwood, entonces es el imperialismo es buena peli, y no hay propanganda del saqueo del petroleo alguno.

En una peli en donde se retrata a los conquistados como si fueran salvajes, culpables de sus males, y no insurgentes.

Propaganda sionazi de Hollywood.

Arce, te has retratado. Luego no vayas de progre con el tema gay. Ya no cuela. No te consideramos de izquierdas.



2 - Jose - 16:08 - 20.02.15

Una magistral forma de mentir y manipular a la opinión pública a través del cine, presentando como heroe a quien no era más que un vulgar asesino cobarde y psicópata, que mataba por placer. Clint Eastwood no podía caer más bajo con este repugnante panfleto propagandístico, no nos extrañe que le den el oscar por ello, suele pasar. Este era realmente Chirs Kyle: http://elrobotpescador.com/2015/01/27/asi-se-manipula-a-una-poblacion-las-oscuras-verdades-que-oculta-la-pelicula-el-francotirador-american-sniper/



1 - Gusalien - 23:13 - 19.02.15

Toda la razón, otra oportunidad de Eastwood para hondear la bandera americana y de la lucha militar. Pero al final a pesar de las buenas actuaciones se queda seco el pozo, es lo que hay y no busques más allá. Una pena, la pólvora olía fresca, espero que no tiren de patriotismo en los Oscars. Un saludo y os dejo como siempre mi crítica por aquí. Gracias de antemano. http://kymvenge.blogspot.com.es/2015/02/cine-el-francotirador-american-sniper.html



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