“Katyn”: Verdad sin ira para alcanzar la libertad

Escrito por el 13.10.09 a las 17:44

Una película muy narrativa y esencial, a la que antes le interesan los hechos ocurridos y las reacciones de los protagonistas que las ideas. Ausencia de sentimentalismo y emociones fuertes componen la notable cinta de Andrzej Wajda.

Sabe de lo que habla porque lo sufrió en sus propias carnes, y sabe cómo contarlo porque lleva más de cincuenta años construyendo la historia fílmica de Polonia y nadie discute su oficio. Se estrena ahora la última película del veterano Andrzej Wajda, donde se respira un especial cariño —dedicada a sus padres, además de incluir muchos elementos autobiográficos— y también el alivio de poder contar, por fin, lo que realmente sucedió en los bosques de Katyn tras la invasión soviética de su país en septiembre de 1939. Una historia que busca la verdad de los hechos de mano de su protagonista, el capitán Andrzej, testigo y mártir de un pueblo zarandeado por los ejércitos vecinos de uno u otro signo, y que encontró en la cultura y la religión el factor de unidad para sobrellevar con dignidad y heroísmo tanto atropello. “Katyn”, una cinta que estuvo nominada al Oscar® como Mejor Película de Habla No Inglesa, es toda una clase de historia y una declaración de valores humanos, y nunca un rencoroso ajuste de cuentas frente a la “versión oficial”.

Ampliar imagen

El cine de Wajda ha bebido de la tradición cultural polaca, y su empeño siempre ha sido el de capturar la verdad histórica de su patria acercándose con personajes del pueblo, con ideales por los que luchar y amores que les daban fuerza en el infortunio, con anhelos de libertad y de reconocimiento, pero también con debilidades y momentos de desesperación. Son héroes románticos —en el sentido cultural— capaces de dar la vida por su país, con un sentido de lealtad a prueba de bombas y una fe sólida presente en el gozo y en el dolor. Toda su filmografía está jalonada de grandes épicas personales y momentos de tremenda desesperanza, de contemporizadores y traidores, y también de gentes con arrojo y generosidad, humanidad y ternura. Guerra y amor que vertebran su cine para elevarse más allá de la coyuntura concreta que se narra —casi siempre la Polonia de posguerra— y profundizar en el interior del hombre de cualquier tiempo y lugar.

Ampliar imagen

Todo lo anterior está presente de manera muy viva en “Katyn”, con enorme fuerza e intensidad porque los hechos narrados no carecen de ellas, y porque Wajda los refleja con una planificación y posicionamiento de cámara que ensalza el heroísmo de unos, y primeros planos que recogen el sufrimiento de otros, o una mirada humana que comprende y disculpa a aquellos que no supieron ser fuertes y se plegaron al dictado de los invasores. No hay juicio moral ni dedo acusador hacia los polacos porque Wajda es un humanista y un patriota, y tampoco hay rencor ni odio hacia los alemanes y soviéticos asesinos, porque su mirada al pasado es una apuesta por el futuro y porque “para vivir hay que perdonar”. Pero Wajda sabe que perdonar exige y presupone rescatar del olvido la memoria tergiversada o silenciada, y sacar a la luz la verdad de lo ocurrido. De ahí su empeño por esclarecer la gran mentira que la URSS se negó a reconocer durante décadas: que la masacre de 20.000 soldados del ejército polaco había sido perpetrada por soviéticos, y no por alemanes. En ese punto de manipulación e intoxicación informativa, el director de “Cenizas y diamantes” opta por introducir en la historia de ficción algunas imágenes documentales ofrecidas por Stalin “pasando el muerto” al ejército nazi, y engordar así una triste verdad ocultando la propia: es el cine de propaganda tan cultivado por los totalitarismos.

Ampliar imagen

Una película muy narrativa y esencial, a la que antes le interesan los hechos ocurridos y las reacciones de los protagonistas que las ideas, para aprender del pasado y mirar después hacia la construcción de un futuro personal o colectivo. De ahí su empeño por construir una historia coral en la que queden recogidas la diversidad de situaciones y la dispar actitud ante la invasión o el crimen: rebeldía y enfrentamiento en Agnieszka o en el sobrino de Andrzej, resistencia pasiva y lucha en la clandestinidad de los hombres de cultura que esconden las pertenencias de los asesinados, sumisión y colaboracionismo en Jerzy hasta el remordimiento y la tragedia, lealtad y amor en Andrzej y su mujer Anna, o en el general y su esposa. Un matizado cuadro de personajes que quiere reflejar el variopinto panorama social, en un ambicioso intento por trasmitir toda la verdad de lo ocurrido en esos años. Y precisamente en esa voluntad totalizadora, Wajda hace que la historia se disperse mucho y que algunas subtramas tengan escaso desarrollo, recurriendo a atajos narrativos: las historias de la joven pareja enamorada no duran más que unos instantes, lo mismo que la de las hermanas de Piotr o la del buen ruso —una muestra más de la equidad y justicia del director— que acoge a Anna en su casa. Son personajes que, por otra parte, entran y salen en escena de manera un tanto abrupta y con cierto artificio, como queriendo mostrar al espectador un tipo de vida truncada por la guerra y la mentira, para salir al poco tiempo de escena.

Ampliar imagen

Sin embargo, la estructura y el montaje hacen que el guión no pierda en ningún momento fuerza narrativa. Las interpretaciones gozan de intensidad dramática y sentida expresividad, mientras que la fotografía y demás elementos de atrezzo nos llevan al horror de una guerra, con algunas escenas crudas y espeluznantes en su parte final… como lo fue una realidad que no debe ser de nuevo silenciada o enterrada. Ausencia de sentimentalismo para dramas personales y emociones fuertes, pero no hay, como decía, odio en los personajes ni en Wajda, sino amor a la verdad. Por eso el filme comienza con una niebla que impide ver los hechos como ocurrieron, y termina antológicamente con un plano en negro —generado por la última paletada de tierra arrojada a la fosa tras la matanza de Katyn— a la par que se escuchan coros que claman perdón —poco antes las víctimas eran ejecutadas mientras rezaban—, hasta que los títulos de crédito aparecen y el silencio se hace dueño de la sala: es el necesario respeto a la verdad y a los muertos del pasado, y también la mejor muestra de que es necesario pasar página y perdonar para vivir, para trabajar por la Polonia nueva y libre. Esa es la mirada de Wajda, un cineasta de primer orden y un hombre de gran categoría, capaz de mirar sin ira a la verdad, de perdonar sin callar, para encontrar así la libertad.

Calificación: 8/10

En las imágenes: Fotogramas de “Katyn” – Copyright © 2007 Akson Studio, Telewizja Polska, Telekominikacja Polska y Polish Film Institute. Distribuida en España por Karma Films. Todos los derechos reservados.



Escribe tu comentario

AVISO: Su publicación no es inmediata, los comentarios están sujetos a moderación. La opinión de cada comentarista es personal y no representa la de LaButaca.net.

(obligatorio)

(obligatorio; no se mostrará)



5 - La Mirada de Ulises » Blog Archive » “Camino a la libertad”: Sobrevivir a la mentira - 11:11 - 08.01.11

[…] la realidad, a aquellos que disfrutaron con “Hasta donde los pies me lleven” o con la reciente “Katyń”. Al fin y al cabo, no siempre los nazis tiene que ser los malos de la película, y también Stalin […]



4 - La Mirada de Ulises » Blog Archive » El cine del verano - 16:16 - 05.07.10

[…] El secreto de sus ojos, de Juan José Campanella – En tierra hostil, de Kathlyn Bigelow – Katyń, de Andrzej Wajda – Amazing Grace, de Michael Apted – Invictus, de Clint Eastwood – Un tipo serio, […]



3 - La Mirada de Ulises » Blog Archive » “Ciudad de vida y muerte”: Los horrores de la guerra - 18:29 - 10.04.10

[…] Hace poco lo veíamos en “Katyn” y ahora nos lo vuelve a mostrar “Ciudad de vida y muerte”: la guerra como elemento […]



2 - La Mirada de Ulises » Blog Archive » Febrero, un buen mes para ir al cine - 9:13 - 04.03.10

[…] tanto cine en la cartelera, para nuestras recomendaciones en dvd nos quedamos exclusivamente con “Katyn”, a partir de los recuerdos personales de su director Andrzej Wajda sobre la matanza soviética en […]



1 - LA BUTACA - 10:34 - 05.11.09

Resumen del mejor cine de Octubre 2009…

Haciendo una selección de lo mejor que hemos visto en el cine durante el pasado mes de octubre, destacamos la película del polaco Andrzej Wajda, “Katyn”: una obra histórica necesaria que se acerca a la matanza soviética de oficiales y solda…



1

Resident Evil: El capítulo finalManchester frente al marMúltipleLa ciudad de las estrellas: La La Land

Resident Evil: El capítulo final
Manchester frente al mar

LionFiguras ocultasxXx: ReactivatedVivir de noche
Los del túnelContratiempo - película¡Canta! - películaPassengers

Múltiple
La La Land
Lion
Figuras ocultas
Ballerina
xXx: Reactivated
Vivir de noche
Contratiempo
¡Canta!
Los del túnel
Silencio
Solo el fin del mundo
Underworld: Guerras de sangre
¿Tenía que ser él?
Proyecto Lázaro
La autopsia de Jane Doe
La tortuga roja
Passengers
Comanchería
Rogue One: Una historia de Star Wars
Hasta el último hombre
La llegada (Arrival)
Animales nocturnos
Un monstruo viene a verme
Vaiana
 
Novedades Secciones Enlaces Facebook     Twitter     Instagram                   
Destacado:  OSCARS 2018: Nominaciones por películas

© LABUTACA.NET - C/ Orba, 12, 8 - 46910 Benetússer, Valencia, España - E-mail: redaccion@labutaca.net
Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Prohibida la reproducción de los contenidos de este sitio sin consentimiento expreso de sus propietarios. Todos los derechos reservados.