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«La gran revancha»: Último asalto

Críticas

«La gran revancha»: Último asalto

La reunión de dos leyendas del ring cinematográfico no tiene mucho fuelle, chicha ni emoción, más cerca de un melodrama telefílmico que de un largometraje a tener verdaderamente en cuenta. Más allá de lo icónico del asunto, poco que destacar. 

Henry Sharp (Sylvester Stallone) y Billy McDonnen (Robert De Niro) fueron grandes sobre el ring. Grandes figuras, grandes rivales. Se odian a muerte, y van a tener una última oportunidad de arreglar sus problemas a puñetazos. Enmarcada dentro del subgénero leyendas-que-se-enfrentan-al-paso-del-tiempo recibimos “La gran revancha” (ver tráiler), que ya de entrada tiene ganadas las simpatías de casi todos gracias al irresistible reclamo de ver a la pareja principal enfundarse un calzón para subir de nuevo a la lona. Rocky Balboa vs. Jake La Motta, ni más ni menos. Ahora bien: ¿ofrece la película dirigida por el muy irregular Peter Segal algo, aparte de lo icónico del asunto? Pues más bien no.

Sylvester Stallone y Robert De Niro en "La gran revancha"

«¿Es una broma?». El problema no es la floja mano del cineasta, que filma sin mucha fuerza un conjunto innecesariamente inflado a casi dos horas de duración. Lo malo es que el libreto de Rodney Rothman sobre el argumento de Tim Kelleher aburre bastante, porque en vez de divertir al respetable con una (no por improbable menos apetecible) odisea pugilística amena y festejable ─más aún con el tono sarcástico que parece proponer en principio─ se limita a firmar un melodrama telefílmico agotadoramente previsible y lineal. Y a la planicie narrativa, llena de trazas relacionales de escaso interés y caminos a cuál más extraviados, se unen una banda sonora equivocada y un trabajo digital regular.

Kim Basinger en "La gran revancha"

Pero claro, aquí entra el elemento humano. Stallone y De Niro están tan entregados, tan faltos de complejos ─secuencias como la de la creación del videojuego son de lo más chocantes y socarronas─ y tan volcados en aceptar lo que hay con una envidiable dignidad, que es difícil relegar “La gran revancha” al olvido inmediato. Y eso que el combate final no tiene mucha chicha ni emoción, y llega cuando parte del palco estará ya bastante cansado de ver a la pareja acercarse y alejarse y acercarse y alejarse de todo y todos los que les rodean. Eso sí, quien quiera aventurarse elevará considerablemente el nivel en la versión original, lleno de ecos obreros y farfulles entre dientes. Último asalto, segundos fuera.

Calificación: 4/10

Imágenes de “La gran revancha” © 2013 Warner Bros. Pictures, Gerber Pictures y Callahan Filmworks. Todos los derechos reservados.

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