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«Tan fuerte, tan cerca»: El niño de la pandereta

Críticas

«Tan fuerte, tan cerca»: El niño de la pandereta

Stephen Daldry presenta una de esas historias pensadas para agitar el lacrimal del respetable al tiempo que aspiran a cazar algún premio de temporada. Una película abusiva, innecesaria y agotadora en su discurrir.

Oskar Schell (Thomas Horn) perdió a su padre (Tom Hanks) en los atentados del 11 de septiembre. Entre sus cosas ha encontrado una llave… ¿qué abrirá? Stephen Daldry dirige “Tan fuerte, tan cerca” (ver tráiler), adaptación de la novela de Jonathan Safran Foer que rápidamente se desvela como una de esas películas comerciales cazapremios que apelan a la lágrima fácil para agitar al espectador y disfrazarse de propuesta profunda, casi mesiánica. Incluso se estrenó en USA el día de Navidad. Quien disfrute con este tipo de menús hipercalóricos, aquí lo tiene, listo para sufrir pañuelo en mano; pero conmigo que no cuenten, desde luego. Así no.

«Por mucho que te empeñes, nunca va a tener sentido». Este catálogo de situaciones tramposamente acongojantes utiliza el horror de las Torres Gemelas como resorte, no como motivación para indagar en los mecanimos evolutivos del dolor en un infante especialmente sensible. Lanzado a una aventura imposible a lo largo y ancho de la ciudad de Nueva York, el pequeño entrará en contacto con un montón de almas que le acogerán de buen grado en una investigación muchas veces cogida con pinzas, difícil de tomar en serio y no muy animada en su discurrir. Daldry dirige bien, eso sí, y en lo tocante al espectro técnico, nada que decir: buena banda sonora de Alexandre Desplat, buena fotografía de Chris Menges, etcétera. Por supuesto. El abuso es más de fondo que de forma.

A la descompensación general se suma la figura central, un Thomas Horn que aunque resuelve la nada fácil papeleta que se le presenta, resulta indefectiblemente insoportable y repelente como principito charlatán, ruidoso y resabiado. Y los mitómanos han de saber que en este festival de sufrimiento general hay que añadir, además, que Tom Hanks ─cuyo personaje justifica lo molesto que es su hijo; de tal palo, tal astilla─ y Sandra Bullock ejercen tan sólo de secundarios-reclamo, no así un Max von Sydow decididamente adorable aun cuando no podemos sino lamentar que su papel sea el de un anciano silente, incapaz de replicar el cotorreo de su joven compañero de pateos por los cinco distritos. Empalagosa, histérica, censurable. Así es una película que, al menos quien esto escribe, no quiere ni tan fuerte, ni tan cerca.

Calificación: 3/10


Imágenes de “Tan fuerte, tan cerca”, película distribuida por Warner Bros. Pictures International España © 2011 Scott Rudin Productions y Warner Bros. Pictures. Todos los derechos reservados.

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