Síguenos

«To the wonder»: Poesía para buscadores del amor

Críticas

«To the wonder»: Poesía para buscadores del amor

En «To the wonder», la historia tiene poco recorrido y vuelve sobre sí misma de manera reincidente y machacona. Terrence Malick dirige una obra para los amantes del cine más contemplativo y poético.

Quien vaya a ver la película de Terrence Malick, se encontrará con una vuelta de tuerca de lo que fue «El árbol de la vida» (2011). El mismo aliento y contemplación poética, el mismo ensimismamiento y reflexión existencial, el mismo gusto por lo fragmentado y por la evocación interrumpida. Es un cine no narrativo de argumento mínimo y formas musicales, de imágenes sensoriales y sonidos naturales al abrigo de una música omnipresente, de preguntas que buscan una respuesta en medio de una crisis personal que lo es también del sistema. Ese es el planteamiento de «To the wonder»  (ver tráiler) para una historia de encuentro y pérdida del amor, de búsqueda del sentido de la vida y de una felicidad esquiva. Marina es una joven madre que ha conocido a Neil y se ha enamorado de él, un estadounidense con el que se irá a Estados Unidos en lo que comienza siendo un sueño para convertirse pronto en pesadilla.

Ben Affleck y Rachel McAdams en To the wonder

Ella busca el amor y la felicidad, mientras el padre Quintana —párroco en la misma localidad de Oklahoma— busca la fe en una noche oscura del alma. Son espíritus atribulados y desorientados en un mundo que se estropea por la contaminación medioambiental, buscadores de una gracia que no responde a sus requerimientos y que parece dejarles solos, vidas paralelas en su insatisfacción y desencanto. El amor y la fe no son sino dos caras de la misma moneda, pero se ha perdido la esperanza de encontrarla porque ya no saben si es un sentimiento, una obligación o un acto de la voluntad, pues el silencio de Dios les desconcierta. En torno a ellos, Malick levanta un fresco para la contemplación y la reflexión, donde se goza de la naturaleza —viento, agua, luz— y se pregunta por la esencia de un amor que nace ya con la semilla de la muerte incubada, que nos fue dado y que hemos desperdiciado, que nos rodea y acoge entre sus brazos para al momento causarnos miedo y espanto.

Javier Bardem y Ben Affleck en To the wonder

Es la condición humana, aquí mostrada a partir de destellos de luz impresionista, de retazos de recuerdos evocados confusamente, de frases entrecortadas dichas a media voz y en off, de un montaje deconstruido y arriesgado que juega con cambios de dirección y movimientos de los personajes para plasmar su desorientación y búsqueda. Sobre las imágenes y de manera a veces un tanto inconexa, se lanzan preguntas sin respuesta, inquietudes contrariadas, sentimientos de melancolía y desengaño en quienes tratan de satisfacer su sed de Dios. Los personajes se mueven con gracia y frescura, lo mismo que una cámara que baila en torno suyo en un vals de enamorados o que busca el modo de conducirles y mostrarles la luz en su ceguera. Todo en la puesta en escena respira autenticidad en medio del caos espacio-temporal, porque el espectador nunca tiene del todo claro qué fue entonces y qué es ahora, si se han reconciliado o es cosa de un pasado idealizado.

Olga Kurylenko en To the wonder

A diferencia de «El árbol de la vida», aquí la historia tiene menos recorrido y vuelve sobre sí misma de manera reincidente y machacona, un poco perdida en su aturdimiento y en ensoñación, aunque en varias secuencias de baile Olga Kurylenko replica la imagen de Jessica Chastain. Por su parte, tanto Ben Affleck como Javier Bardem están acertados en sus contenidos trabajos, y asisten desconcertados a tanta fugacidad y desolación. La fotografía de Emmanuel Lubezki es limpia y luminosa, y el diseño de producción y vestuario dan a la cinta el necesario aire de levedad y fragilidad, mientras que el montaje es el alma musical de un poeta de la imagen.

Rachel McAdams en To the wonder

Estamos, por tanto, ante una obra para los amantes del cine más contemplativo y lírico. No gustará a quien busque una historia narrativa ni a quien quiera que se le dé todo masticado y explicado. Es un cine para el espíritu y para la mente, para la estética y el debate, para la emoción y la reflexión. La cinta no se presenta tan acabada —ni ambiciosa— como su precedente, pero no defraudará a quienes disfrutaron con aquella, porque se mueve en su misma órbita. Es, en fin, el mundo de Malick y otro tipo de cine distinto al que suele llegar a las salas comerciales. Por eso, para quien busque otra cosa y no permanecer pasivo en la butaca, ésta es su película y éste el hermoso baile de unos buscadores de trascendencia y de amor.

Calificación: 7/10

Ben Affleck, To the wonder, 21665 Olga Kurylenko, To the wonder, 21666 Rachel McAdams, To the wonder, 21667 Ben Affleck, Olga Kurylenko, To the wonder, 21668 Javier Bardem, To the wonder, 21669 Ben Affleck, Olga Kurylenko, To the wonder, 21670 Ben Affleck, Olga Kurylenko, To the wonder, 21671
Ben Affleck, Rachel McAdams, To the wonder, 21672 Ben Affleck, Javier Bardem, To the wonder, 21674 Ben Affleck, Olga Kurylenko, To the wonder, 21675 Ben Affleck, Olga Kurylenko, To the wonder, 21677 Ben Affleck, Javier Bardem, To the wonder, 21679 Ben Affleck, Olga Kurylenko, To the wonder, 21681 Ben Affleck, Olga Kurylenko, To the wonder, 21686

Imágenes de “To the wonder”, película distribuida en España por Vértigo Films © 2012 Brothers K Productions y FilmNation Entertainment. Todos los derechos reservados.

Continue Reading
Publicidad

Novedades destacadas

Guía de películas

A B C D E F G H I J K L M N O P Q R S T U V W X Y Z 1
Subir