Síguenos

«Los mercenarios (The expendables)»: Stallone’s Eleven

Críticas

«Los mercenarios (The expendables)»: Stallone’s Eleven

FichaSinopsisCartelFotosTráilerEntrevistasNoticiasBanda sonora
PreviaCríticasComentarios

Reparto tremebundo para una exhibición de testosterona y diversión como hace décadas que no se veía en pantalla grande. Disfrutable cien por cien, pero con un halo efímero y anecdótico que impide soñar con un retorno de la acción añeja.

Con la ayuda del general Garza (David Zayas), el misterioso e impoluto James Monroe (Eric Roberts) establece una férrea dictadura en un pequeño país latinoamericano. Grave error. Gracias a “Rocky Balboa” (2006), Sylvester Stallone demostró que aún tenía bazas que jugar para entretener al respetable, una sensación que subrayó recientemente con la comiquera y desfasada  “John Rambo” (2008); ahora abandona los dos principales iconos de su carrera y presenta “Los mercenarios (The expendables)”, propuesta de visión obligada para un inabarcablemente inmenso territorio fandom deseoso de rendirse ante la diversión de un festival de testosterona y virilidad, de mano de un grupúsculo de tótems vivos en la memoria ─y la rutina diaria, prácticamente─ del cinéfilo de videoclub y televisor.

Director, protagonista y cofirmante del guión ─junto a Dave Callaham─, Stallone rinde pleitesía a sus compañeros de batalla, un puñado de brutotes que tantas y tantas tardes han llenado ─algunos lo siguen haciendo─ de guantazos y chistes malos desde pantallas grandes y pequeñas. Más o menos bien situados en la industria actual, pero siempre activos desde los parámetros que bailan entre la serie A y la Z, Dolph Lundgren, Eric Roberts, Terry Crews, Steve Austin, Jet Li, Randy Couture y Mickey Rourke se unen al más duro del momento, el hiperbólico Jason Statham, en un continuum desatado a partir de un libreto que aparca polémicas de contexto y sitúa su acción al más puro estilo Cannon, en un punto indefinido del mapa regido por un microejército de extras dispuesto a ser masacrado por un casting increíble aunque un tanto chirriante en su búsqueda de complicidad espontánea. Ante tanto exceso, no se puede pedir todo.

El director fija la vista en la prolongación de su trabajo, rebajando considerablemente la dosis de violencia para abarcar un palco más amplio que consolide el primer eslabón de lo que pretende ser una trilogía; de ahí, macanudos tiempos muertos centrados en la sumersión en la triste realidad del soldado de fortuna, así como abundantes reuniones a puerta cerrada en la que los machotes paramilitares conviven a carcajada batiente relatando anécdotas carentes de cualquier significado. Nada importa demasiado, porque nadie busca profundidad en la propuesta con la honrosa excepción del propio cineasta, que yerra al pretender bordar una filigrana fílmica con tan tosca materia prima: la fatalmente presentada pero con todo epatante secuencia Stallone/Willis/Schwarzenegger, o las molestas improntas que nutren la acción de sangre digital harto evidente y simplona, a pesar de su ímpetu a la hora de hacer bailar la cámara como si de un realizador primerizo y videoclipero se tratase. Sangre, sudor y balas, sí, pero un conjunto menos artesanal y añejo de lo que esperábamos. “The boys are back in town”, clama Thin Lizzy en los créditos. A ver si es verdad, y no es todo tan efímero y anecdótico como parece.

Calificación:
6/10

En las imágenes: Fotogramas de “Los mercenarios (The expendables)” © 2010 Millennium Films, Nu Image Films y Rogue Marble Pictures. Fotos por Karen Ballard. Distribuida en España por Wide Pictures y Universal Pictures International Spain. Todos los derechos reservados.

Continue Reading
Publicidad

Novedades destacadas

Guía de películas

A B C D E F G H I J K L M N O P Q R S T U V W X Y Z 1
Subir