CRÍTICA
por
Mateo Sancho Cardiel
Viviendo
el presente
En la sección Zabaltegi se ha
presentado England!, una película de temática
muy interesante, pero cuyo principal lastre es su
gran parecido con la excelente Cowboy
de Medianoche, con la que no aguanta las
comparaciones.
Por otro lado, la
película no promete lo que dice el programa: se
presenta como una de las primeras películas que
trata con atrevimiento la tragedia de Chernobyl,
pero sin embargo luego nos encontramos que es un
punto irrelevante de la trama. La
enfermedad que lleva al protagonista a vivir su
vida día a día, pero que igual podría haber
sido un cáncer, el SIDA o la propia tuberculosis
que atacaba a Dustin Hoffman en la película de John
Schlesinger.
Olvidando estos
dos factores negativos, la película tiene su
cierto atractivo. El protagonista, que ve
aparecer los primeros síntomas de la catástrofe
nuclear, deja de lado cualquier tratamiento
médico y emprende el viaje que siempre quiso
hacer, a Inglaterra. Pero primero ha de
parar en Berlín, donde está su compañero de
batallas durante su trabajo en la central, su
amigo Víctor. Una vez allí, todo cambiará su
rumbo. Víctor no está por ninguna parte, ya que
ya ha fallecido víctima de la radiación y, a
cambio, conoce a su antiguo compañero de piso (o
más bien de cuchitril). Con él iniciará una
relación basada en un tira y afloja, llena da
altibajos por el contraste de filosofía de la
vida. Pero finalmente se acaban aceptando, el uno
respeta e intenta colaborar en la vida organizada
del otro y el otro encuentra el encanto a la
ilusión por vivir y al carpe diem del uno.
Pese a las semejanzas con la
película ya citada, lo cierto es que la parte en
que se repiten los esquemas es la más atractiva,
porque luego hay una serie de historias
paralelas, de amor y relaciones paralelas, que no
aportan nada a la historia. De cualquier forma,
lo más destacable es el personaje principal,
un ejemplo de coraje y valentía, que afronta las
realidades con la mejor cara posible, sin perder
en ningún momento el sentido del humor. Una
persona que sabe ser francamente feliz con lo que
tiene, y que es mucho menos de lo que la mayoría
tenemos.
Los hechos irán transcurriendo de
manera previsible, hasta llegar a un final casi
exacto al de su precedente, que, no por ser tan
esperado, es menos emocionante, debido al cariño
que se le acaba por coger al personaje.
En definitiva, una película
interesante, llena de defectos pero correcta en
una visión global. Más apropiada para debatir
que para ver, pero, evidentemente, no se puede
hacer lo primero sin lo segundo. Tampoco es que
sea en absoluto lo más recomendable de lo visto,
pero si se tiene que ver, no se pierde el tiempo,
es pasable.
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