Síguenos

«Larry Crowne, nunca es tarde»: Tom Hanks y el parvulario

Críticas

«Larry Crowne, nunca es tarde»: Tom Hanks y el parvulario

El segundo largo de ficción dirigido por Tom Hanks es tan párvulo, tan ñoño y tan anodino que incluso mosquea. Una historia de reciclaje personal que se convierte rápidamente en una de las películas más insustanciales de los últimos años.

Larry (Tom Hanks) es el más esforzado trabajador de los almacenes UMart; incluso ha sido elegido Empleado del Mes en nueve ocasiones. Pero no ha ido a la universidad, y no puede ascender. Así que le echan. A buscarse la vida. Quince años después de “The Wonders” (1996) Tom Hanks vuelve a ponerse tras las cámaras de un largometraje de ficción con “Larry Crowne, nunca es tarde” (ver tráiler), propuesta que también produce y guioniza ─junto a Nia Vardalos, la fugazmente popular responsable de la exitosa “Mi gran boda griega” (2002)─ y que sorprende por lo epatantemente anodino de sus resultados generales. Es tan párvula, tan simple, tan ñoña, que incluso mosquea. Pero bueno, se olvida según se va viendo…

«Eres más guay de lo que aparentas». Y es que realmente es complicado reseñar algo mínimamente destacable de una de las películas más lacias de los últimos años, una no-comedia no-dramática desnatada, descremada, desgrasada… insustancial, en una palabra. Insustancial hasta lo enervante, además, porque según se desarrolla, esta fábula lobotomizada acerca de la superación y el reciclaje personal en tiempos duros ─el protagonista se va de cabeza al paro en plena cincuentena─ se descubre como un auténtico desastre en términos de evolución de personajes ─todos son planos hasta lo incomprensible─, contenidos más o menos soslayados ─no hay crítica ni alabanza hacia el sistema educativo, laboral o financiero; de hecho, no queda claro si estudiar es útil o no─ o cualquier aspecto que se pueda tener en consideración en cuanto a contenidos de interés.

La banda sonora es tan siesa como el conjunto, al igual que su fotografía o su edición, dejando muy poco margen al espectador para retener algo en la memoria una vez llegan los, por supuesto, fútiles créditos finales. De hecho, lo más impactante de “Larry Crowne, nunca es tarde” es el artificial aspecto de su pareja principal, con Tom Hanks y Julia Roberts convertidos en dos maniquíes estirados que parecen utilizar este tipo de producciones para financiar sus siguientes paradas por algún quirófano de Beverly Hills. Por pantalla pululan el simpático Cedric the Entertainer, Taraji P. Henson, Bryan Cranston o una oronda hasta lo irreconocible Pam Grier, aunque su participación es tan insípida como todo lo que rodea este intento de tocar el corazoncito del respetable a base de ofrecer la nada más absoluta durante algo más de hora y media. Menudo panorama.

Calificación: 3/10


Imágenes de “Larry Crowne, nunca es tarde”, película distribuida en España por Tripictures © 2011 Playtone Productions y Vendome Pictures. Todos los derechos reservados.

Continue Reading
Publicidad

Lo más leído

Subir