Síguenos

«Paranormal activity 4»: La secuela nula

Críticas

«Paranormal activity 4»: La secuela nula

«Paranormal activity 4» solo se entiende desde el afán recaudatorio. Una secuela funesta, en la que el respeto a las reglas propias de la saga y la credibilidad han desaparecido, y en la que no hay novedad ni sorpresa alguna.

En 2009, «Paranormal activity» (Oren Peli, 2007) se convirtió en un rotundo fenómeno a partir de una variante de las nuevas caligrafías del terror. La transferencia de un miedo en primera persona vía cámara en mano que había propuesto «The Blair witch project»  (Daniel Myrick y Eduardo Sanchez, 1999) encontraba una variante doméstica, también celebrada con nocturnidad pero con los limitados puntos de vista de las cámaras fijas. Sin reformular nada en particular, aquella película establecía las reglas propias para una esperable saga que acabaría dándose con profusión: tres secuelas en tres años que hablan más de la explotación voraz de un éxito que de una sensata continuidad de la obra.

Pasados esos tres años, «Paranormal activity 4» (ver tráiler y escenas) es la secuela que mejor sirve para destapar las vergüenzas de una franquicia que, ya desde el principio, mostraba evidentes limitaciones. El respeto por las propias normas establecidas ha desaparecido, y la ansiedad por alimentar al espectador hambriento de hiperrealidad se traduce en la ruptura de la planificación visual que significaba la identidad de estas películas: ordenadores portátiles, móviles y otros dispositivos sacan a pasear la imagen de ese horror que se inmiscuye en lo cotidiano, al tiempo que demuestran una completa desgana por justificar la credibilidad de su uso. Así, la veracidad ha quedado diluida en la obscenidad comercial, y queda esperar alguna sorpresa entre un nuevo repertorio de efectismos baratos y sustos sin más razón que una violenta subida del volumen. Pero resulta que tampoco: todo aquel que recuerde «Paranormal activity 3» (Henry Joost y Ariel Schulman, 2011) ya tendrá en su mano todas las claves para adivinar el devenir de una trama que no guarda ni una sola novedad, ni un solo giro que haga razonable su existencia más allá del afán recaudatorio.

Quizá conscientes de esa nulidad, los responsables de la cinta juegan a divertirse mediante la inserción de guiños al género —la pelota roja de «Al final de la escalera» (Peter Medak, 1980), el triciclo de «El resplandor» (Stanley Kubrick, 1980), ese modélico niño diabólico — y a hacer a sus adolescentes de manual carne de cañón para demonios acechantes. Pero ni una cosa ni otra salva al conjunto del naufragio: lo primero, suena a una búsqueda de complicidad ya inútil a estas alturas de la serie; y lo segundo, acaba por conseguir una irritación tal que empuja a desearles su precipitación hacia un final cruel que, de paso, concluya la saga de una vez por todas.

Calificación: 2/10

Imágenes de «Paranormal activity 4», película distribuida en España por Paramount Pictures Spain © 2012 Manic Entertainment y Paramount Pictures. Todos los derechos reservados.

Continue Reading
Publicidad

Estrenos de cine

Subir