DREAMWORKS SKG: ¿HA NACIDO UNA ESTRELLA?

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Pero centrémonos en la parte estrictamente cinematográfica, que es la que más nos interesa. Así, sus previsiones eran las siguientes: se producirían en el año 1996 unas tres películas, cinco en 1997, siete en 1998 y nueve en 1999. Todo ello requería unas inversiones tremendas, que ni siquiera Spielberg tiene. Estamos hablando de un proyecto de un billón de dólares, por lo que es necesaria una ayuda financiera para sacar un estudio como éste adelante. Aquí hubo dos opciones para solucionar este problema: o ir al banco, o buscar el apoyo de otras compañías. Samsung y la cadena de televisión ABC se interesaron, pero ya son muchas las casas que miran a la compañía de Spielberg como una suculenta golosina. Por tanto, el dinero fue sencillo de conseguir. Ahora bien, existían unas condiciones que deberían ser respetadas por todos los integrantes del estudio, como la imposibilidad de superar el 33% de las acciones totales de la compañía y el conformarse con un tope máximo de accionistas que nunca intercedan en los planes de sus tres dirigentes.

¿Supondrá, entonces, la Dreamworks SKG una nueva forma de trabajar? Esa libertad creativa que anuncian sus socios, ¿es sólo para ellos o para todos los que trabajarán en sus filmes? Me refiero al hecho de que los directores puedan realizar sus productos sin las imposiciones y presiones con las que los estudios siempre los presionan. Y además, y como asunto más importante, ¿buscará Spielberg una nueva política de presupuestos? Es decir, ¿logrará reducir los gastos desorbitados que las producciones de Hollywood están teniendo últimamente? De momento sólo se conseguiría si los actores y directores redujeran sus sueldos a cambio de una participación en los beneficios. ¿Un riesgo? Que se lo digan a Andie McDowell, que aún debe de estar disfrutando el suculento cheque que recibió por reducir su salario y aceptar una parte de la taquilla de Cuatro bodas y un funeral.

Muy bien, tenemos montada la compañía, también tenemos el dinero, pero queda por saber cómo se distribuirán las películas creadas por DreamWorks y dónde se asentarán los estudios de la misma. En cuanto a lo primero, mientras en Estados Unidos esta tarea la lleva a cabo la propia productora, a nivel internacional no ocurre lo mismo. Es evidente que la novedad del proyecto hace que sea imposible crear, de golpe, múltiples delegaciones por todo el mundo de Dreamworks SKG. Entonces, ¿qué hacer? Pues bien, algo muy sencillo: será la Universal la encargada de distribuir internacionalmente todas las películas de cine y vídeo que produzca, desde 1996, la empresa de Spielberg, Katzenberg y Geffen. Con ello, Spielberg sigue, de una u otra forma, ligado a la que hasta hace poco era su casa favorita. Eso sí, hay que tener en cuenta que este acuerdo de distribución pudo haber peligrado con la llegada de los nuevos propietarios de la Universal, que querían desplazar a los mentores de Spielberg de la dirección de la compañía. Para evitar esto, Spielberg hizo ver que si sus antiguos "jefes" no seguían en el cargo que ocupaban antes de su marcha, la DreamWorks se iría a la Warner, deseosa de amparar en su seno al director de En busca del Arca Perdida y a sus socios. Finalmente, la Universal se quedó con la distribución de los productos de DreamWorks SKG, al menos durante diez años.

Respecto a lo segundo, parece ser que la DreamWorks SKG ha elegido un terreno de unas cuarenta hectáreas en Marina del Rey, al norte del aeropuerto internacional de Los Ángeles, para establecer allí las instalaciones del nuevo estudio. El complejo comenzó a construirse en el año 1996, y como estaba previsto que finalizaran en tres años, a estas alturas ya deben de estar plenamente operativas. Este complejo ha supuesto una inversión de unos 700 millones de dólares. Es una zona no exclusivamente dedicada al mundo del cine, sino que allí se pretende que se sitúen empresas de alta tecnología, empresas que hagan música, software, videojuegos, efectos especiales y efectos sonoros,... Además, se habla de que más de 7.000 personas trabajarán en el lugar, lo que quiere decir que se crearán un buen puñado de puestos de trabajo. ¿Qué se pretende con esto? Bueno, simplemente crear algo que sea moderno, completamente computerizado, que se parezca más al futuro que al presente. Es decir, un director podrá salir del lugar de rodaje e ir, con sólo dar cuatro pasitos, a la sala de efectos especiales para ver cómo se está realizando todo el trabajo de este departamento, cada vez más importante. Lo mismo ocurrirá con los efectos sonoros, por ejemplo. ¿Querrá Spielberg quitarle el trabajo a Lucas?.


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© 2001 Joaquín R. Fernández


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