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«La deuda»: El pacto de Berlín

Críticas

«La deuda»: El pacto de Berlín

John Madden firma un thriller político frío y con excelentes actores que sostienen una trama progresivamente apagada. «La deuda» es una película estrictamente correcta, pero también incapaz de trascender su bien manufacturado empaque.

El reciente estreno de «El caso Farewell» (Christian Carion, 2009) podría servir como primera parte de un díptico recuperador de cierta tradición del thriller político ambientado en la Guerra Fría, a completar con la presente «La deuda» (ver tráilerclips). Traíamos a colación, a raíz de aquella, la ejemplar «El pacto de Berlín» (1985), de John Frankenheimer, sin sospechar que un mes más tarde el último trabajo de John Madden iba a evocar, de manera más rotunda, los presupuestos de aquella: una estrecha relación entre el escenario de la Europa del Muro y las identidades desintegradas, y la pervivencia de restos de la memoria trágica; tensiones que en el caso de Madden, significan la necesidad de erradicar ese pasado traumático, y en el de Frankenheimer, la amenaza del advenimiento del IV Reich.

Remake de la israelí «Ha-hov» (Assaf Bernstein, 2007), «La deuda» se mueve en los terrenos de la estricta corrección —y nada más— que se espera de su director, empezando por una excelente labor de casting que pasa por ser lo mejor de la propuesta: la identificación de tres personajes en seis actores distintos puede presumir de naturalidad y buen hacer en cada uno de los casos —de un lacónico Sam Worthington a un torturado Ciarán Hinds, de una inocente Jessica Chastain a una Helen Mirren erosionada por el tiempo y la mentira—. No hay patinazos en las fricciones, en los intercambios dramáticos que se suceden en enclaves y momentos históricos distintos, lo que es lo mismo que decir que un reparto más que solvente se basta y se sobra para sostener esta trama procedentemente fría, progresivamente apagada que muere en la mecánica teatralidad de Madden. Las limitaciones del director de «Shakespeare in love (Shakespeare enamorado)» (1998) nunca pertenecerán al apartado interpretativo, pero sí se destapan en la buscada trascendencia dramática que aquí apunta hacia la memoria histórica, o en la excesiva severidad que respira el filme incluso en los momentos que menos la necesita —la secuencia de los tres agentes en el bar, el más que prescindible tramo final en Ucrania—.

Película perfectamente comedida, diligentemente manufacturada y remitente a un cine que nunca debiera caer en el olvido, sus carencias se contemplan más en la inevitable comparación con la mucho más memorable «Munich» (Steven Spielberg, 2005). Con menos frialdad y más autoconsciencia genérica, Spielberg conseguía el vitalismo y la autoría sin desmarcarse de la tradición a la que rendía pleitesía. Madden, en cambio, sólo parece aspirar al gris y la asepsia como vías definitivas —y conformistas— para la asunción de esa herencia.

Calificación: 6/10


En las imágenes: Fotogramas de “La deuda”, película distribuida en España por Universal Pictures International Spain © 2010 Universal Pictures, Focus Features y Marv Films. Todos los derechos reservados.

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