“Golpe de efecto”: El problema no es la curva

Por José Arce | LaButaca.net | 21 noviembre 2012

Clint Eastwood vuelve a ponerse delante de las cámaras para protagonizar el debut como director de uno de sus más asiduos colaboradores. El resultado es un telefilm de sobremesa, que empieza y acaba en el carisma del actor.  

Gus (Clint Eastwood ) es ojeador de los Atlanta Braves. Pero su vista ya no es la que era, cosas de la edad. Dijo que se retiraba de la interpretación tras “Gran Torino”   (2008), pero siempre hay buenas razones para volver; en este caso, ponerse a las órdenes de su ayudante de dirección desde “Los puentes de Madison” (1994), Robert Lorenz , que debuta con esta “Golpe de efecto” (“Trouble with the curve” en su versión original) que no queda en la retina sino como un telefilm de sobremesa en sus lecturas generales. Eso sí, recuperar al icono en pantalla es un placer, desde luego, por pobre que sea la propuesta. Otro dato: hacía dos décadas que Eastwood no era dirigido por otro, desde aquella divertidísima “En la línea de fuego” (Wolfgang Petersen , 1993). No es poca cosa, Lorenz debe de ser un buen amigo.

«A ninguno nos hace gracia, pero a lo mejor ha llegado su hora». El protagonista es la única razón de que este melodramilla se haya estrenado en nuestro circuito de salas; de hecho, parece la única razón de que haya salido adelante. No es que la historia firmada por el debutante Randy Brown sea lo más predecible y previsible que nos han propuesto en lo que va de año/década/milenio, es que es sosona y bobalicona a más no poder. El carisma del cascarrabias sostiene los pasajes en los que participa, pero las líneas relacionales, la evolución del cuento de reconciliación y el reencuentro de cada cual con su destino y felicidad individual no engancha más que en contados, contadísimos pasajes. Además, el cineasta dirige de un modo irregular, edición y fotografía no destacan y la banda sonora es de lo peor que se ha orquestado en años.

Así las cosas, aunque transite de un modo apaciblemente inane a lo largo de sus excesivos 111 minutos, “Golpe de efecto” no encuentra prácticamente méritos en la labor de su responsable principal. Porque el reparto, uno de los puntales de la película, también parece responder totalmente al reclamo del bueno de Clint, al menos en su elenco secundario, poblado de grandes secundarios como Bob Gunton, George Wyner, Robert Patrick , Ed Lauter, Chelcie Ross o John Goodman . En otra era generacional, Amy Adams , siempre bien, y Justin Timberlake , siempre Justin Timberlake ─que cada uno lo interprete como quiera─; y un guiño especial al simpático Matthew Lillard , que nunca dejará de sorprendernos en la evolución de su inextricable currículo profesional. Aquí el problema, desde luego, no es la curva.

Calificación: 4/10


    Source URL: http://www.labutaca.net/criticas/golpe-de-efecto-el-problema-no-es-la-curva/