Síguenos

«Los idus de marzo»: Las catacumbas del poder

Críticas

«Los idus de marzo»: Las catacumbas del poder

George Clooney dirige y protagoniza un ensayo sobre la ética en la que se funda el poder. «Los idus de marzo» es un viaje a las catacumbas de la moral política que, sin embargo, acusa el esquematismo de un guion que no se adentra en el lodo.

En tiempos de descreimiento político, de ausencia prácticamente generalizada de confianza en el poder y en la clase política que lo sustenta, el estreno de «Los idus de marzo» (ver tráiler y escenas) resulta oportuno, pero no menos que el precedente aplazamiento del proyecto por parte de sus impulsores George Clooney y Grant Heslov. En 2008, el guion co-escrito por ambos junto a Beau Willimon —basado en «Farragut North», la obra teatral de éste último— ya estaba listo para ser llevado a la pantalla, pero la victoria de Barack Obama en las presidenciales —con el apoyo público de Clooney a su campaña— pospuso su ejecución, según el propio actor y director, al momento en el que la esperanza había dado de nuevo paso al cinismo.

El susodicho aplazamiento bien podría encontrar dos lecturas tan incómodas como el propio material sujeto a adaptación. Por un lado, su incuestionable vigencia en un día a día marcado por la persistente debacle, noticia tras noticia, caso tras caso, de la moral política en tiempos de crítica sensibilidad hacia cada gesto que es llevado a cabo desde el poder. Por el otro, la sensación de que postergar la adaptación no era particularmente necesario, visto el más que discutible mordiente que «Los idus de marzo» guarda detrás de sus imágenes, eso sí, sostenidas por una cierta conciencia liberal contra la que este crítico no tiene nada que objetar. Pero es que la película no es, en principio, un toque de atención a la integridad demócrata justo cuando más se la necesita. Tampoco es un estudio sobre la corrupción política en sí, de nuevo y como siempre tan vigente en los titulares diarios. Más bien, se trata de una aproximación a la pérdida de la inocencia  del creyente, la corrupción moral a la que el individuo —sólido Ryan Gosling, en su transformación de alegre ingenuo a impenetrable depredador— sucumbe para sobrevivir entre despachos, oficinas de campaña y backstages de escenarios de grandes debates.

En ese viaje a las catacumbas de la moral política, Clooney resume esa perversión del alma en un plano final tan sintético de la retórica del filme como el propio cartel que lo promociona. Sin embargo, la pulcritud de su trabajo contrasta con la escasa sensación de profundidad que éste deja: lejos de la calculada densidad que respiraba «Buenas noches, y buena suerte» (2005), aquí la incursión en los entresijos de unas primarias se ve condicionada por el esquematismo de un guion que peina el campo de batalla, pero que no se adentra en el lodo donde ésta tiene lugar. La candidez excesiva de su protagonista en momentos señalados o la extemporánea tragedia que redirige el curso de los acontecimientos, son algunos de los poco afortunados avatares en un libreto  que limita, considerablemente, el potencial de este ensayo sobre la ética en la que se funda el poder.

Calificación: 6/10


Imágenes de «Los idus de marzo», película distribuida en España por Universal Pictures International Spain © 2011 Cross Creek Pictures, Exclusive Media Group, Crystal City Entertainment, Smoke House y Appian Way. Todos los derechos reservados.

Continue Reading
Publicidad

Novedades destacadas

Guía de películas

A B C D E F G H I J K L M N O P Q R S T U V W X Y Z 1
Subir