Las aventuras completas de Indiana Jones en Blu-ray

Sombrero con el ala ligeramente elevada, látigo como herramienta de trabajo y un macuto en el que guardar los tesoros más variopintos. Los complementos, aquí sí, hacen al personaje, uno de los héroes más icónicos del cine, hijo de Douglas Fairbanks y del Humphrey Bogart de “El tesoro de Sierra Madre” (John Huston, 1948), heredero de los grandes exploradores y asaltadores de tumbas, de los aventureros en busca de hacer historia quitando el polvo a las leyendas. Con el rostro de Harrison Ford, Indiana Jones ha formado parte de la memoria cinéfila de varias generaciones de espectadores que la han vivido a través de sus cuatro películas, “Indiana Jones en busca del arca perdida” (Steven Spielberg, 1981), “Indiana Jones y el Templo Maldito” (Spielberg, 1984), “Indiana Jones y la última cruzada” (1989) e “Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal” (Spielberg, 2008). Cuatro grandes títulos del género de aventuras que el 12 de septiembre encuentran su broche de oro en un magnífico pack que recoge la saga completa en formato Blu-ray. Una compra imprescindible que pasamos a explorar con ahínco arqueológico:

En primer lugar, la presentación del estuche es impecable, una caja desplegable que viene ilustrada con los diseños de Drew Struzan para cada una de las entregas y en el que también se pueden ver imágenes de la producción y carteles detrás de cada uno de los discos, cinco en total. Estos incluyen las cuatro películas —las versiones remasterizadas digitalmente y con el color corregido de “Indiana Jones y el Templo Maldito” e “Indiana Jones y la última cruzada” y la versión restaurada fotograma a fotograma de “Indiana Jones en busca del arca perdida”— más un quinto que recopila hasta siete horas de extras. Además, los cuatro discos dedicados a las cuatro aventuras del Doctor Jones incluyen pequeños apartados de extras en los que podemos ver algún que otro tráiler y teaser de cada una de ellas como aperitivo al grueso del material adicional que espera en el quinto. Todos ellos vienen introducidos por un vistoso montaje en la pantalla principal en el que se muestran algunas de las escenas más representativas e icónicas —imágenes de los rodajes en el de los contenidos extra—, acompañadas del archifamoso tema musical compuesto por John Williams.

En ese último disco, el material está claramente decantado sobre la primera de las entregas de Indiana Jones. Tanto es así que “Indiana Jones en busca del arca perdida” cuenta con hasta tres largos vídeos que ofrecen un recorrido exhaustivo por todos los detalles imaginables de la producción, desde la génesis a la puesta a punto para el estreno. Inevitablemente, muchos de los aspectos tratados se repiten de uno a otro, pero lo cierto es que también contienen diferencias sustanciales que hacen a cada uno interesante por distintas vías. Por ejemplo, “En el plató de Indiana Jones en busca del arca perdida”, es un trabajo más a pie de rodaje, de seguimiento de la filmación, pero en el que no falta información. Éste se divide en dos partes —de 30 y 28 minutos, casi una hora en total— que van paralelas a la cronología del filme: “De la selva al desierto” empieza con George Lucas y Steven Spielberg buscando localizaciones en la selva, luego cuenta cómo Harrison Ford, como primera sugerencia de Spielberg, fue elegido para el papel poco después de terminar “El imperio contraataca” (Irvin Kershner, 1980), y más tarde salta a la grabación de las escenas ambientadas en Nepal del encuentro de Indiana Jones y Marion Ravenwood (Karen Allen) y a los primeros apuntes del rodaje en Túnez, que veremos extendidos en otros contenidos. Lo más interesante de este primer segmento del documental, sin duda, es la ilustración que lleva a cabo del empeño de Spielberg en imprimir un ritmo rápido a la producción, en una muy dinámica rutina diaria que sólo fue posible a una gran preparación y anticipación.

En cuanto a la segunda mitad, se centra en la planificación de la secuencia en el Pozo de las Almas, para la que se necesitaron entre 8.000 y 10.000 serpientes y una coordinación milimétrica. También se mencionan las durísimas condiciones de rodar en el Sáhara, con temperaturas que superaban los 54º, y la planificación de la escena final de la apertura del arca, en la que los actores que interpretaban a los villanos tenían que llevar una suerte de luz incorporada sobre la que luego se aplicarían los rayos en post-producción.

Ya en otro apartado del Blu-ray, el que lleva por nombre “Rodando películas”, vemos los distintos making of de todas ellas, dos en el caso de “Indiana Jones en busca del arca perdida”. En primer lugar, se incluye el making of original de 1981, el cual ronda la hora de duración. El principio de éste es muy interesante, porque habla de los orígenes cinéfilos de Spielberg, quien cuenta que la primera película que su padre le llevó a ver al cine fue “El mayor espectáculo del mundo” (Cecil B. DeMille, 1952), una experiencia que le marcaría para siempre. Acompañando a esas confesiones, sigue un montaje en el que podemos ver varios de los referentes claves del cine clásico para Indiana Jones, un valioso apunte sobre las raíces del héroe que también se remonta a los seriales de sábado por la mañana de los que era fan el propio George Lucas. Más datos que se aportan: los seis meses de planificación, los tres de rodaje en cuatro continentes y los 20 millones de presupuesto. Asimismo, este documental se adentra un poco más en el trabajo de Norman Reynolds, el también diseñador de producción de la saga “Star Wars”, o da cifras curiosas en torno a las exigentes escenas del desierto: el set requería grandes cantidades de tela y madera que tuvo que ser importada, así como de 19.000 a 40.000 litros de agua diarios para soportar el calor y la deshidratación; también se diseñaron 600 modelos de ropa árabe para los extras y se tuvieron que retirar todas las antenas de la población de Kairuán. Otra de las cosas más destacables es la ejecución del truco de pasar por debajo de un camión en marcha y luego dejarse arrastrar por él enganchado al látigo, que llevó a cabo el especialista Terry Leonard y para el que fue necesario cavar una pequeña zanja en la que el cuerpo del doble cabía muy justo. Le pone la puntilla al documental unas imágenes de despedida del rodaje.

El último contenido sobre “Indiana Jones en busca del arca perdida” es un nuevo making of —unos 50 minutos— que, aunque retoma algunos de los aspectos ya explicados, se lleva a cabo desde una perspectiva más actual. Vemos a Spielberg, Lucas y el resto del equipo hablar de la película en entrevistas recientes, y los dos padres del proyecto profundizan en su origen: tiempo atrás, Lucas había rumiado la idea de llevar al cine el espíritu de los seriales de aventuras que emitían en televisión los sábados por la mañana. Uno era sobre guerreros en el espacio y el otro, sobre un arqueólogo aventurero. Así, se decidió por la primera opción mientras que dejó la segunda en un cajón cogiendo polvo, hasta que años más tarde se reunió con el también director Philip Kaufman para empezar a darle forma a lo que tenían entre manos. Fue Kaufman quien sugirió la idea del arca perdida, y fue Lucas quien le puso al personaje el nombre de su perro, Indiana —que, por cierto, es el que fue utilizado como modelo para crear a Chewbacca—.

El documental sigue narrando las primeras vicisitudes de aquel inicio de saga y cuenta, por ejemplo, que Spielberg recurrió a Lawrence Kasdan para el guion después de haberle comprado los derechos de un libreto que Kasdan había escrito, “Continental Divide”. Más curiosas si caben son las pruebas de cámara para los roles principales, en las que vemos a Tom Selleck y a Sean Young hacer de Indy y Marion. Sin embargo, Selleck fue requerido por la CBS para la serie “Magnum P.I.” (1980-1988) y fue entonces cuando entró el favorito de Spielberg, Ford. También en este extra, los espectaculares interiores levantados en el interior de los estudios Elstree, en Londres, o una impagable lección de moda vintage a partir de la cazadora y el sombrero del personaje, modelos muy específicos que fueron envejecidos y maltratados por la diseñadora Deborah Nadoolman hasta adoptar el aspecto que presentan en la cinta. No menos impagable resulta la anécdota que cuenta Alfred Molina de cómo lo cubrieron de tarántulas para la escena inicial, la creación de la inmensa bola rodante con fibra de vidrio, la filmación del enfrentamiento con la cobra o la improvisada coreografía de la pelea en el hangar.

“El rodaje de Indiana Jones y el Templo Maldito” se extiende durante 40 minutos sobre la primera de las secuelas de la serie. Apenas dos semanas después del estreno de la anterior, Spielberg y Lucas se sentaron para pensar en la segunda parte. Lucas sugirió que fuera un largometraje más oscuro, en el que cupieran secuencias que se habían descartado para la cinta previa —dos de ellas, la del tren de la mina y la del rafting—. Este cómo se hizo explica, entre otras cosas, cómo se decidió empezar esta nueva entrega con un musical a lo Busby Berkeley y cómo su cantante y protagonista femenina principal, Willie Scott (Kate Capshaw), recibió el nombre del perro de Spielberg. Además, se habla de los dolores de cabeza con los que se encontró el equipo al intentar rodar en la India —para finalmente llevar la filmación a Sri Lanka, en algunos de los emplazamientos en los que David Lean rodó “El puente sobre el río Kwai” (1957)—, o el casting realizado a niños locales de entre el que salió elegido Ke Huy Quan para encarnar a ‘Tapón’ —el jovencísimo actor acompañaba a su hermano a la audición—.

Por otra parte, resulta impresionante descubrir el set del interior del Templo Maldito, iluminado con potentes focos rojos, o el accidente que marcó buena parte del calendario de producción: Harrison Ford sufrió una hernia que  lo postró a la cama y que, finalmente, le obligó a viajar a Estados Unidos para operarse; es entonces cuando Spielberg recurrió a uno de sus dobles de acción, Vic Armstrong, para alguna de las peleas. Finalmente, dos hazañas más: 1) la grabación de la persecución del tren de la mina con miniaturas; y 2) la construcción del puente colgante a cargo de unos ingenieros que estaban en Kandy levantando una presa. Como apéndice, el making of cierra con valoraciones a cerca de las malas críticas que recibió el filme en el momento, aduciendo que era demasiado oscura. Una controversia, por cierto, que acabó resultando en una nueva calificación para edades que hasta entonces no existía, PG-13.

El documental “El rodaje de Indiana Jones y la última cruzada” —35 minutos— empieza con un repaso a la escena de apertura, en la que la intención era acudir al origen de  algunos de los elementos claves de Indiana Jones —el látigo, la cicatriz en la barbilla— a través de su versión joven, interpretada por River Phoenix. Entre la información que aporta el making of sobre esta tercera parte, destacan las dificultades de rodar en el Gran Canal de Venecia en pleno mes de agosto, la elección de la actriz Alison Doody como la espía austriaca que seduce a Jones —padre e hijo—, o las complicaciones logísticas de la secuencia de las ratas, para la que fue necesario criar a cientos de estos animales para unos pocos minutos en pantalla. Los que recuerden con cariño la original manera con la que Sean Connery derribaba un avión enemigo utilizando su paraguas, comprobarán el carácter indomable de las gaviotas, que forzó a utilizar palomas adiestradas en su lugar. Pero en general, es imprescindible toda la parte que narra el rodaje en Almería, con el empleo de un tanque de aluminio o los problemas de Ford para que no se le volara el sombrero cada vez que galopaba a lomos de un caballo. El punto final lo pone la estancia del equipo en Jordania, donde fue invitado por los reyes de ese país a pasar unos días en palacio y donde pudo acceder a la monumental ciudad de Petra, escenario en el que termina “Indiana Jones y la última cruzada”.

La última película de la saga tiene el making of más corto —30 minutos—, si bien resulta algo menos apasionante que los anteriores. Empieza contando cómo Spielberg fue convencido por Ford y por Lucas para volver a la franquicia 19 años después de la última vez. Así, todo en este documental huele más a nostalgia y a reunión de viejos amigos, y en la producción predomina el uso de las herramientas digitales sobre la pericia y el ingenio artesanal que caracterizaban a los otros filmes. Se narra el rodaje en Nuevo México,  la Universidad de Yale y Hawaii —que sustituyó a las tierras selváticas de Perú—, la experiencia de Shia LaBeouf en el manejo de las motos, la recuperación del personaje de Karen Allen o el diseño de la ciudad perdida de Akator, que emula El Dorado.

“Tras las cámaras” es una sección del Blu-ray en la que podemos acceder a varios aspectos de la producción a través de la saga, un complemento perfecto a los documentales que funciona con pastillas de en torno a 10 minutos en las que podemos asistir con más detenimiento al trabajo de cada departamento implicado. Aunque se repiten algunos contenidos, “Los especialistas de Indiana Jones” —11 minutos— atiende a una de las facetas más asombrosas de la producción, y detalla los trucos de algunos de los dobles de acción en escenas tan peliagudas como la del camión, en la primera película, la caída amortiguada por toldos, en la segunda, o la pelea sobre el tanque, en la tercera. En “El sonido de Indiana Jones” —13 minutos—, es cuanto menos desconcertante descubrir de la mano del diseñador de sonido Ben Burtt que el ruido de la bola rodante fue tomado del motor de un coche, que algunos de los efectos de golpes se consiguieron sacudiendo con un bate una pila de chaquetas de cuero, o que el sonido del vagón en la mina se captó en las atracciones de Disneyland durante la noche, cuando el parque estaba cerrado al público. Una de las piezas más interesantes, claro está, es “La música de Indiana Jones”—12 minutos—, en la que es el compositor John Williams el que recuerda cómo creó dos melodías distintas como posibles candidatas al tema principal, y Spielberg le preguntó si no podía unirlas. El resultado fue una de las bandas sonoras más tarareadas de la historia del cine.

“La luz y la magia de Indiana Jones” —12 minutos— va sobre los FX de la saga, poniendo especial atención a la famosa cara que se derrite de uno de los villanos de “Indiana Jones en busca del arca perdida” o en cómo se hicieron los espíritus que salen del arca para aniquilar a los enemigos de Indiana. También, se vuelve al rodaje de la escena del tren de la mina en la segunda parte, pero esta vez ampliando detalles y explicando cómo se utilizó una cámara de fotografía a la que se le añadió película de cine para que filmara a través de túneles de 30 cm. de grosor —el movimiento de los personajes se creaba con stop motion—. Por su parte, “El arca perdida: ¡La cara que se derrite!” —ocho minutos—, cuenta de forma exhaustiva el mencionado efecto de la cara del nazi, creado por Chris Walas y consistente en la elaboración de un molde de escayola del cráneo del actor sobre el que se construyeron los músculos del rostro con alginato dental; en cada capa, se aplicaron gelatinas de distintos colores tratadas especialmente para que se derritieran rápidamente con el calor; y finalmente, se colocaron calentadores de propano y se filmó el proceso de derretido, que luego se aceleraba a velocidad de un fotograma por segundo.

“Indiana Jones y los bichos repugnantes” —12 minutos— vuelve, una vez más, a contar cómo se hicieron las tres escenas de las tres primeras películas en las que intervienen miles de serpientes, miles de bichos y más de mil ratas, respectivamente. Este contenido, además, se puede visionar con una opción activada que muestra curiosidades de la producción, eso sí, sólo disponible en inglés. “Viaja con Indiana Jones: Localizaciones” —10 minutos— hace un repaso por los distintos lugares del mundo que fueron escenarios de la saga, desde Hawaii a La Rochelle, pasando por Túnez, Londres, Los Ángeles, Sri Lanka, Almería y Guadix, Venecia, Jordania y los estados de Colorado, Nuevo México y Utah. Al igual que el anterior, este extra podemos visionarlo con la opción de las curiosidades activadas. “Las mujeres de Indy: Homenaje del American Film Institute —nueve minutos— es un emotivo encuentro de las actrices Karen Allen, Kate Capshaw y Alison Doody, en el que recuerdan sus respectivas experiencias y personajes. “Amigos y enemigos de Indiana Jones” —10 minutos—, evidentemente, es un catálogo de los carismáticos secundarios de la serie, y “Atrezzo icónico” —10 minutos—, un vistazo a algunos de los objetos que aparecen en “Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal”. “Los efectos de Indy” —22 minutos— también gira en torno a ésta, centrándose sobre todo en tres momentos: la explosión nuclear que se lleva un pueblo de mentira por los aires —la cual se consiguió destruyendo una maqueta con cañones de aire—, la persecución en la jungla —también se rodó in situ, pero la gente de Industrial Light & Magic tuvo que darle continuidad a la selva por ordenador—, y, en ese mismo pasaje, la aterradora marabunta de hormigas gigantes —animación igualmente creada por ILM—. Por último, “Aventuras en post-producción” —12 minutos— vuelve al sonido y a Ben Burtt, pero esta vez sobre la última de las entregas.

Rematada con una sección de créditos, la edición es un agotador viaje a través de la mitología y aventuras de Indiana Jones que incluso el fan más desatado se verá obligado a dosificar para evitar la saturación. Aunque quizá esté descompensada a la hora de repartir los extras dedicados a cada uno de los largometrajes, lo cierto es que pocas pegas se le pueden poner a un pack que se convertirá fácilmente en una de las joyas de la corona de la estantería de cualquier coleccionista. Una auténtica maravilla a la que, en especial los amantes del héroe y del género de aventuras, no deberían renunciar mientras esperan la ansiada respuesta a la pregunta que sigue en el aire: ¿llegará o no la quinta de Indiana Jones?

Características de la edición (5 discos): “En busca del arca perdida”, “El templo maldito” y “La última cruzada”. Imagen 2.35:1 16/9 1080p (Alta Definición). Audio DTS-HD Master Audio 5.1 inglés. Dolby Digital 5.1 castellano, italiano. Mono L/R catalán. Subtítulos inglés, castellano, italiano, catalán. “El reino de la calavera de cristal”. Imagen 2.40:1 16/9 1080p (Alta Definición). Audio DTS-HD Master Audio 5.1 inglés. Dolby Digital 5.1 castellano, francés, alemán, italiano, inglés audiodescriptivo. Subtítulos inglés, inglés para sordos, castellano, francés, alemán, holandés, italiano, danés, sueco, noruego, finlandés, catalán. Contenido extra: En el plató de “En busca del arca perdida”, El rodaje de las cuatro películas de Indiana Jones, Tras las cámaras, Tráilers.

            

Imágenes del pack “Indiana Jones: La aventuras completas” en Blu-ray © 2012 Paramount. Todos los derechos reservados.

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