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«One day (Siempre el mismo día)»: San Swithin

Críticas

«One day (Siempre el mismo día)»: San Swithin

Drama romántico imposible de llevar ante la horrorosa amargura compartida de la pareja principal. Aburrida, lenta, sin tono, escasa en pasiones y emoción, un día que se repite una y otra vez a lo largo de los años, una pérdida de tiempo.

Emma (Anne Hathaway, con un forzadísimo acento en versión original) y Dexter (Jim Sturgess) casi se acuestan el día de su graduación. Casi. Suficiente para atormentarnos durante casi dos horas. Casi. Tras la sobreestimada “An education”, Lone Scherfig se subraya como una cineasta con poco que decir desde su debut anglosajón ─al menos, de momento─ con “One day (Siempre el mismo día)” (ver tráiler), monumental ladrillazo erigido a partir de la novela de David Nicholls. Una propuesta destinada a seguidores del texto original o incondicionales irreductibles del amor cinematográfico, aunque emoción, lo que se dice emoción, tampoco es que abunde en sentido estricto…

«Nos hemos dejado atrás». El propio Nicholls se encarga de la adaptación de su libro, así que es lógico pensar que el gran problema de la película es cosa suya: los dos protagonistas son insoportablemente amargados, siesos e infelices, lo que hace imposible empatizar con uno u otro en modo alguno, máxime tratándose de una historia de intenciones románticas de una previsibilidad total y absoluta. Dos décadas perdiendo el tiempo, renegados el uno del otro y abandonados en manos de seres igual de insufribles ─Ian (Rafe Spall), cómico sin gracia, y Sylvie (Romola Garai), anciana a los treinta sin sentido del humor─, todo ello rodeado de un aura de petulancia rebelde arisca de baja estofa, aunque ese aspecto se va difuminando progresivamente, por suerte.

Si al irritante cóctel de personajes ─aunque los actores están bien, defendiendo lo indefendible en parte gracias al apoyo de una buena ambientación y dirección artística─ se une la falta total de tono de Scherfig, el resultado es abiertamente desechable en su consideración general. Para cuando “One day (Siempre el mismo día)” coge velocidad y un mínimo de emoción ─es decir, a cinco minutos del final y vía giro tan facilón como anticipado, jugando a abusar de las emociones del respetable─, nuestro interés se ha diluido tanto como la propia historia de amor de Em y Dex, Dex y Em, felices para siempre… o no. ¿O sí? Descubrirlo es cosa vuestra. Y a comer perdices, cavilando acerca de la intensidad erótica de la cama compartida.

Calificación: 3/10


Imágenes de “One day (Siempre el mismo día)”, película distribuida en España por Universal Pictures International Spain © 2011 Random House Films y Focus Features. Todos los derechos reservados.

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