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«No es tan fácil»: Tres son multitud

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«No es tan fácil»: Tres son multitud

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Continuista respecto al modelo Meyers. La directora se consolida en el mainstream del género con otro ejemplo equilibrado, entre la afabilidad fácil y la disquisición más o menos original de los amoríos en la edad avanzada.

«Cuando menos te lo esperas» (2003), más que «¿En qué piensan las mujeres?» (2000), demostraba a Nancy Meyers logrando ese difícil escalón de la comedia romántica que ganaba la complicidad femenina (especialmente entre el público maduro) sin dejar de permitirse las travesuras justas para hacer del producto algo igualmente amable y accesible para el público masculino. «No es tan fácil» sigue la línea de aquella, presenta continuidad en tema y tono y también adolece de los mismos defectos: exceso de edulcorante para momentos concretos y falta de agallas para dar el paso adelante hacia el definitivo toque gross que definía al mejor Rob Reiner (el de los 80, claro está). Por tanto, Meyers consolida su nombre en el mainstream del género de los 90 con otro ejemplo equilibrado, a medio camino entre la afabilidad fácil y la disquisición más o menos original de los amoríos en la edad avanzada, pasando por la guerra de sexos y la soledad materna.

En estos menesteres, su mejor baza es una Meryl Streep que, pese a parecer continuar su rol desinhibido y festivo, risueño de «Mamma mia! La película» (Phyllida Lloyd, 2008), sigue siendo capaz de desarmar al más receloso de los espectadores con eventuales y devastadores gestos que exprimen la desazón o la confusión (más las expresiones de la acertadísima secuencia en la clínica, en la que el terror al envejecimiento se muestra incomparable frente al terror a la cirugía estética). Flanquean a Streep un Alec Baldwin pletórico y magníficamente desacomplejado, y un Steve Martin comedido, sorprendente en su interpretación de un torturado y maduro divorciado en el que abundan los signos de una tristeza post-traumática creíble.

Eso sí, Meyers bascula con demasiada frecuencia entre el chiste fácil (alguno de los derivados del colocón en la fiesta) y el diálogo inspirado (particularmente aquellas líneas que tienen que ver con las vicisitudes de una madurez mal llevada), siguiendo a rajatabla una fórmula que tanto podría aspirar a gran comedia romántica como a mediocre producto repleto de lugares comunes. Por supuesto, y en cualquier caso, la directora nunca se sale de un visible marco de corrección política pese a los presuntos atrevimientos que podría acometer ese (imperfecto) triángulo amoroso de divorciados encontrados, reencontrados y adúlteros. En ese marco, Meyers sólo sale realmente malparada en lo que corresponde a la subtrama de unos hijos confundidos y la impostada resolución del problema. En lo demás, nada hay en «No es tan fácil» que puedan reprochar o echar de menos los enamorados del modelo Meyers, vigente y gozoso de plena salud.

Calificación: 6/10

En las imágenes: Fotogramas de «No es tan fácil» – Copyright © 2009 Universal Pictures, Relativity Media, Waverly Films y Scott Rudin Productions. Fotos por Melinda Sue Gordon. Distribuida en España por Universal Pictures International Spain. Todos los derechos reservados.

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