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“Percy Jackson y el ladrón del rayo”: Mitología para adolescentes, made in USA

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“Percy Jackson y el ladrón del rayo”: Mitología para adolescentes, made in USA

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“Percy Jackson y el ladrón del rayo” presenta una mitología desinflada y superficial, cine para el puro entretenimiento de un público juvenil que no quiere erudición especial, sino efectos especiales.

Después de las dos primeras entregas de Harry Potter, estaba claro que Chris Columbus era un buen contador de historias, pero también que no estábamos ante un creador de ambientes o alguien que supiera imprimir fuerza a sus personajes. Nos lo demostró Alfonso Cuarón al recoger su testigo y transformar al aprendiz de mago, y ahora nos lo confirma esta versión adolescente y americanizada de las legendarias gestas griegas. Porque “Percy Jackson y el ladrón del rayo” nos presenta una mitología desinflada y superficial, historietas vacuas sobre rivalidades y celos de los dioses del Olimpo, dispuestos a seguir jugando a la guerra… mientras sus descendientes buscan la paz en las calles adornadas con luces de neón, se rinden ante el amor a primera vista o se entrenan en campamentos de boy scouts.

En realidad, esta cinta made in USA no es otra cosa que una lección floja y esquemática de esos trabajos de Perseo, que se hace mayor ante un enfurecido tío Zeus que quiere recuperar el rayo robado ante su desconcertado padre Poseidón. Eso sí, aderezada con una dosis de romanticismo de maquillaje, un toque pacifista y otro feminista… en la línea de lo políticamente correcto. Es decir, que los dioses, héroes, sátiros, centauros, faunos y demás criaturas engendradas por la pasión y el amor… corretean por el mapa americano, cuando no bajan al inframundo de Hades o suben al Olimpo —situados curiosamente en Hollywood y en el Empire State de Nueva York—. Un panorama de hijos que no conocen a sus padres y que pertenecen a otro mundo, a otra generación, quizá reflejo de una realidad actual de familias rotas y generaciones on line desconectadas de su pasado.

¡Si los antiguos griegos levantaran la cabeza! Sin embargo, no se trata de una clase de cultura clásica, sino cine para el puro entretenimiento de un público juvenil que no quiere erudición especial, sino efectos especiales, un poco de aventura y otro de amor glamouroso. Algo hay de todo eso, y la película se ve sin mirar el reloj, recordando esos mitos que tantos pintores han recogido en sus lienzos: el minotauro y la gorgona Medusa, Caronte y los can-cerberos, la Hidra y la grandiosa estatua de Atenea, Perséfone encarcelada en el Hades… un repaso de las hazañas, debilidades, venganzas y castigos divinos. Es una pena que todo se quede en una mera ilustración mitológica con personajes sin fuerza, que se desvanecen por un efecto digital para convertirse en piedra, fuego o agua.

El espectador no debe esperar, por tanto, una profundización psicológica ni una evolución de los personajes, ni tampoco interpretaciones matizadas ni sentimientos profundos. La propia aparición de Zeus y Poseidón en formato gigante, el descubrimiento de Percy de su filiación divina, o las miradas que él y Annabeth se cruzan al conocerse, son momentos narrativamente patéticos. Poco después, el guionista decide llevarnos al campamento y organizar una gymkana para buscar perlas verdes con las que bajar y regresar del Hades… y entonces se consiguen algunas buenas escenas —aunque el guión no mejora— y sobre todo deslumbrantes efectos especiales. El encuentro con Medusa —ver los preciosos ojos de Uma Thurman con el pelo ensortijado de serpientes le deja a uno de piedra— o el mismo viaje al inframundo están bastante conseguidos, así como la visita al casino con esas flores de loto que saturan los sentidos —una crítica manifiesta al consumismo y hedonismo, bien insertada en la historia mitológica— o el momento decisivo de las explosiones de agua.

Primer capítulo de una saga juvenil —son cinco las novelas de éxito escritas por el estadounidense Rick Riordan—, sin mayores pretensiones que hacer taquilla y entretener, de guión irregular y saturado efectismo visual, sin la fuerza dramática que los dioses y héroes requieren, sin la emoción y el sentimiento que los humanos precisan. Entre dos aguas y queriendo contentar a todos en un intento para que no estalle la guerra en el Olimpo, el rayo se quedará en fuego de artificio ahogado por el agua de Percy Jackson… alguien que en otra época se llamó Perseo y que ahora es un chaval made in USA.

Calificación: 5/10

En las imágenes: Fotogramas de “Percy Jackson y el ladrón del rayo” – Copyright © 2009 1492 Pictures, Fox 2000 Pictures y Sunswept Entertainment. Distribuida en España por Hispano Foxfilm. Todos los derechos reservados.

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