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«Harry Potter y las Reliquias de la Muerte: Parte I». Tómate tu tiempo

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«Harry Potter y las Reliquias de la Muerte: Parte I». Tómate tu tiempo

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La penúltima entrega de las aventuras cinematográficas del mago de Hogwarts mantiene la esencia de la entrega anterior, convertida en un sombrío y pulcro espectáculo visual destinado a anticipar la batalla final que está por llegar.

Harry (Daniel Radcliffe) huye de la amenaza, a estas alturas ya casi definitiva, del malvado Lord Voldemort (Ralph Fiennes). Hermione (Emma Watson) y Ron (Rupert Grint), por supuesto, serán sus escuderos. Y en la preparación de la batalla final, una serie de artilugios misteriosos, los Horrocruxes, puede inclinar la balanza de un lado u otro. Se acaba el chollo comercial del mago de Hogwarts, de suerte que la adaptación de la última y voluminosa novela de la extenuante saga de J.K. Rowling ve la luz en dos porciones, la primera de las cuales ya se nos ha echado encima. “Harry Potter y las Reliquias de la Muerte: Parte I” mantiene la pauta básica de la entrega anterior, convertida también en aparatoso puente de tránsito hacia lo que se antoja un épico duelo final de dimensiones mastodónticas en julio de 2011.

Con David Yates nuevamente al frente, la película hereda el fastuoso, acerado, sombrío ─padres despistados con niños pequeños, abstenerse─ y delicado diseño de producción de la contigua revelación de la identidad del príncipe mestizo, de manera que la cinta se convierte en un espectacular catálogo visual dispuesto a enmarcar la progresiva pesadumbre del trío principal, asediado por sus responsabilidades para con el mundo mágico y por las tribulaciones inherentes al paso por la adolescencia. Sin embargo, y este es el gran, insalvable y categórico problema de la propuesta, Yates y su equipo parecen haber olvidado que hay más público tras la ingente legión de incondicionales de las aventuras de Potter, un palco más que considerable ─y clave para el éxito de la franquicia─ ajeno a las novelas originales y que tan sólo busca un entretenimiento mainstream aliñado con refrescos y palomitas.

Así, el cineasta abraza abusivamente líneas narrativas secundarias innecesarias para los neófitos, una serie de ramificaciones relacionales que sobrecarga el ritmo del cuerpo principal de una historia abierta y cerrada con estruendo pero que centra cargantemente su mirada en el trasnochado transitar de los mozuelos de un escenario a otro con inciertas actitudes y expectativas. El montante total, cercano a las dos horas y media de duración, se antoja excesivo en su avance, a pesar de la soberbia, madura y consciente labor de dirección de Yates, que equilibra su apuesta visual con mimo y un saber hacer fuera de toda duda, tanto en la planificación estática como en la utilización ─escasa─ de una cámara en mano que aporta viveza en los momentos puntuales necesarios. Igualmente, el bombardeo de secundarios y derivaciones satura pese a quedar relegado a un desmedido segundo plano, aunque es de suponer que todo y todos están planificados para el auténtico fin de fiesta. Un ─otro─ hermoso bombón excluyente.

Calificación:
6/10

En las imágenes: Fotogramas de “Harry Potter y las Reliquias de la Muerte: Parte I” © 2010 Warner Bros. Pictures y Heyday Films. Distribuida en España por Warner Bros. Pictures International España. Todos los derechos reservados.

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