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«Las acacias»: Esperanza bajo mínimos

Críticas

«Las acacias»: Esperanza bajo mínimos

Una nueva y valiosa muestra de cine materialmente mínimo que desde la concisión técnica y la exigencia para con el espectador ofrece unos resultados ampliamente humanos, perfectamente estimables. Pequeña sorpresa de la cartelera.

Rubén (Germán de Silva) transporta madera en su camión de Paraguay a Buenos Aires. Como favor a su jefe accede a llevar a la capital argentina a Jacinta (Hebe Duarte) y su hija de cinco meses, Anahí (Nayra Calle Mamani). Pablo Giorgelli debuta en el largometraje de ficción con “Las acacias” (ver tráiler), un nuevo ejemplo de cine materialmente mínimo, minúsculo, de ese que necesita del impulso de los festivales para sobrevivir; afortunadamente, la película volvió de Cannes con tres premios bajo el brazo ─entre ellos, una Cámara de Oro que revalida el compromiso del certamen con ese arte casi ajeno al cauce comercial tras reconocer en su penúltima edición a la peligrosa “Año bisiesto”─, galardones que le insuflarán vida internacional.

Esta historia, como es de suponer, necesita de la complicidad del espectador, al que exige plegarse a sus condicionantes primeros. En ese sentido no engaña a nadie. Y lo cierto es que Giorgelli, también al guión junto a Salvador Roselli, exige pero también ofrece y satisface desde la parquedad de sus presupuestos, con tan sólo un escenario básico y un triplete de almas que se encuentran sin consecuencia aparente; sencilla también en lo técnico, la cámara escruta, no juzga, observa al margen de acompañamiento musical apoyada, eso sí, en una fotografía irregular y un montaje indefectiblemente errático y en ocasiones dubitativo, que juega con simples simbolismos ─el interior opresivo de la cabina vs. la inmensidad que circunda la carretera─ pero que no carga al observador con irrelevancias.

Y el apartado interpretativo equilibra el conjunto con eficacia. Germán de Silva evoluciona con sutileza del tipo arisco que simplemente (sobre)vive al hombre que encuentra en el ─leve─ contacto humano el asidero para recuperar su propia esencia vital; Hebe Duarte, de rostro franco y sonrisa luminosa, tiene en este un primer papel cinematográfico más sencillo que el de su compañero, desde luego, pero que perfectamente defiende desde su honestidad; y, por curioso que resulte, hay que destacar en unas líneas el sorprendente e inconsciente trabajo de Nayra Calle Mamani, adorable bebé que de manera increíblemente solvente se pliega a las necesidades de cada situación para detonar la práctica totalidad de los acontecimientos. Una de esas pequeñas sorpresas de la cartelera. Que las hay.

Calificación: 6/10

Imágenes de “Las acacias”, película distribuida por Festival Films © 2011 AireCine, Utópica Cine y Armonika Entertainment. Todos los derechos reservados.

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