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«La boda de mi mejor amiga»: Judd Apatow en femenino

Críticas

«La boda de mi mejor amiga»: Judd Apatow en femenino

«La boda de mi mejor amiga» reproduce esquemas y temas de la Nueva Comedia Americana en su versión femenina. Hilarante, excesiva en su metraje y con una extraordinaria Kristen Wiig a la cabeza de un grupo de actrices en estado de gracia.

Años después, la Nueva Comedia Americana es un subgénero consolidado, a prueba de desgaste. Y no sólo gracias a orbitar en torno a ese gurú que la tendencia requería, ese director-guionista-productor que encuentra en Judd Apatow el impulso y el emblema necesarios, de quien lleva tiempo fraguando ese espacio y extendiendo su compromiso con la comedia. También se debe su éxito a la heterodoxia del conjunto, la idea de que esa comedia tanto conjuga productos nucleares, afines a las constantes establecidas por el propio Apatow desde sus propias películas —«Lío embarazoso» (2007), como representante más probable—, como más periféricos y bajo el mando de voces personales —Adam McKay, David Gordon Green— que, si bien comparten esencias, divergen en las direcciones de ese renovado humor.

En ese primer grupo y centro gravitacional, la evolución última —y feliz— del movimiento se traduce en «La boda de mi mejor amiga» (ver tráiler y escenas). Traslación inequívoca de los temas Apatow a una producción eminentemente femenina, la película reproduce esquemas y bromas a costa de la inmadurez, el instinto autodestructivo del perdedor y la amistad como motor de afectos que supera obstáculos, incluso los que marcan las despedidas —la conclusión de la boda es escena gemela de la despedida en el centro comercial en «Supersalidos» (Greg Mottola, 2007)—. Y no lo hace como superposición de arquetipos —masculinos, a menudo acusados de sexistas— de esa comedia en el sexo opuesto, sino como adaptación a la feminidad de sus protagonistas, perfectamente consciente y natural desde un guión que firma su protagonista Kristen Wiig junto a Annie Mumolo, tándem que encuentra su origen en la compañía de teatro de improvisación The Groundlings.

Y precisamente es Wiig, comediante extraordinaria salida de la cantera del «Saturday Night Live» (1975-), el alma mater de una película que, en su entrega a la comedia de improvisación, padece los mismos desajustes que otros títulos de la factoría: dentro del desmedido metraje y poca concisión narrativa del filme que firma Paul Feig, la actriz es a todas luces justísima acaparadora de protagonismo y estrella, una que brilla con especial intensidad en sus enfrentamientos dialécticos con Rose Byrne, aquí fabulosa arpía del buen gusto y el recato. Entre esa rutilante pareja y el tristemente desplazado dúo que conforman Wendi McLendon-Covey y Ellie Kemper, hay un quinto elemento que no puede pasarse por alto: Melissa McCarthy como magnífico e impúdico ciclón de escatología y humor slapstick, memorable en la visita a la exclusiva tienda de vestidos de novia.

Calificación: 7/10


En las imágenes: Fotogramas de “La boda de mi mejor amiga”, película distribuida en España por Universal Pictures International Pictures Spain © 2011 Apatow Productions, Relativity Media y Universal Pictures. Todos los derechos reservados.

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