Síguenos

«Win win (Ganamos todos)»: La mínima expresión

Críticas

«Win win (Ganamos todos)»: La mínima expresión

Ficha película Win win (Ganamos todos)Sinopsis Win win (Ganamos todos)Cartel Win win (Ganamos todos)Imágenes Win win (Ganamos todos)
Tráiler Win win (Ganamos todos)Escenas película Win win (Ganamos todos)Noticias Win win (Ganamos todos)Críticas Win win (Ganamos todos)Comentarios Win win (Ganamos todos)

Tom McCarthy pule el tono y los personajes de «The visitor», atreviéndose a ir apenas un paso más allá. «Win win (Ganamos todos)» tiene ese minimalismo que se basa en la contención de sus protagonistas y en una honestidad incuestionable.

Autor de películas que desnudan apariencias y rastrean la conexión casi inexplicable entre seres humanos muy distintos, Tom McCarthy readapta las premisas de su anterior trabajo, «The visitor» (2007) —el fortuito, enriquecedor encuentro entre dos almas gemelas que jamás se asociarían a priori—, al pequeño cuento middle-class que bien podría aproximarse al sarcasmo subido de «American beauty» (Sam Mendes, 2001), pero que prefiere, una vez más, no dejarse en el camino ni un gramo de honestidad, ni una sola palabra que no respire ese ideal minimalista que mora antes en la contención de sus personajes —centro gravitacional de su cine— que en cualquier alarde de la forma.

«Win win (Ganamos todos)» (ver tráiler y escena) apenas da un paso más respecto a aquella, pero ese paso no es invisible: la idea de un picapleitos que en sus ratos libres entrena a un fracasado equipo de lucha libre no suena muy distante de los colores y temas que la canonización comercial de parte del indie norteamericano reciente. Sin embargo, una vez más, el proceder del director revela que no está por la labor de comulgar con ninguna corriente, postura, ni mercadería estética; más bien, McCarthy prefiere pulir ese tono etéreo de difícil seguimiento, única huella autoral que se caracteriza por una feliz suma de discreción, afectos agridulces y optimismo amable cuyo efecto hipodérmico puede tardar en reconocer el espectador. En resumidas cuentas, el poder, reducido a la mínima expresión y gesto, de un discurso sin miedo a cierto existencialismo en voz baja y conducido por el dilema moral, por los estados de ánimo de sus protagonistas.

La ganancia que anuncia el título no es tanto la que rubrican los acuerdos finales que cierran la trama y contentan —más o menos— a todo el mundo, sino la idea de que McCarthy es capaz de hacer la misma película en un contexto en el que pareciera algo más sacado de tiesto. La trascendencia que pueda aportar la experiencia en acuerdo a las vivencias de cada espectador es, como en su anterior trabajo, una cuestión tan personal como una visión propia del mundo. Lo que es menos discutible, y en ningún caso noticia, es que Paul Giamatti no sólo es un digno sucesor de Richard Jenkins, sino la mejor reafirmación posible de aquel personaje que ya se esbozaba; es decir, un actor pletórico que pone rostro y espíritu a un fábula cuya esencia entiende e incorpora a la perfección.

Calificación: 6/10

Imágenes de “Win win (Ganamos todos)”, película distribuida en España por Hispano Foxfilm © 2011 Foxsearchlight, Everest Entertainment, Groundswell y Next Wednesday. Todos los derechos reservados.

Continue Reading
Subir