Inicio > Críticas de cine > “Los ojos de Julia”: El terror hispano se c...

“Los ojos de Julia”: El terror hispano se consolida

Escrito por el 01.11.10 a las 2:10

FichaSinopsisCartelFotosTráilerEntrevistas
PreviaCríticasComentarios

“Los ojos de Julia” es un entretenimiento sin pretensiones que cumple con su cometido. Una buena muestra de suspense terrorífico, con una historia bien armada y bien contada y una factura visual impecable.

Si los espíritus existen —que no lo sé—, el de Paul Naschy debe andar de parranda por esos mundos ectoplasmáticos en compañía de sus compinches de género: quién le iba a decir a él, pionero en esa paramera de cine español que no parecía tener cabida para algo que no fueran comedias ligeras o dramas ambientados en la guerra incivil, que ese su género terminaría convirtiéndose en avanzadilla comercial de primer nivel. Eso sí, producciones como “Los ojos de Julia” tienen poco que ver con la caspa que los productos de Naschy —o Jess Franco, otro visionario— desprendían por los cuatro costados.

Porque “Los ojos de Julia”, la película que, bajo el manto protector del pope del fantástico, Guillermo del Toro, se ha estrenado esta semana en nuestro país, poco tiene que ver, en cuanto a calidad de producción y exquisitez formal, con esos añejos y en ocasiones entrañables productos. El filme de ese talentoso realizador que ha demostrado ser Guillem Morales es de una factura visual irreprochable, y por lo demás constituye una buena muestra de cine de terror/suspense, con una historia bien armada y bien contada, que poco tiene que envidiar a cualquier producción foránea de ese mismo rubro. En suma, un producto comercial más que solvente.

Cine de suspense terrorífico, por supuesto: “Los ojos de Julia” se atiene estrictamente a los cánones del género, y, con la única excepción de su coda final —un apéndice pretencioso y desubicado—, se ciñe siempre a sus premisas formales y de fondo. En ese aspecto, su manejo de la tensión narrativa es bastante correcto, con una dosificación de la información siempre medida, en progresión muy suave, y un uso bastante moderado de los elementos de terror más explícitos —y cómodos—, esos golpes de efecto sonoros y/o visuales a cuyo abuso son tan dados otros productos del género. Esos elementos, unidos a la creación de una atmósfera sugerente y creíble, a base de un tratamiento cromático y tonal de la imagen muy coherente con las líneas de fuerza de la trama, así como un trabajo interpretativo de su protagonista (Belén Rueda) de buen nivel, son los puntos más fuertes de la cinta.

Sus problemas, puestos a apuntar también las fallas, radican en la resolución de la historia, especialmente en un cierre que el guión tarda en abrochar, generando un alargamiento tan prolongado como innecesario de una trama que, probablemente, ni daba más de sí ni requería de retruécanos alambicados que redundan en una demora del clímax definitivo rellenada con celuloide que poco aporta a lo desarrollado hasta ese momento. Algo que se da con cierta frecuencia —qué difícil es cerrar historias, por muy buen arranque que tengan y por bien desarrolladas que estén en su cuerpo—, y que quizá tenga que ver con un mal entendido afán de dotar a todo filme de un metraje determinado, confundiendo erróneamente enjundia con tamaño.

Aún así, hay que insistir en que “Los ojos de Julia” es una propuesta que funciona como producto mainstream, entretenimiento puro sin más pretensiones y que, sin pretender ser una obra maestra —que no lo es—, cumple con su cometido eficazmente. Promocionada de manera muy poco disimulada como una suerte de “heredera natural” de “El orfanato” (Juan Antonio Bayona, 2007), es muy probable que no llegue a alcanzar la descomunal repercusión comercial de su predecesora —aunque sí unos resultados en taquilla dignos e interesantes—. ¿Decepcionante? Más bien al contrario, cabría considerarlo un signo de la normalidad de una situación que a algunos nos resulta particularmente deseable, y que es la de que el cine español sea capaz de producir con regularidad títulos capaces de manejarse con solvencia en las ligas del gran público, de competir con los grandes tiburones que manufacturan los grandes estudios de Hollywood. Necesidad obliga…

Calificación: 6/10

En las imágenes: Fotogramas de “Los ojos de Julia” © 2010 Rodar y Rodar, Focus Films International, Antena 3 Films, Televisió de Catalunya y Mess Films. Distribuida en España por Universal Pictures International Spain. Todos los derechos reservados.

Escribe tu comentario

AVISO: Su publicación no es inmediata, los comentarios están sujetos a moderación. La opinión de cada comentarista es personal y no representa la de LaButaca.net.

(obligatorio)

(obligatorio; no se mostrará)



4 - elziete - 17:07 - 29.04.11

Solo he podido resistir 30 m de esta mediocridad, torpe y desmañada con un comienzo “in media res” a base de acumulación de tópicos y con una Belen Rueda que necesita de un guión, diálogos coherentes, planificación y montaje dignos para poder intentar ocultar sus limitaciones como actriz. El autentico terror lo siento cuando leo cosas como que la cinta es “de una factura visual irreprochable” y que uno de sus mayores méritos es no abusar del sonido para asustar.
Dios mio, si no hubiéramos visionado miles de películas antes que este quiero y no puedo, pensaría que la ceguera de Julia es muy contagiosa.



3 - Lina - 4:00 - 06.04.11

Excelente uso del suspenso, genial toque el de la banda sonora, una historia contada con cuidado detalle, una gran idea, que no solo radica en el suspenso, si no, en lo desolador y desesperante que puede llevar a un ser, vivir una vida vacia ante los ojos de un otro, y tener la necesidad de fraguar sustitutos a partir de algo tan indefenso como un invidente.

Hay que ver mas alla del salto de silla inevitable.
PD: no la recomienden indiscriminadamente



2 - Manuel Márquez - 14:25 - 01.11.10

Gracias por el apunte elogioso, Fernando; y gracias también por ese matiz que haces respecto al cine de Naschy -y el de sus coetáneos, en general, que se movían en otros géneros-, hecho, sin duda alguna, con muchas más limitaciones, no sólo presupuestarias, sino también técnicas (bueno, al fin y al cabo, unas y otras están íntimamente ligadas) y, por qué no decirlo, “políticas” también. El apunte que haces respecto a las generalizaciones es, sin duda alguna, de justicia, pero supongo que es un “pecado” dificíl de soslayar cuando se establecen categorías generales (y también valdría para estas pelis más recientes).

Un cordial saludo.



1 - fernando - 10:01 - 01.11.10

Buena crítica, aunque no hay que perder la perspectiva. Ya le hubiera gustado a Naschy contar con los presupuestos y los apoyos que estos cineastas de hoy en día cuentan. Y decir que “El huerto del fracés” o “El caminante” son casposas… No entiendo nada (que fácil es generalizar)




   "Big Hero 6": Muchísimo x 2
   "El hobbit: La batalla de los cinco ejércitos"...
   "St. Vincent": Un santo moderno
   "I feel good": ¡Montaje!
   "St. Vincent": Un gruñón guay
   "Exodus: Dioses y reyes". Realismo bíblico
   "Ouija": Cartero comercial
   "Exodus: Dioses y reyes". Menfis, Tennessee
   "Mortadelo y Filemón contra Jimmy el Cachondo"...
   "Mortadelo y Filemón contra Jimmy el Cachondo"...
   "Los pingüinos de Madagascar": Te gusta el mue...
   "Los Juegos del Hambre: Sinsajo – Parte 1". Só...
Síguenos en Facebook

Síguenos en Twitter



 
Mapa del sitio Más secciones Archivo de películas Facebook  Twitter  Google+  RSS
Nube de tags:  el hobbit | big hero 6 | exodus dioses y reyes | magia a la luz de la luna | ouija | juegos del hambre sinsajo | mortadelo y filemon | interstellar

© LABUTACA.NET - Avda. Jacarandas, 2, 722 - 46100 Burjassot, Valencia, España - Telf.: 96 375 58 22 - E-mail: redaccion@labutaca.net
Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Prohibida la reproducción de los contenidos de este sitio sin consentimiento expreso de sus propietarios. Todos los derechos reservados.