SOBRE
LA PRODUCCIÓN
El Webster's Dictionary define
"Limey" como "palabra de argot
para el marinero británico, así llamado debido
a la obligación que tenía de ingerir zumo de
lima sirviendo en la Marina con el fin de
combatir el azote del escorbuto." Sin
embargo, en EL HALCÓN INGLÉS, de Steven
Soderbergh, el personaje a quien hace
referencia el título intenta defenderse de un
tipo distinto de escorbuto: aquellos que asesinan
a los inocentes. En el presente film, el
"Inglés" (Limey) es un forastero que
anda suelto por Los Angeles, devorado por la
rabia, sediento de venganza.
Bajo la dirección de
Soderbergh, el famoso actor británico Terence
Stamp da vida a ese forastero, el agitado
ex-presidiario británico Wilson. El Wilson de
Stamp es un hombre fuera de lugar tanto en lo
temporal como en lo espacial: un
individuo que se ha consumido en prisión durante
los últimos nueve años, muy lejos de Los
Angeles, básicamente sin contacto alguno con el
mundo en el que ahora penetra para exigir su
venganza.
 Yéndose de Londres
por primera vez después de casi una década tras
los barrotes, no comprende ni la ciudad ni la
época, y escasamente el idioma que se habla. Con
todo, viaja a Los Angeles para averiguar qué le
ocurrió a su querida hija Jenny, que murió
"bajo circunstancias misteriosas",
según una nota que recibió de uno de sus amigos
mientras estaba todavía en prisión. Sin
embargo, lo que sí comprende es que el
"affaire" amoroso de Jenny con el
productor de discos Terry Valentine, encarnado
por Peter Fonda, la llevó
directamente a una muerte que fue cualquier cosa
menos accidental. Para cuando Wilson logra
desenmarañar el misterio e imponer su justicia,
algunos de los criminales más duros de Los
Angeles -aquéllos que han sido lo
suficientemente afortunados como para sobrevivir-
no olvidarán jamás su encuentro con el
"Inglés".
UN REPARTO PARA LA PUGNA
Soderbergh, que
irrumpió en la escena cinematográfica
internacional en 1989 cuando su SEXO,
MENTIRAS, Y CINTAS DE VÍDEO logró la
codiciada Palma de Oro en el Festival de Cannes,
se une a dos iconos del cine de los años 60,
Stamp y Fonda, para crear un singular cuento con
asesinato, venganza y redención en EL HALCÓN
INGLÉS.
La película, la
octava de Soderbergh, se distingue en diversos
aspectos, y viene a sumarse con gran dignidad al
volumen de trabajo del realizador. Entre sus
méritos destacan los intentos del director por
analizar los conflictos entre culturas e idiomas,
por enfrentarse al rápido paso del tiempo, por
examinar el ansia de un padre por reunirse con la
hija que dejó atrás, pese a la barrera de su
trágica muerte.
En el
éxito de EL HALCÓN INGLÉS es fundamental el estratégico
reparto de Soderbergh, que incluye a
Stamp y Fonda, dos actores nominados para el
Oscar [Stamp por BILLY BUDD (LA FRAGATA
INFERNAL, 1962), y Fonda por coescribir EASY RIDER (BUSCANDO
MI DESTINO, 1969) y por actuar en ULEE'S GOLD (1997)] en los
roles de Wilson y Valentine. Sus interpretaciones
en EL HALCÓN INGLÉS reflejan en muchos aspectos
papeles importantes que cada uno de ellos
encarnó en el pasado y, de un modo más general,
el impresionante lugar que ambos se han forjado
desde que hace más de 30 años empezaron a
destacar simultáneamente en continentes
distintos.
Debido a la presencia
de esas dos estrellas, y al sostén creativo de
la película, Soderbergh considera la
cinta "un film de venganza muy sencillo con
mucho bagaje de los años 60." El
golpe de efecto de un reparto en que Stamp se
enfrenta a Fonda juega a favor de esa alienación
cronológica que se hace constante a lo largo de
todo el metraje. Ambos hombres irrumpieron en la
escena cinematográfica en los años 60 con
reconocidas interpretaciones. Los personajes que
crearon entonces definieron muchos de sus papeles
futuros.
 En el caso de Stamp,
"mi primera película fue BILLY BUDD. Aquel
personaje quería presentarse como un ángel
caído, un joven que llega a la Tierra con
influencias angelicales fuertemente impregnadas
en su ser. Más tarde, mi segunda película fue
THE COLLECTOR (1965), en
donde encarné al primer asesino en serie del
cine, un personaje cuya conciencia estaba
completamente reprimida. Con esos dos personajes,
mostré el alcance de mi capacidad. A medida que
los años pasaban, iba siendo contratado para
encarnar cualquiera de esos dos papeles. No se
presentaba a menudo la oportunidad de interpretar
un rol donde esos dos extremos estuvieran a la
vez en un mismo personaje; sin embargo, Wilson es
uno de esos personajes."
Pero la
personalidad de Stamp de los años 60 no sólo
deja su impronta en su papel de EL HALCÓN
INGLÉS, de hecho se observa directamente en el
film. Utilizando una estrategia narrativa sin
precedentes, Soderbergh compró los
derechos de POOR COW,
un film de Ken Loach de
1967, en donde Stamp encarna a un joven ladrón
británico cuyo nombre, y no casualmente, es
Wilson. El director intercala en EL
HALCÓN INGLÉS planos del actor procedentes de
POOR COW en los frecuentes momentos de
introspección que tiene Wilson a lo largo de la
película. Este recurso permite a Soderbergh
ilustrar el pasado del personaje y mostrar al
público la naturaleza del dolor que Wilson
siente por la muerte de su hija. Este
procedimiento contribuye al método del director
consistente en reflejar simbólicamente a sus
personajes a través de un prisma, exponiendo los
cuantiosos pedazos del presente y del pasado que
constituyen el todo.
"Pensamos que
sería sorprendente si lográbamos pasar
directamente de planos de Terence tal y como es
en la actualidad a otros en que se ve tal y como
era hace 30 años" -informa Soderbergh-.
"No recuerdo que se halla hecho esto
recientemente, ni quizá nunca. Estaba
diciéndole a Lem Dobbs, el
guionista, que me gustaría encontrar ese
material, y él me envió un fax al día
siguiente informándome que sabía exactamente en
qué película podríamos obtenerlo."
 De igual modo, el
papel de Valentine es consecuencia del camino que
Fonda empezó a forjarse hace más de 30 años.
Su personaje en BUSCANDO MI DESTINO define la
alegría de aspirar a una libertad sin trabas y
sin delimitaciones claras propia de toda una
generación de la década de los 60. Aquel tiempo
y su correspondiente búsqueda del placer es
exactamente el mundo que da origen a Valentine.
Quien una vez fuera un famoso productor de discos
en los 60, ahora se ve no tan rico y triunfador
como pretende; se codea con traficantes de drogas
y criminales tras una búsqueda de pingües
beneficios que trágicamente acaba mal. Su
profunda añoranza de los "viejos
tiempos" impregna todo el film.
Fonda está
convencido de que Valentine "fue concebido
para mí. Es alguien apasionado, con gran gusto
en cuanto a jovencitas, y se muestra accesible,
incluso amistoso, al principio del film. Más
tarde, vemos el arco y cuán enorme ha sido su
caída realmente. Se trata de un personaje
diametralmente opuesto al de Ulee Jackson (el
papel por el que fue nominado en la película
ULEE'S GOLD)."
Wilson y
Valentine son los ejes en torno a los que la
película gira. Dobbs y Soderbergh
tenían a Stamp en mente desde el principio,
cuando daban forma al papel y
"desarrollaban" el anhelo primario de
Wilson por satisfacer una venganza justificada.
"Diseñamos la
película en función de Terence" -nos dice
Soderbergh-. "Percibíamos que Terence
comprendería que su personaje está
reincorporándose al mundo tras haber estado
ausente durante cierto tiempo. En Valentine,
parecían converger los aspectos concretos de las
trayectorias de Peter y Terence. A lo largo de su
carrera, Terence ha tomado decisiones muy poco
convencionales, y se ha hecho un importante lugar
en lo contracultural. Obviamente, Peter ha hecho
lo mismo, y eso es verdaderamente importante.
Cuando esos dos personajes se dan de cabeza, en
verdad que se trata de un choque de
titanes."
Por supuesto que EL
HALCÓN INGLÉS ofrece más que dos
interpretaciones impresionantes. Lesley Ann
Warren (Elaine), Barry
Newman (Avery), Amelia
Heinle (Adhara), Luis
Guzmán (Ed), Nicky Katt (Stacy), y
Joe Dallesandro (Tío
John) completan un brillante reparto. Todos
encarnan a duros habitantes de Los Angeles.
Algunos deciden ayudar a Wilson, otros darle
caza, pero todos tienen algo en común: sus vidas
experimentarán un cambio definitivo una vez que
el "Inglés" ha llegado a la ciudad.
EL ENTORNO COMO PERSONAJE
La propia California
del Sur ejerce de imprescindible co-protagonista
junto a ellos mientras el misterio va
desentrañándose. La película se rodó
a lo largo de Los Angeles -desde
Hollywood Hills al barrio hispano de Boyle
Heights, desde el paseo marítimo de Long Beach
al opulento Griffith Park y el corazón del San
Fernando Valley. Más tarde, la película culmina
en los acantilados cubiertos de secoyas mirando
al Pacífico, en el Big Sur del Norte de
California.
 La
película también contiene dos localizaciones
absolutamente singulares que son cruciales para
la historia. Ambas son mansiones propiedad de
Valentine que dan indicio del estilo propio del
personaje y de su fortuna, a menudo
conseguida con malas artes. La primera aparece en
la producción por sugerencia del guionista, Lem
Dobbs: una mansión que en realidad perteneciente
al primer director del Museo de Arte del Condado
de Los Ángeles, Maurice Tuchman. Esa casa,
situada en Hollywood Hills, contiene pinturas del
padre de Dobbs, el afamado artista R.B. Kitaj. Su
singular arquitectura y uso de la luz y del
espacio rezuma exactamente ese tipo de lujo y
arrogancia que encaja a la perfección con el
personaje de Valentine.
La segunda mansión
se consiguió por medio del equipo de
localizaciones de la película, tras una
pormenorizada búsqueda entre las casas
disponibles a lo largo de la línea de costa del
Big Sur. En este caso, hallaron un "medio
castillo, medio cabaña" rodeado de secoyas
y situado en los acantilados, sobre el arreciante
océano. El edificio ofrece el aspecto de un
refugio fácilmente salvaguardado -el lugar
perfecto para que Valentine se oculte, y para que
Wilson le de caza, tal y como el guión exige-.
EL ESTILO DE SODERBERGH
 La
combinación de los ingredientes, por supuesto,
es obra del premiado director Steven Soderbergh.
Como en SEX, LIES, AND VIDEOTAPE (SEXO, MENTIRAS,
Y CINTAS DE VÍDEO, 1989), THE UNDEREATH ( THE
UNDERNEATH: BAJOS FONDOS, 1995),
KAFKA (KAFKA, LA VERDAD OCULTA, 1991) y GRAY'S
ANATOMY (1996), la película
muestra a los protagonistas principales desde
distintos puntos de vista; ninguno de
ellos resulta retratado sólo en blanco o en
negro, sino más bien en una variada gradación
de grises. En EL HALCÓN INGLÉS, el protagonista
principal, por ejemplo, es un criminal de carrera
cuyo cómputo de fechorías es cuanto menos tan
grande como el del hombre a quien da caza. Sin
embargo, Wilson también es un padre que quiere a
su hija. En uno de los numerosos giros que da la
película, Wilson descubre que Valentine -el
hombre a quien quiere eliminar- también la
amaba.
Este tipo de
evolución en los personajes y en la historia
resulta típica de las películas de Soderbergh,
y no hay duda de que es una de las principales
razones por las que el film fue invitado al
Festival de Cannes de 1999.
"Steven permite
que la película sea orgánica, deja que crezca,
que lo que sucede sea interpretado, en lugar de
imponer un enfoque determinado" -dice Scott
Kramer, uno de los productores de la
película. "Como guionista y antiguo
montador, Steven confía en su talento para
reflejar eso, pero también permite que los
actores y el equipo creativo aporten su propia
visión y capacidades a la producción."
John Hardy, otro
productor del proyecto, subraya ese aspecto:
"Cuando se ve EL HALCÓN INGLÉS se
contempla la obra de un realizador consumado que
cree en su material escrito y, con todo, se
muestra absolutamente entusiasmado con los
protagonistas que encarnan los papeles
principales del film. Los emplea y trabaja con
ellos para forjar una cinta que explore aquellos
extremos de un modo nunca afrontado hasta
ahora."
Imágenes y notas de producción
de El Halcón Inglés - Copyright © 1999
Artisan Entertainment.
Fotos:
Bob Marshak.
Todos los derechos
reservados.
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