CRÍTICA
por
Pablo del Moral

¿Quién hubiera imaginado el
talento del director Robert Zemeckis al ver sus primeras
cintas? La divertida pero olvidable "Used
Cars" y
la nostálgica "I Wanna Hold Your
Hand", de
principios de los ochentas no tienen nada que
demuestre el potencial de quien fuera un joven
protegido de Spielberg. Algunos años después,
el tremendo éxito comercial de la trilogía de "Back
to the Future" lo envió a la parte superior de la
lista de directores clase A de Hollywood, pero no
fue sino hasta "Forrest Gump" que el diestro narrador
encontró su estilo propio. Haciendo uso experto
(y mesurado) de las más complejas herramientas
técnicas a su disposición, Zemeckis ha logrado
encontrar la humanidad en las historias que
cuenta. La mencionada "Forrest Gump", "La
Muerte le Sienta Bien" y "Contacto", por mencionar algunas,
han sido cintas de tremenda complejidad técnica,
y que en manos de otro director se hubieran
convertido en un catálogo de efectos especiales.
Sin embargo, este director mantiene siempre el
foco narrativo en la humanidad de sus personajes.
Esta vez, con "Revelaciones", auxiliado por dos estupendos
actores, Zemeckis nos ofrece una obra difícil de
catalogar. A primera vista podría considerarse
una película de horror, o con más precisión,
un
"thriller psicológico",
aunque con tintes supranaturales. También
podría considerarse apropiadamente,
un
"film-noir", al estilo de "Diabolique" (versión original, desde
luego) o un espectáculo Hitchcockiano, muy al
estilo de "Dial M for murder". Incluso hay varias instancias
visuales que se antojan homenaje al mismo Hitchcock.
Pero en el fondo, ajena a los
adornos estilísticos, hay una historia íntima
que explora la irregular naturaleza de las
relaciones humanas y el extraño modo en que
nuestras percepciones moldean la realidad que
vivimos. Para conseguir este rimbobante
objetivo, Zemeckis hace uso de un guión muy
sólido, que se siente superficialmente simple,
pero profundamente complejo, donde las acciones
se desarrollan de modo lógico, pero nunca a
costa de la espontaneidad de las emociones y
actuaciones, lo que con frecuencia falla en las
películas de Hitchcock. "Revelaciones"
mantiene la complejidad de ese tipo de cintas
pero evita la extrema rigidez de ritmo y tono.
Una buena parte del crédito por este logro
radica en los actores. Michelle
Pfeiffer es una excelente actriz, que ha
llevado un buen balance en su carrera, alternando
entre papeles atrevidos (como Gatúbela en "Batman
Returns")
y trillados (como en el festival de bostezos
llamado "The Deep End of the
Ocean").
Desde luego, donde brilla es en los primeros,
donde sus instintos la elevan muy por encima del
personaje escrito en el guión. Y todo eso, sin
caer en la parodia de actuación en que, por
ejemplo, Meryl Streep cae continuamente. Harrison
Ford,
por otro lado, ha tenido una marcada decaída
como actor en los últimos años. Hay quien
afirma que esto es consecuencia directa de los
blandos papeles que parece invariablemente
aceptar, y que lo han convertido en actor de una
nota, cuando ha demostrado capacidad muy
superior. En "Revelaciones", se
percibe, por primera vez en casi una década, la
pasión que alguna vez derrochó en películas
como la trilogía de Indiana Jones y "Frantic". Ojalá que esto no sea un
accidente, sino una tendencia que recupere su
percibida posición como el actor más cotizado
en Hollywood.
La historia es bastante simple, y como
siempre, excesivamente revelada en los cortos de
la película: el personaje de Pfeiffer empieza a
percibir una presencia aparentemente sobrenatural
en su nueva casa. Contra los consejos de su
esposo, comienza a investigar la posible
procedencia del supuesto espectro, lo que traerá
más preguntas que respuestas y cambiará su vida
para siempre. El ritmo de la película es
pausado, aunque no aburrido. La
parsimonia del guión trabaja muy bien al elevar
la tensión poco a poco, casi imperceptiblemente,
y aunque por lo general toma el camino fácil
para resolver ciertas situaciones, está muy por
encima de la mayor parte de las recientes cintas
del mismo género, como "The
Haunting"
o "Stigmata". Y también es muy
refrescante el parco pero efectivo uso
que Zemeckis hace de los efectos especiales.
Al igual que en "Contacto" hay muchos
efectos que deben ser completamente invisibles, y
cuya única función es ayudar a la narrativa,
nunca reemplazarla.
 Aunque "Revelaciones" es una
buena película, no deja de caer en ciertos
vicios comunes del género. Cerca del final el
ritmo se acelera y por un momento se corre el
riesgo de caer en los clichés del consabido
climax de acción. Pero ésa es una pequeña
queja que no alcanza a arruinar lo conseguido
hasta ese punto. Sin estar a la altura de "El
Sexto Sentido", ésta es una competente
película que cumple su cometido de producir
suspenso, y que hace gala de muy buenas
actuaciones y de una excelente dirección por
parte del consagrado Zemeckis. Tal vez
es un poco lenta para los gustos contemporáneos,
pero tiene buenas recompensas para quien acepte
sus tolerables fallas.
Calificación:
8 / 10

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