CRÍTICA
por
Joaquín R. Fernández
Puntuación:
5.5
/ 10
Banda Sonora Original: *****
Tras
el fracaso de las dos producciones que Hollywood
nos ha presentado en el año 2000 acerca de
Marte, muchos intuirán que al público no le
interesa todo aquello que transcurre más allá
de nuestro planeta. No estoy de acuerdo (y si no,
recuerden la expectación que causó la nueva
"colonización" que de dicho astro se
produjo en el año 1997). Y es que,
desgraciadamente, Planeta Rojo no funciona por
sí misma, no hay en ella nada nuevo que atraiga
al espectador que no cree en las historias de
ciencia-ficción. Ya desde sus primeros
minutos, aquéllos que transcurren durante el
viaje a Marte, uno se percata de que los
guionistas no se han esmerado mucho ni en la
historia ni en los personajes de la película.
Todo transcurre con tanta previsibilidad y de
forma tan risible, que en ningún momento nos
creemos que los tripulantes de tan colosal nave
van a llevar a cabo una misión tan crucial para
la humanidad. Sólo hay que fijarse en la
palabrería del filósofo para corroborarlo;
así, es alucinante escuchar sus palabras huecas,
pero lo peor es ver que aquéllos que lo rodean
lo miran con respeto e incluso admiración.
¿Acaso a mediados del siglo XXI la
contaminación nos vuelve idiotas o algo
parecido? Y no es sólo eso, ya que el
comportamiento de los personajes a lo largo del
metraje es inaudito: desde peleas sin sentido
hasta vigorosos discursos capaces de levantar el
ánimo a cualquiera. En definitiva, más de lo
mismo, se echa en falta una mayor ambición a la
hora de plantear el tema. Si llevan a un
filósofo en la nave, que al menos diga cosas
interesantes; desgraciadamente, la tripulación
parece entretenerse más con tecnicismos tipo Star Trek para aliviar su largo
viaje hasta el planeta rojo.
Ahora
bien, y como ya sabrán todos aquellos que hayan
leído otras críticas mías, una película hay
que valorarla en su conjunto, teniendo muy
presente, sobre todo, el grado de entretenimiento
que produce en el espectador. Afortunadamente,
Planeta Rojo se deja ver y no cae en el
aburrimiento. Incluso desde el punto de vista
técnico está muy bien (efectos
visuales y sonoros, ambientación,...),
destacando las escenas de la llegada a Marte y
aquella otra, ya en el planeta, en la que los
protagonistas se están quedando sin oxígeno.
Por desgracia, el director no aprovecha los
paisajes, no sabe dotar de espectacularidad al
filme, algo que sí conseguía Brian De
Palma en Misión a
Marte. Los
intérpretes, en fin, qué pueden hacer los
pobres: Val Kilmer está fatal, sólo
Carrie Anne-Moss y Tom
Sizemore están correctos;
eso sí, resulta curioso ver cómo Terence
Stamp se toma
muy en serio a su personaje (a eso se le llama
profesionalidad).
Y en cuanto a Graeme
Revell, ya
comenté en anteriores ocasiones que no es un
compositor por el que sienta una especial
atracción (más bien al contrario). Aquí se
dedica a crear un ritmo pop-rock que no sé qué
tendrá que ver con la trama de la película,
aunque al menos demuestra que sí sabe componer
buena música para las escenas de tensión, tal y
como demuestra cuando la cápsula entra en Marte
mientras la nave principal se ve envuelta por
otros peligros.
Imágenes
de Planeta rojo - Copyright © 2000
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