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«Flor del desierto»: La falsa dicotomía entre eficacia y arte

Críticas

«Flor del desierto»: La falsa dicotomía entre eficacia y arte

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«Flor del desierto» quiere bastarse con la extraordinaria historia de la que parte, pero su realización poco ambiciosa y su torpe narrativa dan al traste con el excelente material de base.

Uno supone que cuando alguien se tiene que enfrentar a la adaptación cinematográfica de una historia tan terrible, pero a la vez con tanto potencial, como la de la top model somalí Waris Dirie, que huyó siendo niña de su país para escapar de un matrimonio concertado, y que denunció al mundo la vigencia de la aberrante costumbre de la ablación del clítoris, puede plantearse una duda de partida: ¿qué es mejor, hacer una película sin riesgo y limitada a fotografiar sin imaginación lo narrado en el libro del que parte, contando con que el interés por la historia y su protagonista sean suficientes para llevar a la gente a las salas? ¿O por el contrario, es posible ir más allá para hacer una cinta que no sólo sea valiosa por su contenido, sino también por su continente? O lo que es lo mismo, ¿puede ser una obra tan interesante desde el punto de vista artístico como desde el testimonial?

Pues bien, si tal duda existe, lo que está claro es que en «Flor del desierto», Sherry Hormann tiene claras sus preferencias (o bien es que no sabe hacerlo de otra manera), y cuando se tiene el éxito y la atención aseguradas, opta por no complicarse demasiado y dedicarse a contar, de manera rutinaria y sin ninguna imaginación, con torpeza incluso, cada uno de los momentos descritos en el libro autobiográfico. Y si además se cuenta con una actriz protagonista casi tan bella como el personaje real (Liya Kebede) y un puñado de actores de los que siempre están bien (Timothy Spall, Juliet Stevenson), más una siempre entusiasta Sally Hawkins, casi puede decirse que la cinta se hace sola.

Y sin embargo, uno echa de menos una realización más ambiciosa que la elevase a una altura mayor que la del mero telefilme de lujo. Porque, no nos engañemos, la disyuntiva eficacia-arte es falsa, pues una película que cuide también el segundo aspecto acabará beneficiando, sin lugar a dudas, el primero. Ejemplos en la historia del cine de películas comprometidas que, además, han multiplicado la eficacia de su mensaje por cuidar la forma hay muchas, y el personaje de Waris Dirie habría merecido unas manos más hábiles para ser construida.

Por ello, es una lástima que pequeños destellos (la filmación del primer ensayo de desfile de la protagonista en el pasillo de la residencia en la que vive, la sesión fotográfica del calendario Pirelli, eso sí, estropeada por una ininteligible irrupción onírica de un personaje que no pinta nada) se vean apagados por la monotonía de la mayor parte del metraje. Una monotonía que nada tiene que ver con la delicadeza a la hora de tratar un tema tan terrible, sino más bien con la falta de ideas. Y una intensidad que sólo se alcanza en momentos como en el flashback en el que la protagonista recuerda el momento de su ablación, único quizá en el que la desnudez del conjunto beneficia a un instante suficientemente expresivo de por sí.

Estoy convencido de que la gran mayoría de los espectadores que se acerquen a ver «Flor del desierto» interiorizarán, si es que aún necesitan razones que se lo demuestren, su más profundo rechazo a una de las prácticas bárbaras que aún persisten entre nosotros. Lo único malo es que ese público será, desde luego, mucho más reducido que si la cinta hubiese tenido una mayor ambición. Y es que, en realidad, cuando se busca el camino más directo y fácil para conseguir algo, suele ocurrir que sólo se consigue a medias. Y eso, con suerte.

Calificación: 3/10

En las imágenes: Escenas de «Flor del desierto» – Copyright © 2009 Desert Flower Filmproductions, Majestic Filmproduktion, Dor Film, BSI International Invest, Mr. Brown Entertainment, MTM West Film & Television, Backup Films, ARD Degeto Films y Bac Films. Fotos por Walter Wehner. Distribuida en España por Golem. Todos los derechos reservados.

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