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«La conspiración»: Robin Wright, de Oscar®

Críticas

«La conspiración»: Robin Wright, de Oscar®

«La conspiración» revela inquietantes paralelismos entre el momento histórico en que transcurre y el actual. Una película llena de inspiradas interpretaciones, en especial una impresionante Robin Wright que podría aspirar al Oscar®.

Aparte de uno de los nombres fundamentales del cine norteamericano de las últimas décadas, Robert Redford sigue respondiendo a las características de aquellas estrellas surgidas y crecidas bajo la influencia de la contracultura de los sesenta y los setenta. Estrellas que ponían su visibilidad e influencia al servicio de un compromiso político exigido por la difícil situación que atravesaba el país. Con el paso de los años, y una carrera más centrada ya en la dirección, ese compromiso ha ido adaptándose a las exigencias de los nuevos tiempos y desafíos, como demostró la fallida «Leones por corderos» (2007), que fracasaba en su excesivo didactismo, en un claro ejemplo de cómo, a veces, el mensaje se come literalmente a la película.

Mucha mejor suerte ha corrido con «La conspiración» (ver tráiler y escenas), una cinta que reconstruye la reacción y el juicio a los acusados de conspirar para asesinar al presidente Lincoln en 1865, cuando las heridas de la Guerra de Secesión estaban en carne viva y la integridad misma de la nación parecía en peligro. El afán de venganza contra los perpetradores del magnicidio, procedentes del derrotado sur, se sobrepuso a cualquier idea de justicia, y en nombre de los altos ideales proclamados en la Declaración de Independencia, se recortaron los derechos civiles y se instauró el estado de excepción.

Si a algún género puede adscribirse este título, es al del cine de juicios, pero éste no es más que una excusa para mostrar las inquietantes similitudes existentes entre las reacciones de aquel momento y las que se sucedieron tras el 11-S. Aquí, no importa tanto la fidelidad de la reconstrucción histórica —aunque es de señalar el esfuerzo de producción por dotar de realismo a cada uno de los escenarios y detalles de época—, como que el espectador sea capaz de identificar por sí mismo que, en realidad, la democracia es un valor siempre frágil, siempre amenazado, y que las tentaciones para sofocarla, normalmente envueltas en bellas palabras, han sido una constante en la historia.

Un mensaje que cobra aún más fuerza al seguir el caso de la única mujer juzgada por participar en la conspiración que da título a la película —mucho menos eficaz que el original, «The Conspirator», que juega hábilmente con la indefinición para dejar en el aire quiénes eran los verdaderos conspiradores, si los asesinos o el Gobierno que, encabezado por el secretario de la Guerra Edwin Stanton, amañó un juicio y socavó todas las garantías establecidas por la constitución—, interpretada por una simplemente maravillosa Robin Wright, que desde ya pasa a ser una de las preferidas para llevarse el Oscar® de quien esto firma.

Porque si la cinta disfruta de unas más que inspiradas interpretaciones, con un siempre solvente James McAvoy, un prácticamente irreconocible Kevin Kline como Stanton, y unos eficaces Tom Wilkinson o Danny Huston, es quizá el apartado femenino el que brilla con más intensidad. No sólo por la portentosa madre encarnada por Robin Wright, sino también por una Evan Rachel Wood que, en el papel de la hija de la acusada, muestra también una enorme capacidad para añadir un alto grado de emotividad en su interpretación, sin caer nunca en el exceso sentimental. Pero en todo caso, y sin llegar al nivel de nuestra adorada ex princesa prometida, capaz de imbuir a su personaje de la elegancia, la dureza, el convencimiento y la dignidad que sólo una madre que busca proteger a sus hijos puede hacer, incluso aunque eso vaya en contra de sus intereses. Y si sus palabras nos golpean, sus silencios y su mirada maternal hasta el extremo nos conmueven.

Calificación: 8/10


Imágenes de la película “La conspiración”, película distribuida en España por DeAPlaneta  © 2010 The American Film Company y Wildwood Enterprises. Todos los derechos reservados.

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