“El libro de Eli”: El poder de la Palabra y su manipulación

Escrito por el 23.03.10 a las 18:32

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La pretenciosidad y la solemnidad dominan “El libro de Eli”, un western futurista aburrido y lleno de clichés, con interpretaciones excesivas y situaciones inverosímiles. Buen trabajo de diseño artístico de un mundo post-apocalíptico.

Una guerra ha destrozado el mundo conocido y apenas quedan agua y alimentos para unos supervivientes que, por otra parte, parecen haber olvidado lo que es leer, rezar y amar. El reino del caos, el pillaje y el miedo se ha impuesto, mientras los nuevos déspotas aprovechan para especular y someter al pueblo con las armas y con la Palabra (o con su ausencia). Ante este Apocalipsis de violencia, se hace necesario volver a empezar de nuevo, y buscar en el corazón de los hombres un resto de humanidad que dé esperanza al caminante, misión que Eli asume con su libro y también con su espada. Los hermanos Albert y Allen Hughes asumen la dirección de esta película de ciencia ficción con mensaje manifiesto y un claro sabor metafórico: el hombre se ha olvidado del espíritu de la religión para quedarse sólo con la letra, utilizada en ocasiones para usos partidistas e incluso para justificar la violencia.

Una cinta que comienza como una más de las muchas que proliferan últimamente en la cartelera —“The road (La carretera)” era la última—, con una visión catastrofista del planeta —apocalíptica es la palabra— y una proclama antibelicista, donde un héroe fornido y virtuoso debe hacer frente en solitario a un mundo que debe ser reconstruido. El subgénero de ese progreso defectuoso tiene su propio código estético: cielos plomizos y ambientes asfixiantes, parajes desérticos y puentes destruidos, falta de agua y constante rapiña entre ruinas nauseabundas, lucha violenta por la supervivencia hasta el canibalismo, bandas de desalmados que abusan de los débiles y violan a las mujeres. Un conseguido trabajo de diseño artístico, una fría fotografía de tonos sepia, gris ceniza y abundante luz cegadora (todos llevan sus gafas, pero al espectador no se le dan), una planificación cuidada y una música lúgubre y estremecedora… El libro de Eli” destaca en el plano visual con estampas impactantes que recogen panorámicas desoladoras. Pero también es cierto que los Hughes se mueven dentro de las convenciones, con un trabajo académico y nada innovador.

Por otro lado, su guión es más bien esquemático y simple, con diálogos pobres que admiten poca profundidad y mucha simplificación de la realidad religiosa y humana, con una resolución tópica y previsible de la historia, siempre discurriendo por el terreno de lo pretencioso y lo solemne: diálogos grandilocuentes y salmos recitados con tono ceremonioso, poses de quien se siente un enviado y, por tanto, permanece impertérrito ante la furia de lobos asesinos, peleas efectistas e increíbles al estilo de samuráis de pasado enigmático… y un iPod posmoderno como reliquia de otra época, junto a unos ancianos que dan un tono tragicómico en un ajuste de cuentas made in Tarantino. Es el mismo tono ostentoso y manipulador de unos ralentís que se anuncian con la flecha en la primera escena, de una música enfática y atronadora que conduce las sensaciones o del olor a la sal del mar con que nos indican que el futuro huele a libertad. También es el de una cámara que nos señala a Carnegie como aspirante a Mussolini o al mismo Eli como nuevo salvador que lleva la barca con su compañera Solara (personaje paradigmático de lo políticamente correcto).

Mucha pretenciosidad y solemnidad para un western futurista aburrido y lleno de clichés, con interpretaciones excesivas y situaciones inverosímiles. Quiere abordar asuntos importantes y resaltar cómo el tirano de turno busca hacerse con las dos riendas del poder, lo material —el agua— y lo espiritual —la Palabra— en un nuevo caso de cesaropapismo, y también cómo la fe debe ser vivida en el interior… aunque aquí los directores la maten con un guión irregular, pedante y superficial donde todo es palabra y atmósfera, pero falta hondura y sentimiento, con personajes fríos y huecos, descarnados y poco humanos… que han sustraído a la Palabra el afecto y la vida que proclaman a cada paso.

Calificación: 5/10

En las imágenes: Fotogramas de “El libro de Eli” – Copyright © 2009 Alcon Entertainment y Silver Pictures. Distribuida en España por Sony Pictures Releasing de España. Todos los derechos reservados.



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2 - Pablo - 22:44 - 05.04.10

Sencillamente no entiendo como a alguien le puede agradar. Es una autética y categórica ausencia de criterio y buen gusto.No me considero especialmente exigente a la hora de ver una película, pero esta en cuestión me ha parecido tan sumamente mala, que me he molestado en buscar una web donde poder reflejar mi malestar por haber perdido mi tiempo en ver esta película, y no haber visto otra en su defecto. El guión es poco original, la actuación de Denzel Washington muy precaria, por no hablar del de la chica, si bien tampoco se podía hacer mucho más. Sin acritud, he de decir, que es una de las peores películas que he tenido la desdicha de ver junto con títulos como el mensajero del futuro(que se lleva la palma)y Jar head.



1 - Dotores Curiosos - 11:28 - 05.04.10

Desde luego la viste en un mal día.
Nosotras la vimos ayer y pasamos un rato bastante entretenido.
Tu analisis de la pelicula es bastante correcto. Lo que no nos lo parece tanto es su valoración.
La pelicula busca lo que busca y lo consigue casi al cien por cien.
Es cierto que es un refrito de Mad Max, The Postman , o el mismisimo Watherworld
Es verdad que la pomposidad y la solemnidad son agobiantes. Como la fotografía, la música o la interpretación. Pero eso no quiere decir que sean aburridas, Rl ritmo tan pausado y discursivo, contrasta con la rapidez y claridad de la violencia. Y eso es muy de agradecer, en un tiempo en el que las escenas de violencia se ruedan en primerísimos planos y duran muchísimo.
El tono de humor no es facilmente reconocible, pero salvo en las escenas de los viejos “tea drinkers” que es un poco chapucero, aparece mezclado con lo absurdo en casi todas las escenas de la película.
El final, a lo “Farenheit” me pareció lo mas deprimente de la película.
Bueno, no, lo mas deprimente es que the Holy Book, siga siendo en el futuro postapocaliptico, la palabra del orden y la conciencia.
Como si no bastara la declaración de derechos humanos.

A nosotros que nos gusta el cine, despues de ver La infumable furia de titanes esa, nos parecio este libro de Eli un producto bastante digno.

Un beso a todos.

(Nota: Las referencias en clave, las ponemos para que las entiendan los que ya la han visto, pero no fusilar
nada a los que la piensan ver, Si metemos la pata, pedimkos perdon )



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