Síguenos

“Sucker punch”: Interludios dramáticos entre nivel y nivel

Críticas

“Sucker punch”: Interludios dramáticos entre nivel y nivel

Ficha película Sucker punchSinopsis Sucker punchCarteles Sucker punchImágenes Sucker punchTráiler Sucker punchClip de Sucker punchNoticias sobre Sucker punch
Previa estreno Sucker punchCríticas Sucker punchComentarios Sucker punch

Un espectáculo pirotécnico y barroco que se come la pantalla, que sacrifica cualquier asomo de verosimilitud. Puro juego sin trampas, sin más excusas dramáticas que las que pueda encontrar un videojuego en sus interludios.

Después del reto descomunal de la adaptación del cómic “Watchmen” (2009), Zack Snyder se merecía la oportunidad —previo paso por la animación para todos los públicos de “Ga’Hoole: La leyenda de los Guardianes” (2010)— de dar rienda suelta a su potente imaginería visual, de la creación de un mundo propio que no viniese dictado por nada preexistente. Y a fe que se ha desquitado, porque “Sucker punch” (ver tráiler) es auténtica pirotecnia barroca, un puro espectáculo de principio a fin que expulsará de la partida —nunca mejor dicho— a quienes busquen una narrativa convencional o la lógica en los universos diseñados por el realizador.

No, aquí las escenas dramáticas —a pesar de un prodigioso prólogo— no juegan más papel que el que, en muchos videojuegos, tienen las de transición, en las que el jugador descansa entre nivel y nivel viendo cómo la acción avanza lo suficiente antes de entrar en una nueva aventura. Porque la historia de la chica encerrada en el psiquiátrico que urde un juego de fantasía para escapar de allí, no es más que la excusa para ofrecernos luchas imposibles instaladas en contextos no menos imposibles pero, también, de una extrema belleza: resulta difícil que a uno no le duelan las pupilas de tanto dilatarse ante secuencias como la de la loca guerra de trincheras en un escenario apocalíptico surcado por zepelines, bajo los restos arquitectónicos de una catedral, y con un ejército de zombis alemanes aguardando en el campo enemigo.

Cuando los supuestos creadores fantásticos —léase Tim Burton— hace tiempo que dan muestras de agotamiento, Snyder es capaz de dejar que el espectáculo se coma todo lo demás. Lo hizo Baz Luhrmann en “Moulin Rouge” (2001) sacrificando cualquier asomo de verosimilitud a cambio de llenar la pantalla de una pura explosión de color; y, en cierta manera, lo mismo hace el director de “300” (2006) con el género de acción: incluso, las dos películas se abren con un telón que nos introduce literalmente en la historia. Donde Burton hacía de “Alicia en el País de las Maravillas” (2009) un artefacto que se hundía por sus propias contradicciones, “Sucker punch” es un juego sin trampas.

Claro que la apuesta tiene sus problemas. Entre otros, que puede que Snyder crea que ha hecho una cinta más compleja de lo que verdaderamente es. Porque, emocionado como está por cada plano, por cada encuadre —uno reconoce que quedó deslumbrado por un momento aparentemente menos vistoso, pero de una enorme eficacia, cuando la cámara sigue la conversación de las actrices atravesando el espejo—, da poca importancia al hecho de que Oscar Isaac aún no se ha quitado la cara de no entender nada que le acompañaba durante todo el metraje de “Ágora” (Alejandro Amenábar, 2009), así que difícilmente podrá interpretar aquí al monstruo, al ogro y carcelero libidinoso que tiene a su merced a las chicas. Y si la idea es hablar de un juego de confusión entre realidad y delirio, como en “Shutter Island” (Martin Scorsese, 2009)… pues como que tampoco, salvo que ese juego lo traduzcamos en mera confusión e ininteligibilidad.

No, muy probablemente Snyder ha querido otra cosa, y si es así, le ha quedado muy bien. Jugando al recurso a una erotización de las protagonistas que más parece tener de caricatura que otra cosa, haciendo explícito lo implícito en cualquier producción hollywoodiense que se precie, y con el rescate de uno de los rostros más referenciales del cine de las últimas décadas como Scott Glenn, Snyder ha despachado una cinta con la que, seguramente, se ha quedado a gusto. Eso sí, el tiempo dirá si “Sucker puch” se convierte en título de culto —que no creemos—, o será totalmente olvidada hasta que sea redescubierta y salvada por lo excesivo de la propuesta, un poco al estilo de lo ocurrido con “Flash Gordon” (Mike Hodges, 1980).

Calificación: 6/10

Imágenes de “Sucker punch”, película distribuida en España por Warner Bros. Pictures International España © 2011 Warner Bros. Pictures y Legendary Pictures. Todos los derechos reservados.

Continue Reading
Publicidad

Destacados

Guía de películas

A B C D E F G H I J K L M N O P Q R S T U V W X Y Z 1

Buscador de cine

Subir