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«Sin salida (Abduction)»: El peque se va de marcha

Críticas

«Sin salida (Abduction)»: El peque se va de marcha

Incluso considerándose exclusivamente como vehículo de lucimiento para su protagonista, la película es imposible de sostener desde su paupérrimo guión y desde las desconcertantes limitaciones interpretativas de Taylor Lautner.

Nathan (Taylor Lautner) tiene una vida estupenda. Buenos amigos en el instituto, un torso moldeado con cincel, una sonrisa de anuncio, hace tilín a la chica que le gusta (Lily Collins), aunque ella tiene novio; además, sus padres son Jason Isaacs y Maria Bello, su psicóloga es Sigourney Weaver… todo genial, hasta que descubre que casi todo es una mentira. La tercera ─y más peluda─ pata sobre la que se asienta el fenómeno “Crepúsculo” da sus primeros pasos en solitario fuera de Forks con “Sin salida (Abduction)” (ver tráiler), propuesta que en principio nos venden como si se tratase de las andanzas del sobrino de Jason Bourne, más o menos. Al frente del invento, John Singleton, que demasiado deprisa proclamó su convencimiento de que habría segunda entrega; vista su floja entrada en la taquilla USA y la nefasta recepción crítica que ha tenido, la próxima vez debería pensar dos veces antes de hablar. Pero por nosotros, fantástico, nada que decir, que conste. Vivan las franquicias.

«Muy poca gente ve el mundo en el que acabas de desembarcar». Vale, es un producto exclusivamente destinado al lucimiento de la joven estrella, y como neutro mostrenco comercial la película apuesta por navegar por la más absoluta de las sencilleces. Pero aún así, por muy asequible que se quiera ser, no se puede dejar la historia reposar sobre un guion que Shawn Christensen y Jeffrey Nachmanoff parecen haber escrito en cinco minutos sobre una servilleta mientras esperaban que les sirvieran un café; lo realmente curioso es que John Singleton parece tomarse tan en serio la memez que cuenta que la aventura acaba resultando incluso confusa en determinados pasajes, y eso que dirige con tanta flojera ─el arranque y las primeras secuencias son un descalabro total─ que resulta imposible no tomarse la propuesta como una (muy efectiva para quien no forme parte de su fervorosa audiencia natural) comedia involuntaria.

Con todo, el principal problema de “Sin salida (Abduction)” son las limitadísimas virtudes interpretativas de su figura central: Lautner solamente tiene un registro, que le sirve para los pasajes más hiperactivos, para los más dramáticos y para los más tórridos ─esto último es un decir, la mojigatería impera en la única escena parasexual─. Así lo lleva claro en el futuro, pero él ─y/o su padre, Dan Lautner, productor de esta cosa─ sabrá lo que hace. Los adultos funcionan a medio gas para que el muchacho no desaparezca totalmente de la pantalla cuando comparten escena, pero hay que hacer una especial mención a un descacharrante Jason Isaacs, cuya delirante primera escena con su hijo en la ficción queda como lo mejor del conjunto, y para Michael Nyqvist, que conserva la pinta de perdedor de “Millennium” y no cuela como serbio chungo a la caza. Poco más que decir, más allá de que este churro no se hace demasiado pesado pese a que le sobran minutos por todos lados. Como noventa, más o menos.

Calificación: 2/10

Imágenes de “Sin salida (Abduction)”, película distribuida en España por Aurum © 2011 Vertigo Entertainment, Gotham Group y Tailor Made. Todos los derechos reservados.

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